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Escolarización segura

La asociación reclama compromisos concretos para que todos los centros educativos dispongan de protocolos de actuación, personal formado y autoinyectores de adrenalina. La iniciativa da continuidad al manifiesto “Cada minuto cuenta”, presentado en el Congreso de los Diputados.

La Asociación Española de Personas con Alergia a Alimentos y Látex (AEPNAA) ha pedido a los partidos políticos que concurren a las elecciones generales del 29 de noviembre de 2026 que incorporen en sus programas electorales medidas para garantizar la seguridad de los menores con riesgo de anafilaxia en los centros educativos.

El objetivo es conseguir una protección efectiva y homogénea en toda España, independientemente de la comunidad autónoma en la que estudien los niños y adolescentes con alergias.

“No estamos pidiendo privilegios ni planteando una reivindicación ajena a nuestro sistema educativo. Estamos reclamando que los principios de protección, inclusión y dotación de recursos que ya recoge la ley se traduzcan en medidas concretas para los alumnos con riesgo de anafilaxia. La seguridad de un niño no puede depender de la comunidad autónoma en la que estudia”, afirma Ángel Sánchez, presidente de AEPNAA.

De “Cada minuto cuenta” a los programas electorales

La petición a los partidos políticos da continuidad al manifiesto “Cada minuto cuenta”, presentado por AEPNAA el 20 de abril de 2026 en el Congreso de los Diputados, con el que la asociación reclama una protección efectiva frente a la anafilaxia en todos los centros educativos.

Entre sus principales reivindicaciones figuran la implantación de protocolos de actuación, la formación y protección del personal educativo, la disponibilidad de autoinyectores de adrenalina, los planes individualizados de atención y una mayor coordinación entre las administraciones educativas y sanitarias.

Conoce las cinco reivindicaciones del manifiesto “Cada minuto cuenta” 

AEPNAA quiere que estos compromisos pasen a formar parte de los programas electorales y, posteriormente, se traduzcan en medidas concretas que garanticen la seguridad de los estudiantes con riesgo de anafilaxia en cualquier comunidad autónoma.

La seguridad de estos menores no puede depender únicamente de la iniciativa de las familias o de la buena disposición de los centros. Es necesario establecer medidas organizativas, recursos y responsabilidades claramente definidos.

De las reivindicaciones a las medidas concretas

Desde la presentación del manifiesto, AEPNAA ha impulsado distintas iniciativas institucionales para avanzar en la prevención y atención de la anafilaxia en las escuelas.

Entre ellas destacan las declaraciones institucionales aprobadas por los parlamentos de Cataluña, Madrid y Canarias, así como la instrucción puesta en marcha por el Gobierno de las Islas Baleares, que establece medidas de protección frente a la anafilaxia en los centros educativos.

“Baleares ha demostrado que se puede pasar de los compromisos a los hechos. Es un precedente muy importante que queremos reconocer y que demuestra que existen soluciones viables. Confiamos en seguir avanzando desde el diálogo y la colaboración con todas las administraciones”, señala Ángel Sánchez.

AEPNAA mantiene también conversaciones con otras comunidades autónomas, entre ellas la Comunidad Valenciana, la Región de Murcia y Extremadura, entre otras, para promover avances en esta misma dirección.

Una responsabilidad compartida por las administraciones

La petición de AEPNAA se apoya en la legislación educativa vigente. La Ley Orgánica de Educación (LOE), en su redacción tras la reforma introducida por la LOMLOE, recoge principios de inclusión, igualdad de oportunidades y atención a las necesidades específicas de los estudiantes.

En particular, sus artículos 71 y 72 ofrecen un marco para impulsar medidas de protección, formación y dotación de recursos, que AEPNAA considera necesario concretar para los menores con riesgo de anafilaxia.

La asociación reclama también que el futuro Gobierno de España, en colaboración con las comunidades autónomas, promueva criterios comunes que faciliten el desarrollo de normativas sobre protocolos de actuación, formación y disponibilidad de medicación de emergencia.

«La anafilaxia es una emergencia médica en la que cada minuto cuenta. No podemos permitir que la falta de formación o de acceso a la adrenalina ponga en riesgo la vida de un menor. Queremos que la próxima legislatura sea la de la consolidación de unas escuelas verdaderamente seguras en toda España», concluye el presidente de AEPNAA.

AEPNAA en los medios

La petición de AEPNAA ha tenido repercusión en distintos medios de comunicación, que se han hecho eco de sus reivindicaciones para garantizar una escolarización segura:

  • Infosalus / Europa Press — AEPNAA reclama a los partidos medidas para garantizar la seguridad escolar de los menores con riesgo de anafilaxia.
  • Demócrata — AEPNAA insta a los partidos a blindar la seguridad escolar de menores con riesgo de anafilaxia.
  • El Cierre Digital — Las alergias alimentarias entran en campaña electoral: AEPNAA exige escolarización segura de los menores con alergias.
  • Medicina Responsable — Compromiso con la escolarización segura, la demanda de los alérgicos de cara a las elecciones.
  • Torrijos Today — AEPNAA reclama medidas para garantizar la seguridad escolar.
Escuelas seguras frente a la anafilaxia

Amapola Munuera, socia de AEPNAA y madre de un niño con alergias alimentarias, defendió en Bruselas la necesidad de una normativa europea común que garantice la prevención y la respuesta ante las reacciones alérgicas graves en los centros educativos.

“A principios de septiembre, mi hijo de seis años empezó un nuevo curso escolar en un colegio nuevo. Tiene alergias alimentarias. Para muchos padres fue un día de alegría; para nosotros, un día lleno de miedo y ansiedad”.

Con estas palabras, Amapola Munuera trasladó al Parlamento Europeo una realidad que conocen muchas familias con niños con alergias alimentarias: la incertidumbre que supone dejar a sus hijos en un centro educativo sin tener la certeza de que existen las medidas necesarias para prevenir una reacción grave y actuar adecuadamente si se produce.

Amapola representó a AEPNAA el pasado 9 de septiembre en Bruselas, durante la jornada Anaphylaxis Preparedness in Action: Creating Safer European Schools for People at Risk of Anaphylaxis, celebrada en el Parlamento Europeo con motivo del lanzamiento de la alianza ACT for Anaphylaxis.

Su intervención, centrada en la perspectiva de las familias y las organizaciones de pacientes, puso sobre la mesa una pregunta fundamental: ¿qué necesitan los colegios para estar realmente preparados frente a una anafilaxia?

“No podemos dejarlo todo a la buena voluntad de los colegios”

Amapola compartió una experiencia reciente con el nuevo centro educativo de su hijo. El colegio no había facilitado a la familia el menú escolar y, cuando solicitó información, recibió una respuesta tranquilizadora: “No se preocupe, está todo bajo control”.

Pero ¿qué significa realmente tener la situación bajo control?

Para AEPNAA, la seguridad no puede depender únicamente de la sensibilidad, la experiencia o la buena voluntad de los equipos educativos. Los centros escolares necesitan formación, protocolos de actuación claros, respaldo institucional y un marco normativo que establezca sus responsabilidades y garantice los recursos necesarios.

“No podemos dejarlo todo a la buena voluntad, la concienciación o el saber hacer de los colegios, porque no son centros sanitarios. Ellos también necesitan directrices oficiales, claras y vinculantes, además de apoyo institucional”, señaló Amapola.

La cuestión trasciende las fronteras españolas. Aunque existen diferencias entre países y regiones, la falta de una respuesta homogénea ante la anafilaxia sigue siendo una preocupación compartida por las familias europeas.

Cinco medidas para proteger a los niños con alergias alimentarias

Durante su intervención, Amapola recordó las principales reivindicaciones del manifiesto “Cada minuto cuenta”, impulsado por AEPNAA y presentado en el Congreso de los Diputados en abril de 2026.

El documento reclama cinco medidas fundamentales:

  1. Planes de Atención Individualizados para los niños en riesgo, acordados entre las familias, los profesionales sanitarios y los centros educativos.
  2. Protocolos de prevención y actuación ante emergencias, claros, comunes y basados en la evidencia científica.
  3. Formación del personal escolar y cobertura legal explícita para que pueda administrar adrenalina con seguridad.
  4. Acceso inmediato a los autoinyectores de adrenalina, incluida la disponibilidad obligatoria de esta medicación en los botiquines escolares.
  5. Coordinación permanente entre las administraciones educativas y sanitarias para garantizar la aplicación efectiva de estas medidas.

Munuera recordó que el manifiesto ya ha recibido apoyos parlamentarios autonómicos, entre ellos los de Canarias, Cataluña y Madrid, pero insistió en que las iniciativas territoriales, aunque necesarias, no son suficientes para garantizar una protección equivalente a todos los niños.

“La vida de un niño no puede depender de su nacionalidad ni de su código postal”, afirmó.

Durante su intervención, Amapola reclamó un marco normativo europeo común y vinculante que permita avanzar hacia una respuesta coordinada frente a la anafilaxia en los centros educativos.

También recordó que la Unión Europea ya ha dado pasos importantes en materia de seguridad alimentaria, especialmente a través de la regulación del etiquetado de alérgenos, y defendió la necesidad de avanzar ahora en la protección de los menores durante su jornada escolar.

Su mensaje final fue una llamada a la responsabilidad de las instituciones: “No podemos volver a fallarles a nuestros hijos. Protegerlos es nuestro deber. Tenemos la oportunidad de actuar ahora, y por tanto, la responsabilidad de hacerlo”.

Para AEPNAA, el objetivo sigue siendo el mismo que inspira “Cada minuto cuenta”: que ningún niño esté desprotegido frente a una anafilaxia en su centro educativo.

Alianza europea por la anafilaxia

La nueva Alianza, presentada en el Parlamento Europeo, reúne a organizaciones de pacientes, sociedades científicas y profesionales sanitarios para impulsar medidas que mejoren la prevención y la respuesta ante la anafilaxia en Europa.

Ángel Sánchez, presidente de AEPNAA, ha sido elegido copresidente de ACT for Anaphylaxis Alliance, una nueva iniciativa europea que busca mejorar la protección de las personas en riesgo de sufrir una anafilaxia, especialmente en aquellos entornos donde la respuesta inmediata ante una emergencia puede resultar decisiva.

Sánchez comparte esta responsabilidad con la profesora Antonella Muraro, representante de la red científica europea GA²LEN, en una Alianza que pretende impulsar cambios en las políticas públicas para garantizar una respuesta más rápida y eficaz ante las reacciones alérgicas graves.

La iniciativa se presentó oficialmente el pasado 9 de septiembre en el Parlamento Europeo, en Bruselas, durante una jornada presidida por el eurodiputado húngaro András Kulja en el marco de la Presidencia Húngara, que reunió a especialistas en alergología y medicina de emergencias, representantes de organizaciones de pacientes y responsables políticos europeos.

AEPNAA forma parte de las organizaciones integrantes de esta plataforma, que cuenta también con la participación de entidades como la Academia Europea de Alergia e Inmunología Clínica (EAACI), la Sociedad Europea de Medicina de Emergencias (EUSEM) y la plataforma internacional de asociaciones de pacientes GAAPP, entre otras.

Una respuesta común ante una emergencia en la que cada minuto cuenta

La anafilaxia es una reacción alérgica grave que puede comprometer la vida en cuestión de minutos. Sin embargo, la preparación para reconocerla y actuar sigue siendo desigual entre los países europeos.

La formación de las personas que pueden presenciar una reacción, la disponibilidad de adrenalina de emergencia o la cobertura legal de quienes deben administrarla son algunas de las cuestiones que todavía presentan importantes diferencias.

ACT for Anaphylaxis nace precisamente para reducir estas desigualdades. Su nombre responde a tres grandes prioridades: Access, Care & Training (Acceso, Atención y Formación).

La Alianza pretende facilitar la colaboración entre las organizaciones de pacientes, los profesionales sanitarios, los responsables políticos y otros sectores implicados para compartir experiencias que ya funcionan, identificar carencias y promover iniciativas comunes.

Para Ángel Sánchez, la prioridad es que la protección de los niños y jóvenes en riesgo de anafilaxia no dependa del país en el que viven.

“Los pacientes y sus cuidadores necesitan tener la tranquilidad de que la preparación ante una emergencia no se detiene en las fronteras nacionales. Aunque los colegios son entornos educativos y no centros sanitarios, su personal necesita la formación adecuada y claridad jurídica para actuar con decisión”, señala el presidente de AEPNAA.

Sánchez recuerda también que existen modelos internacionales y europeos que ya han demostrado su eficacia, desde la disponibilidad de medicación de emergencia en los centros educativos hasta la implantación de planes de atención individualizados para cada niño.

“Ahora necesitamos extender estas buenas prácticas por toda Europa para que ningún niño o joven quede desprotegido”, añade.

Ocho propuestas para mejorar la respuesta ante la anafilaxia

Coincidiendo con su presentación, ACT for Anaphylaxis dio a conocer el documento No Time to Lose – A European Call to Action (No hay tiempo que perder: un llamamiento europeo a la acción), que recoge ocho propuestas dirigidas a las instituciones europeas:

  1. Establecer principios comunes europeos para la prevención y la respuesta ante la anafilaxia en entornos de riesgo, comenzando por los centros educativos.
  2. Reconocer la anafilaxia como una emergencia sanitaria en la que el tiempo es decisivo, incorporándola a las estrategias europeas de preparación y seguridad.
  3. Integrar la respuesta ante la anafilaxia en la formación de docentes y personal escolar, incluido el que trabaja en los comedores.
  4. Favorecer la disponibilidad de adrenalina de emergencia en los colegios y otros espacios públicos donde pueda ser necesaria.
  5. Aportar seguridad jurídica a las personas no sanitarias que intervienen en una emergencia, especialmente cuando deben administrar adrenalina.
  6. Incorporar la prevención y respuesta ante la anafilaxia a la seguridad laboral y a la formación profesional, especialmente en sectores como la hostelería, el transporte o el cuidado infantil.
  7. Impulsar financiación europea y nacional para formación, investigación y acceso a los tratamientos de emergencia.
  8. Mejorar la recopilación de datos y el seguimiento de los casos de anafilaxia para detectar desigualdades y evaluar la eficacia de las medidas adoptadas.

Estas propuestas constituyen una hoja de ruta para avanzar hacia una mayor coordinación europea. Su desarrollo requerirá la colaboración de las instituciones comunitarias y los Estados miembros, responsables de buena parte de las competencias sanitarias y educativas.

Aprender de los países que ya han avanzado

La Alianza también ha elaborado un documento de buenas prácticas que analiza las medidas adoptadas en distintos países europeos y permite identificar experiencias que pueden servir de referencia.

Entre los ejemplos presentados figuran Portugal, por su regulación de la formación del personal educativo ante reacciones alérgicas graves; Lituania, por la disponibilidad de autoinyectores de adrenalina en los centros escolares; e Irlanda, por sus disposiciones para facilitar la administración de adrenalina por personal autorizado.

Estas experiencias demuestran que existen soluciones concretas que pueden contribuir a mejorar la seguridad de las personas con alergias graves y que no es necesario partir de cero.

AEPNAA refuerza su trabajo por la seguridad escolar también en Europa

La incorporación de Ángel Sánchez a la copresidencia de ACT for Anaphylaxis representa un nuevo paso en el trabajo que AEPNAA viene desarrollando para conseguir entornos escolares más seguros.

En España, la asociación impulsa el manifiesto “Cada minuto cuenta”, presentado en el Congreso de los Diputados en abril de 2026, que reclama protocolos comunes, formación del personal educativo, acceso a medicación de emergencia, seguridad jurídica y coordinación entre las administraciones sanitarias y educativas.

Son reivindicaciones que ahora encuentran continuidad en el ámbito europeo a través de ACT for Anaphylaxis.

La nueva Alianza inicia su actividad con el propósito de trasladar sus propuestas a las instituciones comunitarias, participar en los procesos de consulta y promover la implantación de medidas que ya han demostrado su utilidad.

El reto es conseguir que la capacidad de responder ante una anafilaxia deje de depender del lugar donde se produzca y que todas las personas en riesgo puedan contar con una protección adecuada.

Declaración Institucional Día Mundial de la Alergia
Con motivo del Día Mundial de la Alergia, la Declaración Institucional promovida por AEPNAA fue leída en los parlamentos de Madrid, Cataluña y Canarias. Un respaldo institucional que pone el foco en la necesidad de avanzar hacia entornos más seguros para las personas con alergias alimentarias y riesgo de anafilaxia, especialmente en el ámbito educativo.

El Día Mundial de la Alergia, celebrado el pasado 8 de julio, dejó un importante avance en la labor de sensibilización e incidencia institucional que AEPNAA desarrolla desde hace años. La Declaración Institucional impulsada por la asociación fue leída en la Asamblea de Madrid, el Parlament de Catalunya y el Parlamento de Canarias, llevando las reivindicaciones de las personas con alergias alimentarias y sus familias a tres cámaras autonómicas.

Un compromiso con las personas que conviven con alergias

La Declaración reconoce el impacto que las enfermedades alérgicas tienen en la vida de millones de personas y subraya la necesidad de reforzar la prevención, la formación y la capacidad de respuesta ante una anafilaxia.

El texto pone especial atención en los centros educativos, donde niños y adolescentes pasan buena parte de su jornada y donde una reacción alérgica grave requiere una actuación inmediata.

Por ello, hace un llamamiento a impulsar medidas que garanticen una escolarización más segura mediante protocolos claros, formación del personal, disponibilidad de medicación de emergencia y una mejor coordinación entre los ámbitos sanitario y educativo.

Un trabajo de incidencia que sigue dando resultados

La lectura de esta Declaración en tres parlamentos autonómicos representa un nuevo paso en el trabajo de incidencia institucional que AEPNAA viene desarrollando junto a sociedades científicas, profesionales sanitarios, familias y representantes públicos.

Este avance se suma a otras iniciativas impulsadas por la asociación durante los últimos meses, como la presentación en el Congreso de los Diputados del Manifiesto «Cada minuto cuenta», las reuniones mantenidas con distintas administraciones públicas y el reciente anuncio del Govern de las Illes Balears de un marco común para la atención de la anafilaxia en los centros educativos públicos.

Un mensaje común: la protección no puede depender del lugar donde se viva

Que tres parlamentos autonómicos hayan dado lectura a esta Declaración supone un importante respaldo institucional a las reivindicaciones de las personas con alergias alimentarias y sus familias.

Desde AEPNAA seguimos trabajando para que este compromiso se traduzca en medidas concretas y homogéneas en todo el territorio nacional, porque la protección frente a una anafilaxia no puede depender de la comunidad autónoma en la que viva cada familia.

Gracias por hacerlo posible

Este nuevo avance ha sido posible gracias al trabajo conjunto de muchas personas: familias, profesionales sanitarios, sociedades científicas, representantes institucionales y voluntarios que, desde hace años, impulsan cambios para conseguir una sociedad más segura e inclusiva.

AEPNAA continuará colaborando con las administraciones públicas para que las medidas que han recibido respaldo institucional se conviertan en una realidad en todos los centros educativos de España y que miles de familias dejen de sentirse invisibles. Aunque el verdadero objetivo es que ese compromiso institucional se traduzca en protocolos, formación y medidas que salven vidas. En AEPNAA seguiremos trabajando para conseguirlo.

Escuelas seguras frente a la anafilaxia

El Govern de les Illes Balears ha dado un paso decisivo para proteger a los niños y adolescentes con alergias alimentarias en el entorno escolar. Coincidiendo con el Día Mundial de la Alergia, las consejerías de Salud y Educación han presentado una instrucción conjunta que establece un marco común de prevención y actuación ante las reacciones alérgicas graves en los centros educativos públicos no universitarios.

Desde AEPNAA celebramos esta medida, que responde a una reivindicación histórica de las familias y marca un precedente de enorme importancia para el resto de comunidades autónomas.

Protocolos, formación y medicación de emergencia

La nueva instrucción contempla protocolos específicos para prevenir, detectar y atender una anafilaxia, así como formación para el personal educativo y criterios homogéneos de actuación en todos los centros.

También refuerza la coordinación entre los ámbitos sanitario y educativo, aporta seguridad jurídica a las personas que tengan que intervenir ante una urgencia vital y garantiza la disponibilidad de medicación de emergencia, incluidos autoinyectores de adrenalina.

Uno de los aspectos más relevantes es que esta disponibilidad no se limitará a los colegios en los que haya alumnos con un diagnóstico conocido, sino que se extenderá a todos los centros educativos públicos.

Esta medida es fundamental porque una primera reacción anafiláctica puede producirse en el colegio, antes de que el niño o adolescente haya sido diagnosticado y disponga de su propia medicación.

La seguridad no puede depender de cada centro

El presidente de AEPNAA, Ángel Sánchez, asistió a la presentación de la iniciativa y trasladó el respaldo de la asociación a una medida que recoge las principales demandas de las familias.

«Por fin una comunidad autónoma avanza hacia un marco común que reconoce que la seguridad de los alumnos con alergias alimentarias no puede depender de la buena voluntad de cada centro, sino de protocolos claros, formación, medicación disponible y protección para el personal que actúa ante una emergencia».

Las alergias alimentarias deben tomarse en serio en todos los espacios en los que participan niños y adolescentes: aulas, comedores escolares, excursiones, actividades deportivas, campamentos y espacios de ocio.

Una reacción anafiláctica es una urgencia vital. Saber identificarla, administrar adrenalina rápidamente y activar los servicios de emergencia puede salvar una vida.

Un avance que debe llegar a toda España

La iniciativa de Baleares demuestra que es posible avanzar hacia centros educativos más seguros, preparados e inclusivos. Sin embargo, la protección de los niños y adolescentes con alergias alimentarias continúa siendo desigual según la comunidad autónoma o el centro en el que estén escolarizados.

Por ello, desde AEPNAA reclamamos que este modelo sirva de impulso para la adopción de medidas similares en todo el territorio nacional.

Todos los centros educativos deberían contar con:

  • Protocolos claros de prevención y actuación ante una reacción alérgica.
  • Personal formado para reconocer una anafilaxia y responder adecuadamente.
  • Autoinyectores de adrenalina disponibles para situaciones de emergencia.
  • Planes individualizados para los alumnos con alergias conocidas.
  • Coordinación entre las familias, los centros educativos y los profesionales sanitarios.
  • Protección y seguridad jurídica para las personas que intervienen ante una urgencia.

El respaldo de las instituciones

Con motivo del Día Mundial de la Alergia, celebrado el 8 de julio, AEPNAA ha remitido una Declaración Institucional a los parlamentos autonómicos para impulsar una mayor concienciación sobre la alergia alimentaria y la anafilaxia y promover medidas comunes de protección en el ámbito educativo.

La Declaración fue leída el pasado 2 de julio en el Pleno de la Asamblea de Madrid, en el Parlament de Catalunya y también en el de las Islas Canarias. Los tres parlamentos reafirmaron su compromiso con las personas que conviven con enfermedades alérgicas y con sus familias.

Entre sus prioridades se encuentran la formación y protección del personal de los centros, la implantación de protocolos de prevención y actuación, la disponibilidad de medicación de emergencia y la coordinación efectiva entre los sistemas sanitario y educativo.

Cada minuto cuenta

Estas demandas forman parte del trabajo de incidencia que AEPNAA desarrolla desde hace meses y que tuvo uno de sus principales hitos el pasado 20 de abril, con la lectura en el Congreso de los Diputados del Manifiesto «Cada minuto cuenta».

El Manifiesto está respaldado por sociedades médicas y entidades como SEAIC, SEICAP, EAACI, el Foro Español de Pacientes y la Red Mundial de Excelencia en Alergias y Asma, GA2LEN.

El avance anunciado en Baleares nos demuestra que el cambio es posible, pero debemos seguir trabajando para que la seguridad de los niños y adolescentes con alergias alimentarias no dependa del territorio en el que viven.

Ante una anafilaxia no hay tiempo que perder. Todos los centros deben saber cómo actuar y disponer de los medios necesarios para hacerlo.

Ante una reacción alérgica grave, cada minuto cuenta.

Anafilaxia marca la agenda pública

La presentación del Manifiesto “Cada Minuto Cuenta” en el Congreso de los Diputados ha supuesto un paso importante para visibilizar una realidad que miles de familias conocen de primera mano: la necesidad de garantizar una respuesta segura y coordinada ante la anafilaxia en los centros educativos.

En los días posteriores al acto, distintos medios de comunicación de todo el país han comenzado a hacerse eco de esta iniciativa, trasladando al debate público una demanda clara: la seguridad del alumnado con alergia a alimentos no puede depender de la improvisación.

La seguridad en las aulas, en el centro del debate

Medios generalistas y agencias han recogido la necesidad de avanzar hacia una normativa común que garantice la protección del alumnado en todos los centros educativos, así como la importancia de contar con protocolos claros y homogéneos.

Y también medios regionales han contribuido a amplificar este mensaje, reflejando la preocupación compartida en diferentes territorios.

Formación y capacidad de respuesta ante la anafilaxia

Otro de los ejes clave que ha recogido la cobertura mediática es la necesidad de formar a la comunidad educativa para actuar con rapidez y seguridad ante una reacción alérgica grave.

Estos enfoques refuerzan una idea fundamental: la rapidez en la actuación puede marcar la diferencia.

Iniciativas institucionales y contexto normativo

Algunos medios también han puesto el foco en avances concretos en el ámbito autonómico, como el desarrollo de normativas para mejorar la prevención y la respuesta ante reacciones alérgicas graves en los centros educativos.

Estos pasos apuntan en la dirección correcta, pero también evidencian la necesidad de una respuesta coordinada a nivel nacional.

Aumento de las alergias

Algunos medios han abordado la problemática desde una perspectiva más amplia, poniendo el foco en el aumento de las alergias alimentarias y la necesidad de una respuesta estructural desde las instituciones.

Un eco que sigue creciendo

La cobertura mediática incluye también otros medios que han recogido la presentación del Manifiesto y sus principales reivindicaciones:

Así lo cuentan las familias en radio

Eco internacional

Algún medio internacional también ha recogido la información que difundían las agencias:

Un primer paso para el cambio

Este recorrido mediático es importante, pero no es el objetivo final.

El Manifiesto “Cada Minuto Cuenta” nace con una vocación clara: que estas demandas se traduzcan en medidas reales, aplicables y efectivas en todos los centros educativos.

Porque detrás de cada titular hay una realidad cotidiana para muchas familias.
Y porque, cuando hablamos de alergia alimentaria, cada minuto cuenta.

Menores con alergias

Garantizar que un centro educativo pueda responder con rapidez y seguridad ante una reacción alérgica grave puede salvar vidas. Con esta premisa, en AEPNAA hemos iniciado una ronda institucional por las comunidades autónomas para reclamar la implantación de protocolos efectivos y homogéneos que protejan al alumnado con alergias alimentarias y al látex en el entorno escolar.

Madrid inaugura la ronda institucional

El arranque de esta ronda ha tenido lugar en la Comunidad de Madrid, donde el presidente de AEPNAA, Ángel Sánchez, ha mantenido una reunión con el director general de Educación Infantil, Primaria y Especial. En este encuentro, hemos solicitado la adopción de medidas claras y operativas que permitan a los centros educativos actuar con seguridad ante emergencias alérgicas.

Y también una reunión con la Consejería de Sanidad madrileña, subrayando la importancia de una coordinación efectiva entre las áreas de Educación y Sanidad para que la protección del alumnado sea real y no dependa de iniciativas aisladas.

Anafilaxia: una emergencia que requiere respuesta inmediata

Desde AEPNAA recordamos que la anafilaxia es una reacción alérgica grave, de aparición súbita y potencialmente mortal, cuya atención eficaz depende de una actuación inmediata. Por ello, los colegios y otros espacios donde los menores pasan gran parte de su tiempo deben estar preparados, formados y dotados de los recursos necesarios, incluida la disponibilidad de autoinyectores de adrenalina y protocolos de actuación conocidos por el personal.

Un reto creciente de salud pública

España está viviendo un aumento significativo de las enfermedades alérgicas. Según los datos disponibles, la prevalencia de la anafilaxia podría alcanzar hasta el 2% de la población, lo que convierte esta patología en un reto creciente de salud pública, especialmente preocupante en el caso de los menores.

En AEPNAA insistimos en que corresponde a los gobiernos autonómicos, en el marco de sus competencias, desarrollar un marco legal claro y homogéneo que garantice la protección del alumnado con alergias graves, evitando desigualdades entre comunidades.

Próximas reuniones en otras comunidades

Tras el encuentro en Madrid, la ronda institucional continuará en otras comunidades autónomas. Baleares, Asturias y Cantabria serán las siguientes paradas, y posteriormente se sucederán nuevas reuniones con responsables autonómicos para trasladar las mismas demandas: prevención, formación, recursos y protocolos comunes.

Esta iniciativa se enmarca en el reciente respaldo institucional recibido por parte del Congreso de los Diputados, que aprobó por unanimidad y publicó en su Boletín Oficial una declaración institucional por el Día Mundial de la Anafilaxia, instando a los poderes públicos a reforzar la concienciación, la prevención y la respuesta ante emergencias alérgicas, especialmente en el ámbito educativo.

“No podemos perder ni un minuto más. Las alergias están creciendo y, con ellas, los casos de anafilaxia. El respaldo del Congreso es importante, pero ahora debemos pasar de las palabras a los hechos y lograr que las comunidades autónomas implanten protocolos que garanticen que los colegios puedan afrontar con seguridad estas emergencias”, ha señalado el presidente de AEPNAA, Ángel Sánchez.

Desde nuestra Asociación seguiremos trabajando para que esta ronda institucional se traduzca en medidas concretas que garanticen la seguridad y la vida de los menores con alergias en todos los centros educativos, vivan donde vivan.

Congreso frente anafilaxiaç

El Congreso de los Diputados ha instado a los poderes públicos a reforzar la protección de la ciudadanía frente a las reacciones alérgicas graves, con especial atención a los menores de edad en el ámbito educativo. Lo ha hecho mediante la lectura en el Pleno de una declaración institucional por el Día Mundial de la Anafilaxia, promovida desde AEPNAA y que ha sido publicada en el Boletín Oficial de la Cámara Baja.

La declaración fue leída el pasado 11 de diciembre y aprobada por unanimidad de todos los grupos parlamentarios, un respaldo institucional sin precedentes que reconoce la anafilaxia como una emergencia sanitaria grave, de aparición súbita y potencialmente mortal, que requiere una actuación inmediata.

Un llamamiento claro a la prevención, la formación y la respuesta

El texto aprobado subraya la necesidad de reforzar las políticas públicas de concienciación, prevención, formación y respuesta ante las emergencias alérgicas, poniendo el foco de manera expresa en los colectivos más vulnerables, y en particular en niños y niñas.

En este sentido, el Congreso destaca la importancia de garantizar entornos seguros y preparados en los centros educativos, así como en otros espacios donde los menores desarrollan actividades de ocio y tiempo libre. La escuela debe ser un espacio seguro también para el alumnado con alergias alimentarias y al látex.

Autoinyectores de adrenalina: una medida que salva vidas

Desde AEPNAA recordamos que la disponibilidad de autoinyectores de adrenalina en colegios y otros espacios frecuentados por menores puede resultar decisiva para salvar vidas ante una reacción alérgica grave.

Para que esta protección sea real y efectiva, es imprescindible que las comunidades autónomas, en el marco de sus competencias, impulsen un marco legal claro y homogéneo, acompañado de una coordinación efectiva entre las áreas de Sanidad y Educación.

Un problema de salud pública en aumento

España está viviendo un aumento significativo de las enfermedades alérgicas. Según los últimos datos disponibles, la prevalencia de la anafilaxia podría alcanzar hasta el 2% de la población, lo que convierte esta patología en un desafío creciente de salud pública que exige respuestas urgentes y coordinadas.

AEPNAA inicia una ronda institucional por las comunidades autónomas

En este contexto, AEPNAA ha iniciado, en enero de 2026, una ronda institucional por las comunidades autónomas para reclamar la adopción de medidas urgentes de prevención, la mejora de la preparación de los entornos educativos y la implantación de un marco común de protección frente a las emergencias alérgicas en todo el territorio.

“Estamos pidiendo medidas sencillas y de fácil aplicación. Queremos que las comunidades autónomas legislen cuanto antes para proteger a los colectivos más vulnerables a las reacciones alérgicas graves, y ahora es el momento gracias al apoyo expreso del Congreso de los Diputados a nuestras demandas”, señala Ángel Sánchez, presidente de AEPNAA.

El compromiso del Parlamento frente a la anafilaxia

La declaración institucional leída en el Pleno recoge el compromiso del Parlamento con la concienciación, la prevención y la protección de la vida frente a una reacción alérgica grave, y reconoce la labor de asociaciones de pacientes, familias y profesionales sanitarios, reafirmando el objetivo común de avanzar hacia una sociedad más consciente, segura, formada y solidaria frente a la anafilaxia.

Desde AEPNAA seguiremos trabajando para que este respaldo institucional se traduzca en medidas concretas que protejan la vida y la seguridad de los menores en los centros educativos.