La Navidad es una época del año singular: es una época de celebración y reuniones familiares, donde la comida juega un papel central en las festividades. Sin embargo, para las personas con alergias alimentarias, estas celebraciones pueden presentar desafíos adicionales. Ya sea en nuestra casa, en la de familiares y amigos o en restaurantes la tradición implica la posibilidad de que las personas con alergia a los alimentos o al látex puedan verse expuestas al alimento que les provoca reacción. Por ello, es fundamental tomar precauciones para evitar reacciones alérgicas y garantizar que todos puedan disfrutar de las festividades de manera segura.

A continuación, desde AEPNAA os ofrecemos algunos consejos prácticos para ayudar a las personas con alergias alimentarias a mantenerse seguras durante la Navidad. Siguiendo estas recomendaciones, podrás disfrutar de las reuniones familiares y comidas navideñas igual que el resto.

Antes de la comida

Con carácter previo, es necesario conocer las alergias e intolerancias alimentarias de las personas que se reúnen en el evento. En personas adultas, los frutos secos, el marisco, el pescado y algunas frutas son los alimentos que con mayor frecuencia producen reacciones alérgicas; en el caso de los niños y niñas, las alergias más comunes son al huevo, la leche, las frutas y los frutos secos.

Si eres la persona anfitriona, pregunta a tus familiares y amigos si tienen alergia; si eres tú la persona alérgica informa con antelación a los anfitriones, familiares y círculo de amistades sobre tus alergias.

Lleva contigo la medicación, como antihistamínicos y autoinyectores de adrenalina. Asegúrate de que sean fácilmente accesibles y de que todos los presentes comprendan la gravedad y sepan cómo actuar en caso de emergencia.

Al preparar la comida

  • Se recomienda preparar en primer lugar las comidas destinadas a personas alérgicas a fin de minimizar el riesgo de una contaminación cruzada.
  • Las superficies y los utensilios utilizados deben estar perfectamente limpios.
  • Si es posible, se debe disponer de utensilios específicos (por ejemplo, de colores diferentes), para evitar el peligro de contaminación cruzada. Si no es posible siempre se deben limpiar a fondo antes de volver a utilizarlos.
  • Lee cuidadosamente las etiquetas de los ingredientes que vas a utilizar en la receta para asegurarte de que no contienen alérgenos, incluso si es un producto que has usado antes. Los ingredientes pueden cambiar y los artículos temáticos de las fiestas pueden tener formulaciones diferentes.
  • Pide a quien prepare la comida que conserve los envases o haga una foto de la lista de ingredientes, para que la persona alérgica pueda comprobar que el producto es seguro.
  • Una vez preparados los alimentos aptos para los alérgicos identifícalos y almacénalos de forma segura: tapados y etiquetados si es necesario. Si hay que conservarlos en frío colócalos en la balda superior de la nevera, para evitar la contaminación en caso de derrame.
  • Y si es necesario, lleva tu comida. De esta manera, puedes disfrutar sin preocuparte por la contaminación cruzada.

Durante la comida

  • Mantente alerta sobre lo que comes y bebes. Es mejor ser cauteloso que arriesgarse a una reacción alérgica.
  • Si hay niños con alergias en la reunión, asegúrate de que estén supervisados mientras comen, especialmente si hay comida a la que pueden acceder. Esto puede ayudar a prevenir accidentes y reacciones alérgicas.
  • Sirve en primer lugar a las personas alérgicas para minimizar el riesgo.
  • Controla los alimentos nuevos. En estas fechas, muchas personas prueban por primera vez alimentos potencialmente alergénicos y consumen dulces navideños que pueden contener ingredientes ocultos como leche o frutos secos.
  • Ten cuidado con lo que bebes. Las bebidas alcohólicas pueden actuar como cofactores en las reacciones alérgicas a los alimentos, aumentando la gravedad de estas reacciones. Algunas bebidas alcohólicas contienen alérgenos ocultos como trigo, cebada o sulfitos.
  • Educa a los demás. Aprovecha la oportunidad para educar a quienes te rodean sobre las alergias alimentarias. Esto puede ayudarles a entender la importancia de tomar precauciones.

El 5 de diciembre se celebra, cada año, Día Internacional de los Voluntarios. Una fecha proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1985 con el objetivo de reconocer y promover la contribución significativa de los voluntarios a nivel global. Y para destacar la importancia del voluntariado en la construcción de sociedades más solidarias y resilientes e inspirar a más personas a ofrecer su tiempo y habilidades para causas nobles.

Desde su creación, en 1996, los voluntarios son esenciales en el día a día de AEPNAA, sin ellos no existiría la Asociación. Su contribución abarca aspectos tan dispares como la labor de la Junta Directiva y las delegaciones, y comisiones como las de educación o seguridad de los alimentos, que están siempre ahí para apoyar la labor de AEPNAA.

Gracias a su trabajo, desde AEPNAA prestamos asesoramiento y recursos que nacen de nuestra propia experiencia, lo que nos permite ofrecer ayuda a los pacientes y sus familias. Esto puede incluir información sobre productos seguros, recetas adaptadas y estrategias para evitar alérgenos en diferentes entornos, como los viajes, las fiestas o las celebraciones familiares. Además, nuestros voluntarios prestan un valioso apoyo emocional y social a los afectados. Los voluntarios, que son personas con alergia a los alimentos o sus padres y madres, ofrecen su comprensión, su experiencia y su empatía, ayudando a otros pacientes y sus familias a sentirse acompañados y menos aislados en su vida diaria.

Prestamos especial atención a los colectivos más vulnerables, los niños y adolescentes. Los voluntarios de AEPNAA juegan un papel crucial en la educación y concienciación sobre las alergias a alimentos y látex. A través de talleres y charlas para centros educativos, ayudan a difundir conocimientos esenciales sobre la prevención y manejo de reacciones alérgicas y la administración de la medicación de rescate, permitiendo la escolarización segura del alumnado. Los voluntarios son también fundamentales para la organización de eventos y actividades para sus miembros, desde reuniones informativas hasta el Campamento de verano de AEPNAA.

Finalmente, muchos de nuestros socios contribuyen al avance de la investigación en el campo de las alergias, mediante su participación en estudios, encuestas y ensayos clínicos, impulsando el conocimiento científico y el desarrollo de nuevas terapias y tratamientos de la alergia, así como de su impacto psico-social.

La dedicación y el compromiso de los voluntarios son fundamentales para el trabajo de AEPNAA, y su impacto se siente profundamente en la vida de las personas con alergias y sus familias.

¡Únete a AEPNAA y colabora como voluntario! Asociarse a AEPNAA no solo te brinda acceso a una red de apoyo y recursos valiosos, sino que también te permite contribuir activamente a mejorar la vida de las personas con alergias a alimentos y látex. Como voluntario, tendrás la oportunidad de marcar una diferencia real, ofreciendo tu tiempo y habilidades para apoyar a quienes más lo necesitan.

¡Tu participación es fundamental para construir una comunidad más segura, informada y solidaria!