Alergia a frutas y hortalizas

La alergia a frutas y hortalizas engloba un conjunto de reacciones de hipersensibilidad mediadas por IgE frente a proteínas vegetales. Estas reacciones pueden ir desde síntomas leves —como picor oral— hasta cuadros más graves, incluyendo dificultad respiratoria o anafilaxia. Es una de las alergias alimentarias más frecuentes en adolescentes y adultos, especialmente en zonas con elevada exposición a pólenes.
La prevalencia varía según la región debido a diferencias en clima, flora local y patrones de sensibilización. De forma general:
La edad de presentación también depende del mecanismo de sensibilización:
Los alérgenos de frutas y hortalizas se agrupan en distintas familias proteicas:
Los alérgenos de frutas y hortalizas se agrupan en distintas familias proteicas:
| Familia proteica | Características | Estabilidad | Gravedad esperada |
|---|---|---|---|
| PR-10 | Asociadas a alergia cruzada con pólenes | Muy baja | SAO, síntomas leves |
| Profilinas | Proteínas vegetales ubicuas | Muy baja | Leve, síntomas orales |
| LTP | Muy estables, presentes en rosáceas y otros vegetales | Muy alta | Moderada a grave, riesgo de anafilaxia |
| Quitinasas | Relacionadas con síndrome látex-fruta | Alta | Variable, posibles cuadros graves |
| Proteínas de almacenamiento | Menos comunes en frutas | Alta | Alto riesgo sistémico |
Se origina por exposición respiratoria a pólenes de abedul, gramíneas o artemisa. La IgE generada frente a proteínas del polen reconoce proteínas similares presentes en alimentos vegetales (reactividad cruzada).
El sistema inmunitario se sensibiliza por ingestión directa. Es más frecuente en alergias por LTP, debido a su resistencia.
Especialmente relevantes en alergias por LTP:
Síntomas inmediatos tras ingerir frutas u hortalizas crudas:
Se relaciona principalmente con alérgenos lábiles (PR-10 y profilinas).
Más frecuentes con LTP y quitinasas:
La forma más grave de reacción alérgica, que afecta a varios órganos. Especialmente descrita con: melocotón (Pru p 3), otras rosáceas, apio, kiwi o plátano (síndrome látex-fruta)
Plátano de sombra: avellana, cacahuete, plátano, manzana, apio, maíz, garbanzo, lechuga
Como sucede en otro tipo de alergias alimentarias, el diagnóstico de la enfermedad consiste en la elección de distintas pruebas, en función de la sintomatología o gravedad de los síntomas.
Debe incluir:
Permite detectar sensibilización a: PR-10, profilinas, LTP o quitinasas
Ayuda a estimar la gravedad previsible y orientar la dieta.
Debe realizarse en entorno hospitalario. Se administran dosis del alimento cada determinado tiempo, en dosis crecientes, bajo observación médica especializada.
En el caso de la alergia al melocotón causada por LTP (Pru p 3), la inmunoterapia sublingual se plantea como alternativa a evitar por completo el alimento. Los estudios disponibles sugieren que, tras un año de tratamiento, mejora la tolerancia y disminuye la reactividad en pruebas cutáneas. También se han observado beneficios para algunos frutos secos. Aunque los resultados son positivos, aún son necesarios más estudios para recomendaciones firmes.
Depende del tipo de alérgeno:
Es recomendable ser consciente que hay alimentos que pueden contener trazas o derivados, sin que esto suceda de forma obvia. Por eso, es importante leer con detenimiento las composiciones de:
La alergia a frutas y hortalizas es un proceso complejo influido por el sistema inmunitario, la exposición ambiental y las características de cada proteína alergénica. El uso combinado de historia clínica, pruebas cutáneas y diagnóstico molecular permite evaluar el riesgo real y personalizar el tratamiento. Los avances en inmunoterapia y en la comprensión de la reactividad cruzada entre pólenes y alimentos están abriendo nuevas opciones terapéuticas.