Alicia Hopper: “Convivir con una familia con alergias como las mías ha sido lo mejor”

  1. ¿Qué es lo que más te ha sorprendido de la vida en España como paciente con diversas alergias alimentarias?
    La verdad es que lo que más me sorprendió es que los cacahuetes no son muy populares aquí. La gente come cacahuetes para picar o algo así, pero no son muy comunes en la comida tradicional. Mi alergia más fuerte es al cacahuete, así es que eso me hace sentir más cómoda en restaurantes o incluso comiendo con otras familias. Además, me encantan los símbolos de alérgenos en las cartas de restaurantes -aunque no incluyan todos mis alérgenos-, son muy útiles y los he visto en muchos sitios.
  2. ¿Existe suficiente información y sensibilidad hacia las personas con alergias alimentarias en España? ¿Qué diferencias percibes respecto a tu vida diaria en Estados Unidos?
    Pienso que no existe suficiente información y sensibilidad hacia las personas con alergias alimentarias en España, como también es insuficiente en los Estados Unidos. A veces me da miedo estar en un restaurante y preguntar si puedo comer algo, por mis alergias. Por lo general, los camareros suelen responder que no hay ningún problema, pero yo dudo que entiendan bien la importancia de evitar la contaminación. No obstante, no he tenido ningún problema, ni reacción alérgica, así es que entiendo que existe un control.
  3. ¿Ha habido algún momento en el que, a causa de tu alergia, no te hayas sentido segura -en la Universidad, en los restaurantes, en tus desplazamientos -bus, Metro,…- respecto a tus rutinas en Minnesota? ¿Tienes alguna idea de cómo mejorar la situación?Sólo he tenido dudas en una ocasión, durante la excursión con un grupo de estudiantes y el profesor de la materia. Teníamos programada una salida y fuimos a un restaurante donde había aperitivos con frutos secos. En esa ocasión nadie me dijo qué podía comer y qué no. Una información muy importante para mí porque, además de no comer, necesito conocer bien todos los ingredientes para no preocuparme. Ese día después de la comida estuve muy preocupada, prestando mucha atención a mi cuerpo por si tenía alguna reacción. Y aunque todo fue bien, me sentí con mucha inseguridad y creo que fue suerte que no pasara nada porque no hubo control de la situación.Lo que tiene que mejorar yo creo que es que se conozca más el peligro de las alergias alimentarias y los cuidados que es preciso tener.
  4. ¿Cómo fue tu vida en el colegio antes de ir a la universidad? ¿Existe formación específica en el ámbito educativo, entre el profesorado, sobre las alergias alimentarias y la forma de tratar un posible caso de anafilaxia?
    Pues creo que ahora va mejorando, pero para mí el colegio fue muy difícil. Cuando tenía seis años, un chico me persiguió por el pasillo con mantequilla de cacahuete. Después, cada año mi madre venía a mi clase para explicar qué es ser alérgico, y por qué no podía comer con los otros estudiantes. Yo comía en una “habitación sin cacahuetes” que, además, era el lugar donde guardaban las mesas después de comer. Recuerdo que en ese sitio sólo podía haber una persona conmigo mientras comía. Creo que mis profesores sabían cómo usar un autoinyector y, además, tenía mucho contacto con la enfermera del colegio, así es que en ese aspecto no tenía problema. No sé muy bien lo que sabían mis profesores sobre alergias, pero la mayoría de ellos fueron comprensivos conmigo.
  5. España y Estados Unidos son muy diferentes y queremos saber si también existen diferencias en cómo se diagnostica y trata la alergia a los alimentos. Dinos:
    1. ¿Qué médico controla tu alergia? ¿Un alergólogo o inmunólogo, un médico de familia, otro especialista?
    2. ¿Tienes servicio de alergología en tu ciudad de residencia o tienes que desplazarte a otra localidad? ¿A qué distancia o tiempo de viaje está?
    3. ¿Cuánto cuesta un autoinyector en Minnesota? (Rango de precios)

    Yo voy a una alergóloga en Saint Paul, que está muy cerca de mi casa – 15 minutos en coche-. En cuanto a los autoinyectores varía mucho porque depende del seguro médico que tengas. Ahora, la marca que cubre mi seguro cuesta $15-$25 para dos autoinyectores.

  6. ¿Cómo ha sido la experiencia con tu “familia de acogida” española?
    Mi familia anfitriona ha sido una de las mejores cosas de las diez semanas pasadas. He tenido mucha suerte de poder vivir con una familia española que tiene alergias similares a las mías, y que me cuida como hija suya. No hay palabras para expresar mi gratitud y amor. Siempre les recordaré con cariño.
  7. ¿Recomendarías esta experiencia a otros estudiantes extranjeros en una situación similar a la tuya?Antes de venir a España, yo nunca pensé participar en un programa de intercambio en otro país, especialmente un país en el que se habla otro idioma. No pensé que fuera posible, debido a mis alergias. Ahora no puedo imaginar mi vida sin esta experiencia, que ha sido increíble a pesar de mi patología. No resultaría sincera si dijera que no ha habido momentos difíciles, pero la verdad es que también paso por momentos así cuando estoy en Minnesota. Diría a cualquier estudiante extranjero que quiera venir que merece la pena y que lo más importante es encontrar una familia donde también existan alergias para que las cosas sean más fáciles.