Entradas

Anafilaxia en vuelo

Viajar en avión forma parte de la vida cotidiana de millones de personas. Sin embargo, un reciente estudio internacional publicado en JAMA Network Open recuerda que los eventos médicos en vuelo son más frecuentes de lo que solemos pensar y que, entre ellos, las reacciones anafilácticas representan una situación de especial riesgo para las personas con alergia alimentaria.

El estudio analizó 77.790 emergencias médicas ocurridas a bordo de aviones comerciales de 84 aerolíneas entre 2022 y 2023. Los datos son contundentes: se produce una emergencia médica cada 212 vuelos, y aunque la mayoría son de baja gravedad, algunas ponen en riesgo inmediato la vida de la persona afectada.

¿Dónde queda la anafilaxia?

Las reacciones alérgicas graves no son las más frecuentes, pero sí están entre las que con mayor probabilidad llevan a un aterrizaje de emergencia. Según el estudio, los episodios de anafilaxia multiplican la probabilidad de desvío del avión, una cifra comparable a la de otras emergencias graves como convulsiones o alteraciones neurológicas.

Esto no es un dato menor. En un entorno cerrado, a miles de metros de altura, con recursos médicos limitados y acceso retardado a atención hospitalaria, una anafilaxia puede evolucionar de forma muy rápida. La administración precoz de adrenalina es clave, pero no siempre está garantizada ni en tiempo ni en forma.

Volar no debería aumentar el riesgo

Las personas con alergia alimentaria —y especialmente quienes tienen riesgo de anafilaxia— no deberían asumir que volar implica un peligro añadido inevitable. Y, sin embargo, hoy por hoy, en muchos países (incluida España) las medidas preventivas durante el embarque y el vuelo son escasas, desiguales o inexistentes, y dependen en gran medida de la buena voluntad de la aerolínea o de la iniciativa individual del pasajero.

Frente a esta realidad, llama la atención que medidas sencillas, de bajo coste y alto impacto, apenas estén sistematizadas.

Medidas simples que pueden salvar vidas

A partir de la evidencia científica y de la experiencia de las propias familias, hay acciones claras que podrían reducir de forma significativa el riesgo de anafilaxia en vuelo:

  • Información previa y visible: permitir que el pasajero con alergia comunique su situación en el embarque y que esta información llegue de forma efectiva a la tripulación.
  • Protocolos claros para la tripulación sobre alergia alimentaria y anafilaxia, más allá de los primeros auxilios generales.
  • Evitar el servicio de alimentos de riesgo (por ejemplo, frutos secos) cuando se identifica a una persona con alergia grave en el vuelo.
  • Anuncios preventivos no estigmatizantes, informando de la presencia de una persona con alergia grave, cuando sea necesario.
  • Acceso rápido a la medicación de emergencia, incluyendo formación específica en el reconocimiento precoz de la anafilaxia.
  • Respeto y apoyo a las medidas de autoprotección del pasajero (limpieza de asiento, uso de comida propia, etc.).

Ninguna de estas medidas requiere cambios estructurales complejos. Todas son compatibles con la seguridad aérea y con la operativa habitual de los vuelos.

¿Y en España?

A diferencia de otros países, España carece de una política sobre alergia alimentaria en el transporte aéreo. No existen protocolos públicos específicos, ni obligaciones claras para las aerolíneas en materia de prevención de anafilaxia a bordo. Esto deja a las personas con alergia —incluidos niños y adolescentes— en una situación de incertidumbre y desprotección, obligadas a negociar cada vuelo como si fuera una excepción.

El estudio que comentamos demuestra que las emergencias médicas en vuelo no son anecdóticas. La anafilaxia está ahí, ocurre y tiene consecuencias operativas y clínicas relevantes. Ignorarla no es una opción responsable.

Volar con seguridad también es un derecho

Para las personas con alergia alimentaria, la seguridad no empieza cuando ocurre la emergencia, sino mucho antes: en la prevención, en la información y en el reconocimiento de un riesgo real y evitable.

Como sociedad, y como sistema de transporte, tenemos margen para hacerlo mejor. Y hacerlo mejor, en este caso, puede marcar la diferencia entre un susto y una tragedia.

Campamento AEPNAA 2026

El verano se acerca y, con él, una de las citas más importantes de AEPNAA: nuestro Campamento de Verano 2026. Queremos volver a reunir a niños, niñas y adolescentes en un entorno seguro y enriquecedor, donde puedan disfrutar, aprender y convivir con tranquilidad, acompañados por un equipo que entiende sus necesidades.​

Este año nos vamos al Albergue El Nogal, en Valdeavellano de Tera (Soria), y compartiremos campamento del 20 al 28 de junio de 2026. La actividad está dirigida a participantes de 7 a 17 años, y del 1 al 25 de febrero se abre el período de inscripción.

Como en ediciones anteriores, todo el proceso se realizará de forma online a través de CAMPAPP.

Pagos y gestión

El pago se realizará de forma fraccionada en dos cuotas, según lo establecido en el proceso de inscripción. Es importante respetar las dos cuotas y los plazos indicados para facilitar la correcta gestión del campamento.

Recordando el campamento 2025

El campamento del año pasado en Alborache volvió a ser una de las citas más especiales de AEPNAA: unos días para convivir, hacer amistades, ganar autonomía y compartir experiencias en un entorno cuidado, donde la seguridad y el acompañamiento fueron parte esencial de cada jornada.

Dudas y contacto

Para cualquier duda o si necesitáis ayuda con el proceso de inscripción, podéis escribirnos a campamentos@aepnaa.org.

¡Esperamos compartir con vuestros hijos un verano inolvidable lleno de aprendizaje, convivencia y diversión!

Congreso frente anafilaxiaç

El Congreso de los Diputados ha instado a los poderes públicos a reforzar la protección de la ciudadanía frente a las reacciones alérgicas graves, con especial atención a los menores de edad en el ámbito educativo. Lo ha hecho mediante la lectura en el Pleno de una declaración institucional por el Día Mundial de la Anafilaxia, promovida desde AEPNAA y que ha sido publicada en el Boletín Oficial de la Cámara Baja.

La declaración fue leída el pasado 11 de diciembre y aprobada por unanimidad de todos los grupos parlamentarios, un respaldo institucional sin precedentes que reconoce la anafilaxia como una emergencia sanitaria grave, de aparición súbita y potencialmente mortal, que requiere una actuación inmediata.

Un llamamiento claro a la prevención, la formación y la respuesta

El texto aprobado subraya la necesidad de reforzar las políticas públicas de concienciación, prevención, formación y respuesta ante las emergencias alérgicas, poniendo el foco de manera expresa en los colectivos más vulnerables, y en particular en niños y niñas.

En este sentido, el Congreso destaca la importancia de garantizar entornos seguros y preparados en los centros educativos, así como en otros espacios donde los menores desarrollan actividades de ocio y tiempo libre. La escuela debe ser un espacio seguro también para el alumnado con alergias alimentarias y al látex.

Autoinyectores de adrenalina: una medida que salva vidas

Desde AEPNAA recordamos que la disponibilidad de autoinyectores de adrenalina en colegios y otros espacios frecuentados por menores puede resultar decisiva para salvar vidas ante una reacción alérgica grave.

Para que esta protección sea real y efectiva, es imprescindible que las comunidades autónomas, en el marco de sus competencias, impulsen un marco legal claro y homogéneo, acompañado de una coordinación efectiva entre las áreas de Sanidad y Educación.

Un problema de salud pública en aumento

España está viviendo un aumento significativo de las enfermedades alérgicas. Según los últimos datos disponibles, la prevalencia de la anafilaxia podría alcanzar hasta el 2% de la población, lo que convierte esta patología en un desafío creciente de salud pública que exige respuestas urgentes y coordinadas.

AEPNAA inicia una ronda institucional por las comunidades autónomas

En este contexto, AEPNAA ha iniciado, en enero de 2026, una ronda institucional por las comunidades autónomas para reclamar la adopción de medidas urgentes de prevención, la mejora de la preparación de los entornos educativos y la implantación de un marco común de protección frente a las emergencias alérgicas en todo el territorio.

“Estamos pidiendo medidas sencillas y de fácil aplicación. Queremos que las comunidades autónomas legislen cuanto antes para proteger a los colectivos más vulnerables a las reacciones alérgicas graves, y ahora es el momento gracias al apoyo expreso del Congreso de los Diputados a nuestras demandas”, señala Ángel Sánchez, presidente de AEPNAA.

El compromiso del Parlamento frente a la anafilaxia

La declaración institucional leída en el Pleno recoge el compromiso del Parlamento con la concienciación, la prevención y la protección de la vida frente a una reacción alérgica grave, y reconoce la labor de asociaciones de pacientes, familias y profesionales sanitarios, reafirmando el objetivo común de avanzar hacia una sociedad más consciente, segura, formada y solidaria frente a la anafilaxia.

Desde AEPNAA seguiremos trabajando para que este respaldo institucional se traduzca en medidas concretas que protejan la vida y la seguridad de los menores en los centros educativos.