Tips y consejos para viajar con alergias alimentarias
Viajar puede ser emocionante y renovador, pero viajar con alergias alimentarias requiere una mayor exigencia y tiempo de planificación. En AEPNAA recopilamos algunos consejos para ayudar a preparar el viaje y que las personas con alergias alimentarias puedan sentirse más seguras durante los días de descanso y/o vacaciones.
Prepara bien el viaje
- Investiga tu destino: revisa la gastronomía local y los alérgenos más comunes. Esto te ayudará a conocer qué alimentos evitar.
- Conoce la legislación: si viajas fuera de la Unión Europea, infórmate sobre el etiquetado de alérgenos en los alimentos y las normativas del país de destino. Te servirá para entender mejor cómo se manejan las alergias en tu destino.
- Aprende frases clave: si viajas al extranjero, aprende a decir “Tengo una alergia alimentaria” y “¿Esto contiene [alérgeno]?” en el idioma local. Así podrás comunicarte eficazmente en restaurantes y tiendas. Usa un diccionario o un traductor para traducir los ingredientes en los alimentos envasados.
- Prepara tarjetas de alergia (Chef Cards): lleva tarjetas que expliquen tus alergias en el idioma local. Pueden ser útiles en situaciones donde la comunicación verbal sea difícil.
- Localiza los servicios médicos de emergencia en tu lugar de destino, para estar preparado en caso de una reacción alérgica. Investiga también cómo acceder a nueva medicación en caso de que necesites reponerla.
- Obtén un certificado médico: si viajas en avión, un documento médico puede facilitar el paso de la medicación a través de los controles de seguridad. Y, siempre que sea posible, es preferible llevar el certificado en inglés para pasar, con mayor facilidad, los controles de seguridad en el extranjero.
- No olvides llevar tu Protocolo de actuación ante reacciones alérgicas, firmado por tu alergólogo.
- Revisa tu seguro médico: si viajas fuera de la Unión Europea, contrata una póliza de seguro que cubra emergencias relacionadas con alergias y anafilaxia en tu destino. La anafilaxia a veces conlleva hospitalización.
- Lleva suministros médicos: ten siempre contigo tu autoinyector de epinefrina (si lo necesitas), antihistamínicos y una copia de tu Protocolo de actuación. Controla la fecha de caducidad de la medicación.
- Reserva el alojamiento en lugares aptos para alérgicos: alojamientos con cocina, como apartahoteles o viviendas de alquiler turístico, te permitirán preparar tu propia comida. Esto te da control sobre los ingredientes y la preparación de tus alimentos.
Durante el viaje
- Comunica tu alergia con claridad: si viajas en avión o en tren informa al personal sobre tu alergia. Es fundamental que la tripulación entienda la gravedad de tu condición para evitar cualquier error.
- Limpia tu entorno: solicita embarcar con prioridad al personal de la compañía y usa toallitas húmedas para limpiar el asiento, los reposabrazos y la bandeja en aviones y otros transportes. Esto ayuda a reducir el riesgo de exposición a alérgenos que puedan estar presentes en superficies compartidas, sin entorpecer el embarque del resto de pasajeros.
- Lleva alimentos seguros: prepara alimentos aptos para tu alergia por si no encuentras opciones seguras durante el viaje. Tener tus propios alimentos te dará tranquilidad.
- Mantén la medicación accesible: es crucial tener acceso rápido a tus medicamentos en caso de una reacción alérgica. Lleva tu medicación en un bolso o mochila al alcance de la mano, no en la maleta de cabina y, por supuesto, nunca en el equipaje facturado ya que no es posible acceder a la medicación y existe el riesgo de que el equipaje se extravíe.
Cuando llegas a tu destino… Seguridad y Emergencias
- Ubica el hospital más cercano: identifica el hospital, el centro de salud o la farmacia más próximos en caso de una reacción alérgica. Esto te dará seguridad.
- Conoce los números de emergencia: familiarízate con el número de emergencias del país de destino (por ejemplo, 112 en España, 911 en EEUU). Saber a quién llamar en caso de emergencia es fundamental.
- Usa una pulsera de identificación médica: esto puede ayudar a los servicios de emergencia a brindarte la atención adecuada si no puedes comunicarte. Una pulsera con información sobre tus alergias puede ser vital en situaciones críticas.
Consejos finales
- Sé proactivo: no dudes en preguntar y confirmar varias veces sobre los ingredientes y la preparación de los alimentos. Es mejor ser insistente que arriesgarse a una reacción alérgica.
- Infórmate continuamente: mantente actualizado sobre las normativas y políticas relacionadas con las alergias en tu destino. Las regulaciones pueden cambiar, y estar informado te ayudará a estar mejor preparado.
- Conéctate con la comunidad local: busca grupos o asociaciones de personas con alergias en tu destino. Pueden ofrecerte consejos valiosos y apoyo durante tu estancia.
- Disfruta del viaje: aunque viajar con alergias requiere más planificación, disfruta de tu viaje. Explora, aprende y vive nuevas experiencias con la tranquilidad de estar bien preparado.





