Cofactores

Un aspecto distintivo y crucial en alergia alimentaria es la influencia de los cofactores. Los cofactores son elementos o situaciones que, por sí solos, no causan una reacción alérgica, pero que pueden potenciarla o incluso desencadenarla. Esto significa que una persona podría tolerar un alimento en circunstancias normales, pero sufrir una reacción grave, incluso anafiláctica, si hay cofactores presentes. Esta es una de las razones por las que la evaluación del riesgo es dinámica y compleja, ya que el mismo alimento puede provocar diferentes reacciones según el contexto.

Los cofactores más caracterizados que exacerban la reacción alérgica son: el ejercicio y la toma de antinflamatorios no esteroideos (AINE), la ingesta de alcohol, el ayuno, los fármacos inhibidores de la bomba de protones (Omeprazol y similares), la fiebre y la infección viral o bacteriana concomitante.

Se cree que la activación del sistema inmunitario que ataca al microorganismo podría generar sustancias inflamatorias que potencien la reactividad de las células implicadas en la alergia. La presencia de estos cofactores asociada a la exposición de un alérgeno (por lo general alimento) propicia una reacción que sin esta combinación no se produciría. La presencia del cofactor disminuye el umbral de reactividad del individuo alérgico, causándole una reacción más grave de lo habitual o con menor cantidad del alimento.

Algunas veces la combinación de alérgeno + cofactor puede no ser suficiente para desencadenar una reacción, pero hay que tener en cuenta que hay una probabilidad sustancial de que la presencia de varios cofactores, aunque sea en intensidades leves, puede desencadenar la reacción.