Alergia al Anisakis

El Anisakis es un parásito que puede encontrarse en muchos pescados y algunos moluscos marinos. Pertenece a un grupo de gusanos redondos que vive de forma natural en el mar. En los peces, las larvas suelen localizarse en la zona abdominal y, a veces, dentro de la carne cercana a las vísceras.
En algunas especies de consumo habitual —como la merluza, anchoa o bacaladilla— la presencia del parásito es relativamente frecuente.
El parásito sigue un ciclo vital complejo, que solo se completa en animales marinos como delfines, ballenas, orcas o focas y morsas. Allí las larvas alcanzan la fase adulta y se liberan sus huevos al agua, a través de las heces de esos animales marinos.
Esos huevos dan lugar a larvas muy pequeñas que primero infectan al plancton y pequeños crustáceos, que a su vez son ingeridos por peces y cefalópodos.
El hombre no es un hospedador habitual porque el anisakis no completa su ciclo vital en él.
Cuando una persona consume pescado crudo o poco cocinado que contiene larvas vivas, puede sufrir problemas digestivos o alergias.
Casi cualquier pescado marino puede contener larvas. En España, los que con mayor frecuencia están parasitados son:
También puede aparecer en moluscos cefalópodos como el calamar o el pulpo.
En cambio, no se encuentra en:
El problema surge cuando el pescado se consume crudo o insuficientemente cocinado, ya que las larvas pueden seguir vivas. Algunos ejemplos de preparaciones de mayor riesgo si no se usan productos previamente congelados son:
Todos ellos son seguros si se elaboran con pescado congelado siguiendo las recomendaciones sanitarias.
El parásito puede producir dos tipos de afecciones:
1. Infección digestiva (anisakiasis o anisakidosis)
Ocurre cuando la larva viva penetra en la pared del estómago o el intestino. Los síntomas pueden aparecer de forma brusca y suelen incluir:
2. Alergia al Anisakis
Algunas personas desarrollan sensibilidad a las proteínas del parásito, incluso aunque el pescado haya sido congelado antes. Esto puede provocar una reacción alérgica aguda, generalmente en adultos sin antecedentes previos de alergia al pescado.
Los síntomas más frecuentes son:
3. Anisakiasis gastroalérgica
Es una combinación de ambos procesos: aparece una reacción alérgica junto a síntomas digestivos porque la persona ha ingerido larvas vivas y, además, está sensibilizada al parásito.
De forma mucho más rara, también pueden ocurrir cuadros de rinoconjuntivitis y/o asmas ocupacionales por Anisakis en personas que manipulan pescado en su trabajo.
El diagnóstico se basa en:
Tratamiento de la parasitación:
Tratamiento de la alergia
Se maneja igual que otras reacciones alérgicas:
Para evitar la parasitación
La manera más eficaz de impedir que una larva viva llegue a nuestro organismo es:
El pescado de venta en comercios y hostelería debe cumplir las normas sanitarias que obligan a la congelación si va a consumirse crudo.
Para personas con alergia confirmada al Anisakis
Según la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), la probabilidad de que los peces de acuicultura —especialmente el salmón— contengan Anisakis es muy baja, por lo que se consideran una alternativa segura para personas alérgicas.
En otras especies de acuicultura la evidencia es menor, por lo que conviene mantener la congelación preventiva si se van a consumir crudas.