La alergia al cacahuete podría estar disminuyendo

Alergia cacahuete

Analizamos qué dice la ciencia y qué significa para las familias.

Durante muchos años, a las familias se les recomendó retrasar la introducción de alimentos potencialmente alergénicos, como el cacahuete, en la alimentación de los bebés. La intención era protegerles. Sin embargo, la investigación científica más reciente está demostrando que esa estrategia pudo no ser la más adecuada.

Un artículo publicado en noviembre de 2025 en JAMA recoge nuevos datos que apuntan a un mensaje esperanzador: la alergia al cacahuete en la infancia está disminuyendo en los países donde se siguen las recomendaciones de introducción temprana. ¿Qué ha cambiado en las recomendaciones?

A principios de los años 2000, se aconsejaba evitar el cacahuete hasta los 3 años de edad. Sin embargo, los casos de alergia no dejaron de aumentar. Estudios posteriores, especialmente el conocido ensayo clínico LEAP (Learning Early About Peanut Allergy), demostraron que introducir el cacahuete de forma temprana y mantenida reduce de manera muy significativa el riesgo de desarrollar alergia.

Como resultado de dicha investigación:

  • En 2015 se publicaron recomendaciones para introducir cacahuete de forma temprana en bebés de alto riesgo (por ejemplo, con eccema grave o alergia al huevo).
  • En 2017 se ampliaron estas recomendaciones a bebés de riesgo moderado.
  • En 2021, las guías internacionales recomendaron la introducción temprana de cacahuete, huevo y otros alérgenos principales en todos los bebés, independientemente de su nivel de riesgo, alrededor de los 6 meses de edad.

¿Qué muestran los nuevos datos? El estudio analizado en JAMA revisó datos reales de atención primaria en Estados Unidos y comparó la incidencia de alergia al cacahuete antes y después de la aplicación de estas guías. Los resultados son claros:

  • La alergia al cacahuete disminuyó aproximadamente un 33% tras la introducción de las recomendaciones de 2015.
  • Tras las guías de 2017, el descenso fue aún mayor.
  • De forma paralela, también se observó una reducción global de las alergias alimentarias mediadas por IgE, las más relacionadas con reacciones graves como la anafilaxia.

Aunque los autores señalan que aún existen limitaciones (por ejemplo, no se puede confirmar en todos los casos que las familias siguieran exactamente las recomendaciones), la tendencia general es positiva y coherente con los ensayos clínicos previos.

¿Por qué introducir antes puede proteger? Una de las hipótesis más aceptadas es que el sistema inmunitario aprende a tolerar los alimentos cuando estos se introducen por vía digestiva en etapas tempranas de la vida. En cambio, si el primer contacto con el alérgeno se produce a través de la piel (especialmente en bebés con eccema), el organismo puede “interpretarlo” como una amenaza y generar alergia. Como resumen sencillo que citan los expertos: “Si entra por la piel, la alergia empieza; si entra por la dieta, suele permanecer en silencio”.

¿Se están siguiendo las recomendaciones? A pesar de la evidencia, la adopción de estas guías no es completa:

  • Muchos profesionales sanitarios siguen mostrando cautela.
  • Solo una parte de las familias introduce cacahuete antes de los 7 meses, incluso tras las guías más recientes. Esto indica que todavía es necesario mejorar la información, la formación y el acompañamiento a las familias, para que puedan introducir alimentos de forma segura y con confianza. Un mensaje clave para las familias.

Desde AEPNAA queremos subrayar un mensaje fundamental: La prevención y la seguridad van de la mano de la información rigurosa y actualizada. La introducción temprana de alimentos alergénicos no debe hacerse sin orientación, especialmente en bebés con antecedentes de riesgo. Ante cualquier duda, es fundamental consultar con el alergólogo. Al mismo tiempo, estos avances refuerzan la importancia de:

  • La investigación científica basada en datos reales.
  • La actualización continua de las recomendaciones.

Políticas de salud pública que protejan tanto la prevención como la atención a las personas que ya viven con alergia alimentaria. Seguiremos informando desde AEPNAA para que las familias dispongan de conocimiento fiable, comprensible y útil para tomar de