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Declaración Institucional Día Mundial de la Alergia
Con motivo del Día Mundial de la Alergia, la Declaración Institucional promovida por AEPNAA fue leída en los parlamentos de Madrid, Cataluña y Canarias. Un respaldo institucional que pone el foco en la necesidad de avanzar hacia entornos más seguros para las personas con alergias alimentarias y riesgo de anafilaxia, especialmente en el ámbito educativo.

El Día Mundial de la Alergia, celebrado el pasado 8 de julio, dejó un importante avance en la labor de sensibilización e incidencia institucional que AEPNAA desarrolla desde hace años. La Declaración Institucional impulsada por la asociación fue leída en la Asamblea de Madrid, el Parlament de Catalunya y el Parlamento de Canarias, llevando las reivindicaciones de las personas con alergias alimentarias y sus familias a tres cámaras autonómicas.

Un compromiso con las personas que conviven con alergias

La Declaración reconoce el impacto que las enfermedades alérgicas tienen en la vida de millones de personas y subraya la necesidad de reforzar la prevención, la formación y la capacidad de respuesta ante una anafilaxia.

El texto pone especial atención en los centros educativos, donde niños y adolescentes pasan buena parte de su jornada y donde una reacción alérgica grave requiere una actuación inmediata.

Por ello, hace un llamamiento a impulsar medidas que garanticen una escolarización más segura mediante protocolos claros, formación del personal, disponibilidad de medicación de emergencia y una mejor coordinación entre los ámbitos sanitario y educativo.

Un trabajo de incidencia que sigue dando resultados

La lectura de esta Declaración en tres parlamentos autonómicos representa un nuevo paso en el trabajo de incidencia institucional que AEPNAA viene desarrollando junto a sociedades científicas, profesionales sanitarios, familias y representantes públicos.

Este avance se suma a otras iniciativas impulsadas por la asociación durante los últimos meses, como la presentación en el Congreso de los Diputados del Manifiesto «Cada minuto cuenta», las reuniones mantenidas con distintas administraciones públicas y el reciente anuncio del Govern de las Illes Balears de un marco común para la atención de la anafilaxia en los centros educativos públicos.

Un mensaje común: la protección no puede depender del lugar donde se viva

Que tres parlamentos autonómicos hayan dado lectura a esta Declaración supone un importante respaldo institucional a las reivindicaciones de las personas con alergias alimentarias y sus familias.

Desde AEPNAA seguimos trabajando para que este compromiso se traduzca en medidas concretas y homogéneas en todo el territorio nacional, porque la protección frente a una anafilaxia no puede depender de la comunidad autónoma en la que viva cada familia.

Gracias por hacerlo posible

Este nuevo avance ha sido posible gracias al trabajo conjunto de muchas personas: familias, profesionales sanitarios, sociedades científicas, representantes institucionales y voluntarios que, desde hace años, impulsan cambios para conseguir una sociedad más segura e inclusiva.

AEPNAA continuará colaborando con las administraciones públicas para que las medidas que han recibido respaldo institucional se conviertan en una realidad en todos los centros educativos de España y que miles de familias dejen de sentirse invisibles. Aunque el verdadero objetivo es que ese compromiso institucional se traduzca en protocolos, formación y medidas que salven vidas. En AEPNAA seguiremos trabajando para conseguirlo.

Escuelas seguras frente a la anafilaxia

El Govern de les Illes Balears ha dado un paso decisivo para proteger a los niños y adolescentes con alergias alimentarias en el entorno escolar. Coincidiendo con el Día Mundial de la Alergia, las consejerías de Salud y Educación han presentado una instrucción conjunta que establece un marco común de prevención y actuación ante las reacciones alérgicas graves en los centros educativos públicos no universitarios.

Desde AEPNAA celebramos esta medida, que responde a una reivindicación histórica de las familias y marca un precedente de enorme importancia para el resto de comunidades autónomas.

Protocolos, formación y medicación de emergencia

La nueva instrucción contempla protocolos específicos para prevenir, detectar y atender una anafilaxia, así como formación para el personal educativo y criterios homogéneos de actuación en todos los centros.

También refuerza la coordinación entre los ámbitos sanitario y educativo, aporta seguridad jurídica a las personas que tengan que intervenir ante una urgencia vital y garantiza la disponibilidad de medicación de emergencia, incluidos autoinyectores de adrenalina.

Uno de los aspectos más relevantes es que esta disponibilidad no se limitará a los colegios en los que haya alumnos con un diagnóstico conocido, sino que se extenderá a todos los centros educativos públicos.

Esta medida es fundamental porque una primera reacción anafiláctica puede producirse en el colegio, antes de que el niño o adolescente haya sido diagnosticado y disponga de su propia medicación.

La seguridad no puede depender de cada centro

El presidente de AEPNAA, Ángel Sánchez, asistió a la presentación de la iniciativa y trasladó el respaldo de la asociación a una medida que recoge las principales demandas de las familias.

«Por fin una comunidad autónoma avanza hacia un marco común que reconoce que la seguridad de los alumnos con alergias alimentarias no puede depender de la buena voluntad de cada centro, sino de protocolos claros, formación, medicación disponible y protección para el personal que actúa ante una emergencia».

Las alergias alimentarias deben tomarse en serio en todos los espacios en los que participan niños y adolescentes: aulas, comedores escolares, excursiones, actividades deportivas, campamentos y espacios de ocio.

Una reacción anafiláctica es una urgencia vital. Saber identificarla, administrar adrenalina rápidamente y activar los servicios de emergencia puede salvar una vida.

Un avance que debe llegar a toda España

La iniciativa de Baleares demuestra que es posible avanzar hacia centros educativos más seguros, preparados e inclusivos. Sin embargo, la protección de los niños y adolescentes con alergias alimentarias continúa siendo desigual según la comunidad autónoma o el centro en el que estén escolarizados.

Por ello, desde AEPNAA reclamamos que este modelo sirva de impulso para la adopción de medidas similares en todo el territorio nacional.

Todos los centros educativos deberían contar con:

  • Protocolos claros de prevención y actuación ante una reacción alérgica.
  • Personal formado para reconocer una anafilaxia y responder adecuadamente.
  • Autoinyectores de adrenalina disponibles para situaciones de emergencia.
  • Planes individualizados para los alumnos con alergias conocidas.
  • Coordinación entre las familias, los centros educativos y los profesionales sanitarios.
  • Protección y seguridad jurídica para las personas que intervienen ante una urgencia.

El respaldo de las instituciones

Con motivo del Día Mundial de la Alergia, celebrado el 8 de julio, AEPNAA ha remitido una Declaración Institucional a los parlamentos autonómicos para impulsar una mayor concienciación sobre la alergia alimentaria y la anafilaxia y promover medidas comunes de protección en el ámbito educativo.

La Declaración fue leída el pasado 2 de julio en el Pleno de la Asamblea de Madrid, en el Parlament de Catalunya y también en el de las Islas Canarias. Los tres parlamentos reafirmaron su compromiso con las personas que conviven con enfermedades alérgicas y con sus familias.

Entre sus prioridades se encuentran la formación y protección del personal de los centros, la implantación de protocolos de prevención y actuación, la disponibilidad de medicación de emergencia y la coordinación efectiva entre los sistemas sanitario y educativo.

Cada minuto cuenta

Estas demandas forman parte del trabajo de incidencia que AEPNAA desarrolla desde hace meses y que tuvo uno de sus principales hitos el pasado 20 de abril, con la lectura en el Congreso de los Diputados del Manifiesto «Cada minuto cuenta».

El Manifiesto está respaldado por sociedades médicas y entidades como SEAIC, SEICAP, EAACI, el Foro Español de Pacientes y la Red Europea Global de Alergia y Asma, GA2LEN.

El avance anunciado en Baleares nos demuestra que el cambio es posible, pero debemos seguir trabajando para que la seguridad de los niños y adolescentes con alergias alimentarias no dependa del territorio en el que viven.

Ante una anafilaxia no hay tiempo que perder. Todos los centros deben saber cómo actuar y disponer de los medios necesarios para hacerlo.

Ante una reacción alérgica grave, cada minuto cuenta.

Campamento AEPNAA 2026

El Campamento AEPNAA 2026 está a punto de comenzar y este año nos vamos al albergue El Nogal, en Valdeavellano de Tera, en Soria para vivir una semana muy especial, del 20 al 28 de junio, con una programación pensada para disfrutar, compartir, aprender y crear recuerdos inolvidables.

Piscina, juegos, naturaleza, retos, talleres, veladas, deporte, aventuras y amistades nuevas: todo está listo para que niños, niñas y jóvenes con alergias alimentarias vivan una experiencia inolvidable.

El Campamento AEPNAA es diversión, pero también convivencia, autonomía y seguridad. Es una oportunidad para compartir unos días con otros niños y adolescentes que viven situaciones parecidas, en un entorno preparado y acompañado por profesionales, donde la alergia alimentaria está presente, pero no impide disfrutar al máximo.

Una semana para no parar

El campamento arrancará el sábado, 20. Después de instalarnos en el albergue, tendremos nuestro primer encuentro para conocernos, ponernos caras y organizarnos en habitaciones. Ese día también disfrutaremos de la primera yincana de bienvenida, antes de cenar y una velada nocturna llena de sorpresas, diversión y magia.

El primer día completo será el domingo 21 de junio con una jornada de juegos alternativos, las dinámicas de grupo, la yincana rural, la piscina y la segunda velada nocturna. Una forma perfecta de seguir conociéndonos y entrar de lleno en el espíritu campamentero.

El lunes 22 llegará uno de los platos fuertes: la jornada de multiaventura, con kayak en el Embalse de La Cuerda, tiro con arco y una yincana llena de emoción. Ese mismo día, los participantes también conocerán el proyecto de las pulseras Herix, de la mano de su creadora Pilar, enfermera y madre de un adolescente con alergia alimentaria, en un taller participativo en el que podrán descubrirlas, probarlas y compartir su opinión.

El martes 23 será el turno de la naturaleza, el deporte y la creatividad, con la segunda edición del concurso Master Chef apto para todos, senderismo, yincana en la naturaleza, juegos, deportes alternativos y nuevos retos para seguir sumando experiencias en equipo.

Master Chef celebrado en el Campamento AEPNAA de 2025.

Retos, naturaleza y trabajo en equipo

La programación continuará el miércoles 24 con una jornada dedicada a los grandes retos. Habrá juegos alternativos, grandes juegos colectivos y un taller de autocuidados en el que el equipo médico explicará cómo detectar los síntomas de una reacción anafiláctica y cómo utilizar la adrenalina. Porque en el campamento también hay espacio para aprender de forma práctica, cercana y adaptada a los participantes.

El jueves 25 la aventura seguirá con una Spartan Race, circuitos, obstáculos y mucha adrenalina, además de una actividad de aves para conocer mejor el fascinante mundo de las rapaces y disfrutar de la naturaleza de una forma diferente.

Y el viernes 26 llegará una de esas jornadas que siempre se recuerdan: las Olimpiadas campamenteras. Competición sana, juegos, espíritu de equipo y una yincana acuática para refrescarse y seguir disfrutando al máximo.

Un gran final para recordar

El sábado 27 será el último gran día completo de campamento, con carrera de orientación, piscina, juegos, música y una Pool Party para despedir la semana con la mejor energía. Por la noche, la última velada pondrá el broche emocional a una experiencia que, seguro, dejará muchos recuerdos compartidos.

El domingo 28 llegará el momento de la despedida, con premios, último chapuzón, maletas y comida final. Será el momento de recoger no solo la ropa y los enseres, sino también las risas, las nuevas amistades y todo lo vivido durante una semana muy intensa.

¡La aventura está a punto de comenzar!

El próximo miércoles 8 de julio de 2026 se celebra el Día Mundial de la Alergia, una fecha para recordar la importancia de conocer, prevenir y saber actuar ante las enfermedades alérgicas.

Desde AEPNAA queremos que ese día el azul, color que representa a las alergias, vuelva a iluminar edificios, monumentos y espacios emblemáticos de toda España. Y para conseguirlo, necesitamos tu ayuda.

Día Mundial de la Alergia

La Cibeles, símbolo de Madrid, iluminada de azul en 2025.

¿Por qué iluminar de azul?

Las alergias alimentarias y al látex forman parte de la vida diaria de muchas personas y familias. Aunque cada vez son más frecuentes, todavía existe un gran desconocimiento sobre lo que implican: evitar el contacto con determinados alimentos o materiales, leer etiquetas, anticiparse a los riesgos, informar en el colegio, en el trabajo, en los lugares de ocio, durante los viajes o en cualquier espacio compartido.

Las personas con alergia pueden llevar una vida plena: estudiar, trabajar, viajar, hacer deporte o disfrutar de actividades sociales. Pero para hacerlo con seguridad necesitan entornos más informados, preparados y empáticos.

Visibilizar las alergias es también una forma de avanzar en comprensión, prevención y apoyo social.

Una petición a entidades públicas

Con motivo del Día Mundial de las Alergias, desde AEPNAA estamos solicitando a ayuntamientos, comunidades autónomas y otras entidades públicas que se sumen a esta iniciativa iluminando de azul algún edificio, monumento, fuente, fachada o espacio representativo el próximo 8 de julio.

Este gesto simbólico tiene un enorme valor para las personas con alergia a alimentos y látex, y para sus familias. Supone reconocer una realidad que afecta a muchas personas y contribuir a que la sociedad conozca mejor sus necesidades.

Además, pedimos a las instituciones que difundan esta acción a través de sus canales habituales de comunicación, para que el mensaje llegue más lejos.

¿Cómo puedes ayudar?

Si quieres que tu municipio, comunidad autónoma o alguna entidad pública cercana se sume a esta iniciativa, puedes enviar una petición solicitando la iluminación azul por el Día Mundial de las Alergias.

Desde AEPNAA te facilitamos los modelos de carta para que puedas hacer llegar la solicitud de forma sencilla.

Solo tienes que escribirnos a aepnaa@aepnaa.org o enviarnos un mensaje a través de nuestras redes sociales y te enviaremos el documento. O también puedes descargarlos aquí si es un Ayuntamiento. Y aquí si te diriges a la Comunidad Autónoma donde resides.

Y si tu ciudad se ilumina… ¡queremos verlo!

Si consigues que algún edificio, monumento o espacio emblemático se ilumine de azul, nos encantará compartirlo.

Puedes enviarnos una fotografía por Instagram, etiquetando a @somosaepnaa, o por correo electrónico a aepnaa@aepnaa.org.

Entre todos podemos hacer que el azul vuelva a estar presente en nuestras ciudades y que las alergias tengan la visibilidad que merecen.

Este 8 de julio, ayúdanos a iluminar de azul las alergias. Porque visibilizar también es cuidar. 💙

Alergias alimentarias y esofagitis eosinofílica

La Asociación Española de Personas con Alergia a Alimentos y Látex (AEPNAA) ha firmado un convenio de colaboración con la Asociación Española de Esofagitis Eosinofílica (AEDESEO) con el objetivo de ampliar el apoyo a las familias y avanzar en la mejora de la calidad de vida de las personas afectadas por patologías relacionadas con la alimentación.

 Este acuerdo supone un paso relevante en la estrategia de AEPNAA de generar alianzas que permitan dar respuesta a necesidades cada vez más complejas, especialmente en aquellos casos en los que conviven alergias alimentarias y otras enfermedades como la esofagitis eosinofílica.

Un convenio centrado en las necesidades reales de las familias

Las familias que conviven con alergias alimentarias conocen bien los retos del día a día: la gestión constante de la dieta, la seguridad en entornos escolares, la incertidumbre ante la exposición a alimentos o el impacto emocional.

A través de este convenio, AEPNAA amplía su capacidad de acompañamiento incorporando sinergias con una entidad especializada en una patología que comparte muchos de estos desafíos. Según Ángel Sánchez, presidente de AEPNAA, “hay familias que conviven a la vez con alergias alimentarias y esofagitis eosinofílica, y hasta ahora no siempre han encontrado el apoyo que necesitaban en un solo lugar. Sabemos que, detrás de cada diagnóstico, hay pacientes que aprenden a gestionar la incertidumbre, a adaptar la vida cotidiana y a buscar apoyo. Con este convenio queremos que esas familias sepan que no están solas”.

Por su parte, la presidenta de AEDESEO Zoraida Gómez ha puesto el foco en “la estrecha relación entre la Esofagitis Eosinofílica y los procesos alérgicos que -según ella- exige un frente común”. Para AEDESEO, “aliarse con AEPNAA es el paso lógico para dar sentido al viaje del paciente: uniendo la salud digestiva y la alergología bajo un mismo compromiso de apoyo y visibilidad. La firma del acuerdo de colaboración entre AEPNAA y AEDESEO representa un paso decisivo para mejorar la calidad de vida de las personas y familias a las que acompañamos”, ha dicho Gómez que ha concluido, “esta alianza refuerza nuestra capacidad para afrontar juntos los grandes retos derivados de las comorbilidades, impulsando proyectos, recursos y apoyos que hoy son más necesarios que nunca.

Líneas de trabajo: información clara, formación y apoyo real a las familias

El convenio se articula en torno a varias líneas de actuación que responden directamente a las necesidades cotidianas de las familias con alergia alimentaria, uno de los ejes principales del trabajo de AEPNAA.

Por un lado, ambas entidades colaborarán en la creación y difusión de materiales informativos que aborden los puntos en común entre ambas patologías, con especial atención a aspectos clave como la gestión de las dietas de exclusión, el proceso diagnóstico o la prevención de reacciones en el día a día.

En paralelo, se impulsará una oferta conjunta de actividades formativas —como jornadas, talleres o webinars— dirigidas no solo a pacientes y familias, sino también a profesionales sanitarios, personal docente y otros agentes implicados, con el objetivo de mejorar el conocimiento y la respuesta ante estas enfermedades.

El convenio refuerza además uno de los pilares de AEPNAA: el acompañamiento y la convivencia en entornos seguros. En este sentido, se promoverán iniciativas que favorezcan el apoyo mutuo entre familias, incluyendo la participación de pacientes de AEDESEO en actividades ya consolidadas como los campamentos de AEPNAA, espacios clave para la socialización y el bienestar emocional.

A nivel institucional, ambas organizaciones trabajarán de forma coordinada para reforzar la defensa de los derechos de los pacientes, mejorar el acceso al diagnóstico y tratamiento, y avanzar en el reconocimiento social y normativo de estas patologías.

Mensajes claros para evitar la confusión en las familias

Uno de los aspectos más relevantes del acuerdo es la apuesta por la unificación de mensajes. AEPNAA y AEDESEO trabajarán conjuntamente en el desarrollo de recursos que aporten claridad y seguridad a las familias, especialmente en situaciones de doble diagnóstico.

Entre estas iniciativas destacan la elaboración de una guía práctica sobre convivencia con alergias alimentarias y esofagitis eosinofílica, así como materiales específicos sobre dietas de exclusión múltiple, reintroducción segura de alimentos, protocolos unificados para centros escolares y comedores e intercambio de conocimiento técnico y revisión conjunta de materiales divulgativos.

Beneficios para las personas asociadas

El acuerdo también tendrá un impacto directo en los socios de AEPNAA, que podrán acceder en condiciones ventajosas a actividades, formación y eventos compartidos con AEDESEO.

Anafilaxia en la escuela

El pasado lunes 20 de abril vivimos uno de los momentos más importantes para AEPNAA en los últimos años. El Congreso de los Diputados acogió la presentación del manifiesto “Cada minuto cuenta”, una iniciativa que pone el foco en una realidad urgente: la seguridad de los niños y niñas con alergias graves en los centros educativos.

Pero más allá del marco institucional, lo que realmente marcó la jornada fueron las historias en primera persona.

Testimonio de las familias durante la presentación del Manifiesto

Testimonio de las familias durante la presentación del manifiesto “Cada minuto cuenta”.

Cuando el miedo entra en el aula

Madres de niños con alergias alimentarias compartieron su día a día con una claridad que dejó poco espacio a la indiferencia:
el miedo constante, la incertidumbre, la necesidad de explicar una y otra vez la gravedad de una anafilaxia, la falta de formación en los centros y, en demasiadas ocasiones, la sensación de no ser comprendidos.

Hablaron también de lo que no siempre se ve: de niños que no pueden participar en excursiones, celebraciones o actividades escolares con normalidad; de decisiones difíciles; de la exclusión silenciosa.

Porque la anafilaxia no es una posibilidad remota. Es un riesgo real que puede aparecer en minutos.

Escuelas preparadas para actuar

El manifiesto presentado por AEPNAA plantea medidas claras y necesarias:

  • Protocolos comunes en todos los centros educativos
  • Formación del profesorado para actuar ante una emergencia
  • Disponibilidad de autoinyectores de adrenalina
  • Planes individualizados para menores en riesgo
  • Coordinación efectiva entre Sanidad y Educación

Medidas que no son nuevas, pero sí urgentes.

Durante el acto, profesionales de las sociedades médicas, SEICAP y SEAIC recordaron una idea clave: en una anafilaxia, esperar no es una opción.

Un paso adelante: hacia una normativa común

Uno de los anuncios más relevantes de la jornada fue el compromiso de avanzar hacia una normativa que regule la prevención, detección y atención de la anafilaxia en los centros educativos. Lo hizo el Gobierno de las Islas Baleares donde ya se trabaja, conjuntamente entre Sanidad y Educación, para que esa legislación sea una realidad cuanto antes.

Un paso imprescindible para garantizar que la respuesta no dependa del centro, de la comunidad autónoma o de la buena voluntad, sino de un marco común que proteja a todos los menores y dé seguridad al profesorado.

Una cuestión de derechos, no de excepciones

Desde AEPNAA llevamos años trabajando para que esta realidad deje de ser invisible. No puede ser que la seguridad de un niño o niña dependa del colegio que le toque. No puede ser que haya menores que queden fuera de actividades por falta de recursos o conocimiento.

Hablamos de inclusión, de igualdad y de derechos. Y también de convivencia: de construir entornos educativos donde la alergia alimentaria se entienda, se respete y se gestione con normalidad.

Revive la sesión completa

Si no pudiste seguir el acto o quieres verlo con más detalle, puedes acceder aquí a la sesión completa del Congreso.

Porque cada minuto cuenta

El manifiesto no es solo una declaración: es una hoja de ruta. Una llamada a actuar. Un compromiso colectivo.

Como señaló el presidente de AEPNAA, Ángel Sánchez, durante el acto: “No queremos que ninguna normativa lleve el nombre de ningún niño o niña con alergia alimentaria”.

Porque cuando hablamos de anafilaxia, hablamos de tiempo. Y cuando hablamos de niños, no hay margen para esperar.

Cada minuto cuenta.

Anafilaxia en la escuela

El próximo 20 de abril, la Sala Ernest Lluch del Congreso de los Diputados acogerá la presentación del Manifiesto “Cada minuto cuenta”, una iniciativa impulsada por AEPNAA y respaldada por las sociedades médicas (SEICAP, SEAIC) que pone el foco en una realidad urgente: la necesidad de garantizar entornos escolares seguros frente a la anafilaxia.

La anafilaxia es una reacción alérgica grave, de aparición rápida y potencialmente mortal, que exige una actuación inmediata y coordinada. Para miles de niños y niñas en España, convivir con este riesgo forma parte de su día a día, especialmente en el entorno escolar, donde pasan gran parte de su tiempo.

Sin embargo, la respuesta ante una emergencia no siempre está garantizada. La falta de protocolos homogéneos, de formación específica o de acceso ágil a la medicación puede marcar la diferencia en situaciones en las que cada minuto es crucial.

Un compromiso colectivo con medidas concretas en los centros educativos

El Manifiesto nace como un llamamiento a la acción dirigido a instituciones, profesionales y sociedad en su conjunto, con un objetivo claro: avanzar hacia una protección real y eficaz de los menores en el entorno escolar.

Para ello, plantea medidas concretas que deben implementarse en los centros educativos, entre las que destacan:

  • Protocolos claros y comunes para la prevención y actuación ante la anafilaxia.
  • Formación del personal para reconocer y actuar ante una reacción grave.
  • Disponibilidad y acceso a autoinyectores de adrenalina, para cualquier alumno que pueda necesitarlo.
  • Planes individualizados para el alumnado con riesgo conocido.
  • Coordinación efectiva entre Sanidad y Educación.

Estas medidas buscan garantizar una respuesta rápida, segura y basada en la evidencia científica en cualquier centro educativo.

Porque la anafilaxia no siempre avisa, y puede afectar también a menores sin diagnóstico previo, es fundamental que todos los centros estén preparados para responder con rapidez y seguridad.

Un acto para dar visibilidad y avanzar

La presentación del Manifiesto en el Congreso de los Diputados supone un paso importante para dar visibilidad a esta realidad y trasladar a los responsables públicos la necesidad de avanzar en medidas concretas que garanticen la seguridad de todos los menores.

Desde AEPNAA, invitamos a todas las personas interesadas a acompañarnos en este acto y a sumarse a este compromiso colectivo.

Porque, ante la anafilaxia, cada minuto cuenta.

AEPNAA participa en el Congreso de EFA

En AEPNAA llevamos 30 años trabajando para mejorar la vida de las personas con alergia a alimentos y látex en España. Pero muchos de los retos a los que nos enfrentamos no se detienen en nuestras fronteras: la normativa sobre etiquetado de alérgenos se decide en Bruselas, las guías clínicas se elaboran en foros europeos y las políticas de salud que marcarán el futuro se construyen en espacios internacionales.

Por eso, formar parte de la European Federation of Allergy and Airways Diseases Patients’ Associations (EFA) es mucho más que una adhesión: es una herramienta clave para defender los intereses de nuestros socios y socias allí donde realmente se toman las decisiones.

La memoria anual 2025 de EFA muestra de forma muy clara cómo esta participación se traduce en beneficios concretos.

1. Nuestra voz, presente donde se decide

EFA actúa como altavoz de los pacientes ante instituciones europeas e internacionales. En 2025 participó en consultas públicas de la Comisión Europea, mantuvo reuniones con la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) y llevó la perspectiva de los pacientes a la Asamblea Mundial de la Salud.

En el ámbito de la alergia alimentaria, EFA ha estado presente en espacios clave como el Codex Alimentarius, donde se definen las normas internacionales de etiquetado, defendiendo mejoras en el etiquetado precautorio de alérgenos (PAL) y mayor claridad en la información al consumidor.

Son estos foros los que determinan las condiciones de seguridad en algo tan cotidiano como hacer la compra.

2. AEPNAA no solo está: participa activamente

Formar parte de EFA implica trabajo y participación activa. En 2025, AEPNAA contribuyó directamente en iniciativas relevantes como:

• El taller sobre el documento de reflexión de la EMA (PED Reflection Paper), junto a otras asociaciones europeas, que dio lugar a la respuesta oficial presentada por EFA.
• La elaboración de las Guías EAACI sobre el impacto de los espacios verdes en la prevención de alergias y asma, donde se reconoce expresamente la aportación de AEPNAA.

Esto significa que la experiencia de nuestras familias se integra en documentos científicos y regulatorios de alcance europeo.

3. Formación para una representación más fuerte

EFA también impulsa la formación de representantes de pacientes. En 2025 puso en marcha la primera Academia Europea de Pacientes Respiratorios y promovió la participación en programas especializados como EUPATI.

Este tipo de iniciativas nos permite seguir avanzando hacia una representación cada vez más sólida, informada y preparada.

4. Una red para aprender y avanzar juntos

A través de sus grupos de trabajo, EFA conecta a asociaciones de distintos países que comparten retos similares. En 2025 se celebraron 26 reuniones con una participación creciente de organizaciones miembro.

Este intercambio permite compartir experiencias, coordinar mensajes y avanzar de forma conjunta en desafíos comunes.

5. Más visibilidad, más impacto

Las campañas coordinadas por EFA amplifican el alcance de los mensajes. Acciones como el Día Mundial del Eczema Atópico lograron llegar a cientos de miles de personas y multiplicar la visibilidad de las enfermedades alérgicas.

Trabajar en red permite que nuestras reivindicaciones tengan mucha más fuerza.

En resumen

Formar parte de EFA significa que cuando AEPNAA defiende un etiquetado más claro o mejores medidas de protección, esa voz también está presente en Europa y en los principales foros internacionales.

Significa formación, colaboración y capacidad de influencia.

Y, sobre todo, significa no estar solos.

En un contexto en el que muchas decisiones clave se toman a nivel europeo, estar presentes —a través de EFA— no es solo importante: es imprescindible.

Menores con alergias

Garantizar que un centro educativo pueda responder con rapidez y seguridad ante una reacción alérgica grave puede salvar vidas. Con esta premisa, en AEPNAA hemos iniciado una ronda institucional por las comunidades autónomas para reclamar la implantación de protocolos efectivos y homogéneos que protejan al alumnado con alergias alimentarias y al látex en el entorno escolar.

Madrid inaugura la ronda institucional

El arranque de esta ronda ha tenido lugar en la Comunidad de Madrid, donde el presidente de AEPNAA, Ángel Sánchez, ha mantenido una reunión con el director general de Educación Infantil, Primaria y Especial. En este encuentro, hemos solicitado la adopción de medidas claras y operativas que permitan a los centros educativos actuar con seguridad ante emergencias alérgicas.

Y también una reunión con la Consejería de Sanidad madrileña, subrayando la importancia de una coordinación efectiva entre las áreas de Educación y Sanidad para que la protección del alumnado sea real y no dependa de iniciativas aisladas.

Anafilaxia: una emergencia que requiere respuesta inmediata

Desde AEPNAA recordamos que la anafilaxia es una reacción alérgica grave, de aparición súbita y potencialmente mortal, cuya atención eficaz depende de una actuación inmediata. Por ello, los colegios y otros espacios donde los menores pasan gran parte de su tiempo deben estar preparados, formados y dotados de los recursos necesarios, incluida la disponibilidad de autoinyectores de adrenalina y protocolos de actuación conocidos por el personal.

Un reto creciente de salud pública

España está viviendo un aumento significativo de las enfermedades alérgicas. Según los datos disponibles, la prevalencia de la anafilaxia podría alcanzar hasta el 2% de la población, lo que convierte esta patología en un reto creciente de salud pública, especialmente preocupante en el caso de los menores.

En AEPNAA insistimos en que corresponde a los gobiernos autonómicos, en el marco de sus competencias, desarrollar un marco legal claro y homogéneo que garantice la protección del alumnado con alergias graves, evitando desigualdades entre comunidades.

Próximas reuniones en otras comunidades

Tras el encuentro en Madrid, la ronda institucional continuará en otras comunidades autónomas. Baleares, Asturias y Cantabria serán las siguientes paradas, y posteriormente se sucederán nuevas reuniones con responsables autonómicos para trasladar las mismas demandas: prevención, formación, recursos y protocolos comunes.

Esta iniciativa se enmarca en el reciente respaldo institucional recibido por parte del Congreso de los Diputados, que aprobó por unanimidad y publicó en su Boletín Oficial una declaración institucional por el Día Mundial de la Anafilaxia, instando a los poderes públicos a reforzar la concienciación, la prevención y la respuesta ante emergencias alérgicas, especialmente en el ámbito educativo.

“No podemos perder ni un minuto más. Las alergias están creciendo y, con ellas, los casos de anafilaxia. El respaldo del Congreso es importante, pero ahora debemos pasar de las palabras a los hechos y lograr que las comunidades autónomas implanten protocolos que garanticen que los colegios puedan afrontar con seguridad estas emergencias”, ha señalado el presidente de AEPNAA, Ángel Sánchez.

Desde nuestra Asociación seguiremos trabajando para que esta ronda institucional se traduzca en medidas concretas que garanticen la seguridad y la vida de los menores con alergias en todos los centros educativos, vivan donde vivan.

Anafilaxia en vuelo

Viajar en avión forma parte de la vida cotidiana de millones de personas. Sin embargo, un reciente estudio internacional publicado en JAMA Network Open recuerda que los eventos médicos en vuelo son más frecuentes de lo que solemos pensar y que, entre ellos, las reacciones anafilácticas representan una situación de especial riesgo para las personas con alergia alimentaria.

El estudio analizó 77.790 emergencias médicas ocurridas a bordo de aviones comerciales de 84 aerolíneas entre 2022 y 2023. Los datos son contundentes: se produce una emergencia médica cada 212 vuelos, y aunque la mayoría son de baja gravedad, algunas ponen en riesgo inmediato la vida de la persona afectada.

¿Dónde queda la anafilaxia?

Las reacciones alérgicas graves no son las más frecuentes, pero sí están entre las que con mayor probabilidad llevan a un aterrizaje de emergencia. Según el estudio, los episodios de anafilaxia multiplican la probabilidad de desvío del avión, una cifra comparable a la de otras emergencias graves como convulsiones o alteraciones neurológicas.

Esto no es un dato menor. En un entorno cerrado, a miles de metros de altura, con recursos médicos limitados y acceso retardado a atención hospitalaria, una anafilaxia puede evolucionar de forma muy rápida. La administración precoz de adrenalina es clave, pero no siempre está garantizada ni en tiempo ni en forma.

Volar no debería aumentar el riesgo

Las personas con alergia alimentaria —y especialmente quienes tienen riesgo de anafilaxia— no deberían asumir que volar implica un peligro añadido inevitable. Y, sin embargo, hoy por hoy, en muchos países (incluida España) las medidas preventivas durante el embarque y el vuelo son escasas, desiguales o inexistentes, y dependen en gran medida de la buena voluntad de la aerolínea o de la iniciativa individual del pasajero.

Frente a esta realidad, llama la atención que medidas sencillas, de bajo coste y alto impacto, apenas estén sistematizadas.

Medidas simples que pueden salvar vidas

A partir de la evidencia científica y de la experiencia de las propias familias, hay acciones claras que podrían reducir de forma significativa el riesgo de anafilaxia en vuelo:

  • Información previa y visible: permitir que el pasajero con alergia comunique su situación en el embarque y que esta información llegue de forma efectiva a la tripulación.
  • Protocolos claros para la tripulación sobre alergia alimentaria y anafilaxia, más allá de los primeros auxilios generales.
  • Evitar el servicio de alimentos de riesgo (por ejemplo, frutos secos) cuando se identifica a una persona con alergia grave en el vuelo.
  • Anuncios preventivos no estigmatizantes, informando de la presencia de una persona con alergia grave, cuando sea necesario.
  • Acceso rápido a la medicación de emergencia, incluyendo formación específica en el reconocimiento precoz de la anafilaxia.
  • Respeto y apoyo a las medidas de autoprotección del pasajero (limpieza de asiento, uso de comida propia, etc.).

Ninguna de estas medidas requiere cambios estructurales complejos. Todas son compatibles con la seguridad aérea y con la operativa habitual de los vuelos.

¿Y en España?

A diferencia de otros países, España carece de una política sobre alergia alimentaria en el transporte aéreo. No existen protocolos públicos específicos, ni obligaciones claras para las aerolíneas en materia de prevención de anafilaxia a bordo. Esto deja a las personas con alergia —incluidos niños y adolescentes— en una situación de incertidumbre y desprotección, obligadas a negociar cada vuelo como si fuera una excepción.

El estudio que comentamos demuestra que las emergencias médicas en vuelo no son anecdóticas. La anafilaxia está ahí, ocurre y tiene consecuencias operativas y clínicas relevantes. Ignorarla no es una opción responsable.

Volar con seguridad también es un derecho

Para las personas con alergia alimentaria, la seguridad no empieza cuando ocurre la emergencia, sino mucho antes: en la prevención, en la información y en el reconocimiento de un riesgo real y evitable.

Como sociedad, y como sistema de transporte, tenemos margen para hacerlo mejor. Y hacerlo mejor, en este caso, puede marcar la diferencia entre un susto y una tragedia.