AEPNAA insiste en la necesidad de regular el etiquetado preventivo de alérgenos de forma clara y precisa
El etiquetado de los alimentos es esencial para las personas con alergia a los alimentos. Una información veraz sobre los ingredientes y la posible presencia no intencionada de alérgenos es la mejor herramienta de la que disponemos para evitar reacciones. Esto, que parece sencillo, no es tan fácil en el día a día. Vivimos en un mundo globalizado, en el que gracias al comercio podemos encontrar en las tiendas alimentos procedentes de cualquier parte del planeta.
La incidencia creciente de las alergias alimentarias ha llevado a los organismos internacionales a revisar cuáles son los alérgenos prioritarios y cuáles son los requisitos que los operadores de la industria alimentaria han de cumplir para garantizar que la información sobre los productos que ponen en el mercado sea suficiente y adecuada.
Consciente de la importancia de esta tarea EFA, la Federación Europea de Alergia y Enfermedades Respiratorias de la que AEPNAA es miembro, participa como observador en las deliberaciones de los códigos de prácticas que elabora la Comisión del Codex Alimentarius, órgano creado por la FAO y la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1963 con la finalidad de proteger la salud de los consumidores y promover prácticas leales en el comercio alimentario.
Fruto de nuestra participación en la Comisión del Codex Alimentarius es la inclusión de la visión de los pacientes con alergia a los alimentos en distintos códigos, como el Código de prácticas sobre la gestión de los alérgenos alimentarios por parte de los operadores de empresas de alimentos (CXC 80-2020), aprobado en 2020. Y, además, también hemos contribuido a las consultas sobre etiquetado de alérgenos, comercio electrónico, uso de tecnología para información alimentaria o las exenciones en situaciones de emergencia.
Actualmente estamos aportando la experiencia de los pacientes en dos cuestiones clave para la comunidad de pacientes con alergias alimentarias:
- la revisión de las disposiciones relacionadas con los alérgenos de la Norma general para el etiquetado de alimentos envasados (GSLPF, por sus siglas en inglés)
- y la elaboración de directrices para el uso del etiquetado preventivo de alérgenos (EPA).
La Norma general para el etiquetado de alimentos envasados es la norma mundial que establece los principios básicos para el etiquetado de alimentos envasadosa nivel mundial, incluido el etiquetado de alérgenos. Por otra parte, las futuras directrices sobre etiquetado preventivo de alérgenos son el primer intento de desarrollar normas mundiales para informar a los consumidores sobre la presencia no intencionada de alérgenos en alimentos. El etiquetado precautorio sigue siendo una declaración informativa voluntaria en la mayoría de los países y regiones, incluida la Unión Europea.
Desde EFA hemos defendido la necesidad de regular de forma clara y precisa el etiquetado preventivo de alérgenos, reconociendo la necesidad de lograr un equilibrio entre la seguridad del paciente, la garantía de una oferta suficiente para evitar restricciones innecesarias en la elección de alimentos y las limitaciones tecnológicas y analíticas en la industria alimentaria.
Lograr ese equilibrio es posible si el etiquetado de los alimentos está basado en una evaluación de riesgos.
Un sistema de evaluación de riesgos obligatorio reducirá la incertidumbre sobre los riesgos que plantea un determinado producto alimenticio y aumentará la confianza de los consumidores en los alimentos. La realidad ha demostrado que, a menudo, el sistema de evaluación de riesgos es incompleto y los pacientes reaccionan a alérgenos que no se mencionan en la etiqueta, pero que podrían haberse detectado mediante una evaluación de riesgos.
Esta evaluación de riesgos debe realizarse conforme a las dosis de referencia definidas para los alérgenos alimentarios prioritarios en función de la dosis reactiva 05 (eliciting dosis ED05, en inglés), es decir, la concentración de alérgeno que provocaría reacción al 5% de los alérgicos a los alimentos y que es segura, por tanto, al 95% de ellos.
Aunque en teoría la dosis reactiva ED01 protegería al 99% de los pacientes con alergia alimentaria, tanto los expertos científicos como los pacientes consideramos que no es la mejor opción, ya que estas dosis de referencia no son detectables con los métodos actuales de análisis en laboratorio, lo que conllevaría un incremento de los alimentos con etiquetado precautorio. Al mismo tiempo, estudios recientes indican que el riesgo de anafilaxia es extremadamente bajo incluso en un escenario de ED05[i].
La EFA subraya que el ED05 logra el equilibrio adecuado entre la información de seguridad para los consumidores con alergias alimentarias y la protección de sus opciones alimentarias. En este sentido, todas las partes interesadas deberían invertir en comunicar el mensaje correcto y asegurarse de que los consumidores estén debidamente informados.
‘Puede contener’ – redacción PAL
La EFA llama la atención sobre el hecho de que debería haber una redacción armonizada de PAL en todo el mundo. Entre otras expresiones como “puede contener trazas de…” y “no apto para personas alérgicas a…”, desde EFA consideramos que la expresión “puede contener” es la opción menos mala desde la perspectiva de un paciente con alergia alimentaria, dado que actualmente es la redacción más común y la más reconocible.
[i] Ver por ejemplo: Turner et al. Peanut Can Be Used as a Reference Allergen for Hazard Characterization in Food Allergen Risk Management: A Rapid Evidence Assessment and Meta-Analysis. JACI Pract. 2022;10:59-70





