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Familia y amigos   Crónica de mi viaje a Lituania

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Crónica de mi viaje a Lituania

CRÓNICA DE MI VIAJE A LITUANIA

Día 1: Nos fuimos a las 5.30 de la mañana con muchas emociones y lágrimas de por medio. Era la primera vez que subía en un avión (me gustó mucho). Llegamos a Bruselas y estuvimos allí 3 horas; comimos en el aeropuerto, yo llevaba comida de casa para todo el día. Subimos otra vez al avión hacia Vílnius. En el avión una señora pidió lasaña para comer (la lasaña era precocinada, estaba caliente y al llevar queso desprendía olor), me cambié de sitio (donde salía más aire renovado) y no me pasó nada. Llegamos a Vílnius, capital de Lituania, alrededor de las 18 de la tarde (hora de allí). Esperamos a las personas de los distintos países a que fueran llegando. De allí cogimos un autobús hacia Panevėžys, donde nos encontramos con las familias acogedoras. La familia con la que tenía que estar me pareció enseguida muy amable. Vivían a unos siete kilómetros de la ciudad. Después de instalarme fuimos a jugar a futbol. Después cené de la comida que aún tenía cocinada de casa, porque me ofrecieron unas alitas de pollo rebozadas precocinadas, obviamente les dije que no podía comer y que comería de lo que llevaba, cené y me fui a dormir. Durante toda la semana se preocuparon mucho por mí, por lo que podía comer y por lo que no. Mis padres me habían dicho que después de cada comida les enviara un WhatsApp diciéndoles que todo estaba correcto. Así lo hice. La otra cosa que me dijeron que hiciera, fue llevar comida siempre hecha de casa, por si acaso, como un kit de emergencia.

Día 2: Me levanté a las 6 de la mañana (las 5 de mi país) me vestí y desayuné. Con mis padres habíamos quedado en que solo desayunaría de la comida que pusimos en la maleta. Después añoré a mi familia, fue la única vez que me pasó durante toda la semana, porque después me sentí como en casa. Nos fuimos hacia la escuela a las 7.30, las clases empezaban a las 8 de la mañana. Me enseñaron un poco la escuela, me presentaron a sus amigas (muy amables y majas) y después ellas se fueron a clase y me dejaron con todos los chicos y chicas del programa Erasmus, donde me encontré con mi compañero Marc, el que venía conmigo de la escuela de Oliana. Fuimos a clases todos juntos (menos los chicos/as que nos acogían, que hacían clase normal). Hacia las 13.30 o 14h era la hora de la comida. Con mi profesor fuimos a la cocina, pero no me fie de lo que cocinaban y cogí comida que llevaba conmigo en la mochila. Con mis padres habíamos quedado que siempre llevaría comida de emergencia en la mochila. Me trajeron una bandeja llena de comida que en teoría podía comer, entonces como que no lo vi seguro, llame a mis profesores y me dijeron que si no lo veía claro que no me lo comiera, así lo hice y acordamos con los profesores que no comería la comida del comedor para evitar riesgos. Después de comer fuimos a más clases, hasta la 16.00, hora en que nos fuimos con los alumnos que nos acogían. Llegamos a casa y fuimos a jugar a futbol (todos los días hacíamos lo mismo al llegar a casa), merendamos y me fui a mi habitación y llamé a mis padres y antes de irme a dormir me hice la comida para el día siguiente y me fui a dormir.



Día 3: Me levanté a las 6 (como todos los días), desayuné (de lo que llevaba), nos fuimos al colegio y estuvimos dando clases normales hasta las 11.30, cuando nos fuimos a la ciudad de Anyksciai, a visitar el museo del caballo. Todos los chicos/as, tanto los acogedores como los acogidos, fuimos a hacer pan tradicional de Lituania, ya que para hacer el pan no utilizaban leche. A la hora de la comida ellos comieron comida tradicional, yo no. Después de comer nos fuimos a pasear por un bosque de Anyksciai (importante por una enorme piedra que se encuentra en su interior). Y después de hacer todo eso cogimos el autocar y nos volvimos para casa (Panevėžys).

Día 4: El jueves fue como todos los días, excepto que la familia me llevó a sembrar la tierra con un tractor y a cenar a un restaurante. En el menú venia junto a los platos la lista de alergias, entonces yo miraba lo que no llevaba leche, pero estaba en lituano. Entonces la chica que me acogió en su casa me preguntó si quería ayuda, le dije que sí. Después de mirar todos los platos que no llevaban leche le pregunté qué ingredientes llevaba un determinado plato y entre uno de los ingredientes me dijo que llevaba queso, un plato que en teoría “no llevaba leche”. Me asusté un poco así que me decidí por un plato simple, una ensalada que llevaba tomate, lechuga y atún. Después le dije a una de las chicas que me acogían que le dijera a la camarera que los utensilios de cocina tenían que estar bien limpios. Y al final me comí la ensalada sin ningún problema (no tuve ninguna reacción alérgica). Fuimos a casa, llamé a mis padres (como cada noche) para que estuvieran tranquilos, me hice la comida del día siguiente y me fui a dormir.

Día 5: Fue como todos los días anteriores, lo único diferente fue que a todos los del programa Erasmus+ nos tocó bailar con un lituano o una lituana, dependiendo de si eras chico o chica. Antes de empezar los bailes los profesores hicieron una presentación de sus escuelas. A continuación de las presentaciones nos hicieron preguntas en lituano a todos los alumnos del programa Erasmus: ¡a mí me hicieron una pregunta y no supe la respuesta, pero no fui la única, estas preguntas las hacían como un entretenimiento hacia los padres, madres y alumnos!! Después de esto fuimos de compras con una amiga de las que me acogían, y dos compañeras más, y nos fuimos las 5 junto a la madre de la que me acogía hacia la bolera (nunca había ido a ninguna, me lo pasé genial). Después de la bolera nos despedimos y nos fuimos a casa. Al llegar me hice la maleta y la comida para el día siguiente, ya que íbamos de excursión, y al terminar llamé a mis padres y me fui a dormir (estaba agotada).

Día 6: Me levanté a las 6, desayuné. Era el último día en la casa de acogida. Me despedí de la madre y subí al autobús para la excursión hacia Vílnius. Íbamos todos los alumnos del programa y los alumnos lituanos que nos acogieron. En el autocar íbamos todos cantando, hasta llegar a nuestra primera parada, solo bajamos un momento porque queríamos ver unas “montañas” (en Lituania es todo plano, no hay ninguna montaña y las únicas que hay son las que fuimos a visitar, que fueron fabricadas por los humanos). Después volvimos al autobús y más adelante nos detuvimos en Trakai para visitar el famoso castillo que está en una isla. Después nos fuimos a comer todos juntos a un restaurante (yo llevaba mi propia comida) después de comer nos fuimos otra vez al autobús para ir a la siguiente y última parada (Vílnius), pero sentía que me faltaba algo… iSe me encendió la bombilla, me había olvidado la maleta en que llevaba toda la comida para ese día! Se lo conté a los profesores y fuimos a buscar la bolsa, la encontramos, nos recogió de nuevo el autocar y nos marchamos para Vílnius. Nos estaba esperando un guía, que nos explicó los monumentos más importantes de la ciudad. Después nos dejaron 1 hora libre y nos fuimos junto a nuestros profesores a tomar algo a un bar. Enseguida pasó esa hora y fuimos al punto donde habíamos quedado para despedirnos. Primero se marcharon los daneses y después el autocar fue dejando a catalanes, italianos y portugueses. Fue entonces cuando a todos se nos saltaron las lágrimas. Vivimos una despedida con muchas emociones, abrazos y lágrimas, realmente emotiva. Después nos fuimos a cenar junto a los profesores a un McDonald´s, pues es el único “restaurante” donde podía comer comida cocinada por ellos. Cuando acabamos de cenar nos fuimos dar una vuelta por Vílnius y finalmente nos fuimos al hotel a descansar.



Día 7: Nos despertamos a las 7.30 y nos fuimos a desayunar (obviamente yo llevaba mi comida, fuimos a dar una vuelta por Vílnius y a las 9.30 nos vinieron a buscar los taxis para llevarnos al aeropuerto. Llegamos, embarcamos, cogimos el avión y llegamos hasta Barcelona. Ya en Barcelona comimos: a mí la comida me la trajo mi tía que vive en Barcelona. Después de comer ya cogimos el bus y hacia Oliana. Llegamos hacia las 16.30, y allí me estaban esperando mis padres, mi hermana, mis abuelos maternos, mi tía y mis primos. Me puse muy contenta al verlos.

Quería agradecer muchísimo la ayuda que nos proporcionó Ángel por convencer al profesor para que me dejara ir ¡¡¡Muchas gracias!!!

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