El 9 de julio de este año AEPNAA ha sido declarada Asociación de Utilidad Pública a nivel nacional por el Ministerio del Interior. Esta declaración supone el reconocimiento de que los fines con los que nació nuestra Asociación y las actividades que realizamos persiguen fines de interés general, respondiendo a las necesidades y demandas de la sociedad española.

Para AEPNAA, la declaración de Utilidad Pública es un empuje fundamental al trabajo que desde hace cerca de 25 años lleva a cabo la Asociación en la defensa de las personas con alergia a los alimentos o al látex. Supone un refrendo del valor que para el conjunto de la sociedad tienen las actividades de información, educación, sensibilización y formación que realizamos, así como las acciones de denuncia social frente a las situaciones que ponen en peligro la salud y la seguridad de las personas con alergia.

Esta declaración lleva aparejado el reconocimiento de algunos derechos a la organización,  como el de la asistencia jurídica gratuita, determinados beneficios fiscales y presupuestarios o el acceso preferencial a ciertas ayudas y subvenciones. A partir de ahora, los socios y socias colaboradores y todas aquellas personas y entidades que decidan realizar donaciones a nuestra Asociación podrán desgravar fiscalmente sus aportaciones.

Desde AEPNAA queremos dar las gracias a todos los socios y socias, al personal de oficina y a todas las personas y entidades que colaboran con nosotros en la defensa de los intereses de las personas con alergia a los alimentos y al látex. Queremos también dar las gracias en particular al despacho de abogados Garrigues, cuya orientación y ayuda desinteresadas han sido fundamentales para conseguir este reconocimiento.

Dupixent (DUPILUMAB) 300 mg solución inyectable en jeringa precargada

Dupixent está indicado para el tratamiento de la dermatitis atópica de moderada a grave en pacientes adultos que son candidatos a tratamiento sistémico.

Desde febrero de 2019 también está indicado como tratamiento de mantenimiento adicional en adultos y adolescentes de 12 años de edad y mayores con asma grave con inflamación tipo 2 caracterizada por un aumento de los eosinófilos y/o elevación de la fracción de óxido nítrico exhalado, que no están adecuadamente controlados a pesar de la administración de corticosteroides inhalados en dosis altas más otro medicamento para el tratamiento de mantenimiento.

Boletín mensual de la AEMPS (Pag. 4)

Hemos empezado este año 2019 con la noticia de que un compañero de clase ha tirado a Sergio,hijo de una socia de AEPNAA, un Actimel, sabiendo que era alérgico a la leche. Afortunadamente, Sergio lleva dos años con la desensibilización, por lo que la agresión no le provocó ninguna reacción.

Este claro caso de bullying no es un suceso aislado. El bullying existe y es una realidad cotidiana para muchos niños alérgicos que sufren acoso por parte de sus compañeros por el hecho de ser alérgicos. Y, en casos más graves, como el de Sergio, son objeto de acciones relativas al alimento que les causa alergia. Aparte de las posibles reacciones alérgicas, estos comportamientos provocan en el niño alérgico sentimientos de tristeza y humillación, y tiene consecuencias directas y graves en su rendimiento escolar, en la facilidad en hacer amigos y en su participación en actividades deportivas o recreativas en sus centros educativos.

Durante 2017 y 2018 AEPNAA, junto con otras siete asociaciones nacionales de pacientes, ha participado en el estudio APPEAL, que pretende medir el impacto psico-social de la alergia al cacahuete. Los resultados son desesperanzadores, ya que un 43 por ciento de los menores han sido objeto de bullying al menos una vez a causa de su alergia; en el caso de España era del 34%. Estos números no difieren de estudios realizados en otros países como Estados Unidos o Australia.

En España disponemos de las herramientas específicas para luchar contra el acoso y favorecer la convivencia escolar, pero el acoso y la violencia están ahí. Por eso debemos exigir a los centros educativos y al conjunto de la comunidad escolar que sean particularmente vigilantes y adopten las medidas necesarias para prevenir y corregir estas actuaciones; a las Administraciones Públicas,  que ejerzan su labor de tutela; y a los padres y madres de los alumnos objeto de bullying, que ejerzan sus derechos para evitar que estas situaciones se repitan.