Una historia real de escolarización no segura
Una niña con alergia grave a frutos secos, de un colegio en Cantabria, ha tenido que ser atendida recientemente por los servicios de urgencias tras una nueva exposición a alérgenos en su centro escolar que le provocó un shock anafiláctico.
Su familia ya había advertido de su alergia. Había solicitado medidas de precaución básicas. Pero ni el entorno escolar ni algunos compañeros han respetado la situación, permitiendo el consumo de frutos secos en su presencia.
😔 No es un capricho. Es una cuestión de salud, y puede costar una vida.
Desde AEPNAA queremos alzar la voz por ella, por su familia y por todas las personas que conviven con alergias alimentarias graves. La escolarización segura es un derecho. Y la prevención, una obligación.
💛 La empatía y el compromiso de toda la comunidad educativa salvan vidas.





