Ángel Sánchez, presidente de AEPNAA, asume la copresidencia de la Alianza Europea ACT for Anaphylaxis

Alianza europea por la anafilaxia

La nueva Alianza, presentada en el Parlamento Europeo, reúne a organizaciones de pacientes, sociedades científicas y profesionales sanitarios para impulsar medidas que mejoren la prevención y la respuesta ante la anafilaxia en Europa.

Ángel Sánchez, presidente de AEPNAA, ha sido elegido copresidente de ACT for Anaphylaxis Alliance, una nueva iniciativa europea que busca mejorar la protección de las personas en riesgo de sufrir una anafilaxia, especialmente en aquellos entornos donde la respuesta inmediata ante una emergencia puede resultar decisiva.

Sánchez comparte esta responsabilidad con la profesora Antonella Muraro, representante de la red científica europea GA²LEN, en una Alianza que pretende impulsar cambios en las políticas públicas para garantizar una respuesta más rápida y eficaz ante las reacciones alérgicas graves.

La iniciativa se presentó oficialmente el pasado 9 de septiembre en el Parlamento Europeo, en Bruselas, durante una jornada presidida por el eurodiputado húngaro András Kulja en el marco de la Presidencia Húngara, que reunió a especialistas en alergología y medicina de emergencias, representantes de organizaciones de pacientes y responsables políticos europeos.

AEPNAA forma parte de las organizaciones integrantes de esta plataforma, que cuenta también con la participación de entidades como la Academia Europea de Alergia e Inmunología Clínica (EAACI), la Sociedad Europea de Medicina de Emergencias (EUSEM) y la plataforma internacional de asociaciones de pacientes GAAPP, entre otras.

Una respuesta común ante una emergencia en la que cada minuto cuenta

La anafilaxia es una reacción alérgica grave que puede comprometer la vida en cuestión de minutos. Sin embargo, la preparación para reconocerla y actuar sigue siendo desigual entre los países europeos.

La formación de las personas que pueden presenciar una reacción, la disponibilidad de adrenalina de emergencia o la cobertura legal de quienes deben administrarla son algunas de las cuestiones que todavía presentan importantes diferencias.

ACT for Anaphylaxis nace precisamente para reducir estas desigualdades. Su nombre responde a tres grandes prioridades: Access, Care & Training (Acceso, Atención y Formación).

La Alianza pretende facilitar la colaboración entre las organizaciones de pacientes, los profesionales sanitarios, los responsables políticos y otros sectores implicados para compartir experiencias que ya funcionan, identificar carencias y promover iniciativas comunes.

Para Ángel Sánchez, la prioridad es que la protección de los niños y jóvenes en riesgo de anafilaxia no dependa del país en el que viven.

“Los pacientes y sus cuidadores necesitan tener la tranquilidad de que la preparación ante una emergencia no se detiene en las fronteras nacionales. Aunque los colegios son entornos educativos y no centros sanitarios, su personal necesita la formación adecuada y claridad jurídica para actuar con decisión”, señala el presidente de AEPNAA.

Sánchez recuerda también que existen modelos internacionales y europeos que ya han demostrado su eficacia, desde la disponibilidad de medicación de emergencia en los centros educativos hasta la implantación de planes de atención individualizados para cada niño.

“Ahora necesitamos extender estas buenas prácticas por toda Europa para que ningún niño o joven quede desprotegido”, añade.

Ocho propuestas para mejorar la respuesta ante la anafilaxia

Coincidiendo con su presentación, ACT for Anaphylaxis dio a conocer el documento No Time to Lose – A European Call to Action (No hay tiempo que perder: un llamamiento europeo a la acción), que recoge ocho propuestas dirigidas a las instituciones europeas:

  1. Establecer principios comunes europeos para la prevención y la respuesta ante la anafilaxia en entornos de riesgo, comenzando por los centros educativos.
  2. Reconocer la anafilaxia como una emergencia sanitaria en la que el tiempo es decisivo, incorporándola a las estrategias europeas de preparación y seguridad.
  3. Integrar la respuesta ante la anafilaxia en la formación de docentes y personal escolar, incluido el que trabaja en los comedores.
  4. Favorecer la disponibilidad de adrenalina de emergencia en los colegios y otros espacios públicos donde pueda ser necesaria.
  5. Aportar seguridad jurídica a las personas no sanitarias que intervienen en una emergencia, especialmente cuando deben administrar adrenalina.
  6. Incorporar la prevención y respuesta ante la anafilaxia a la seguridad laboral y a la formación profesional, especialmente en sectores como la hostelería, el transporte o el cuidado infantil.
  7. Impulsar financiación europea y nacional para formación, investigación y acceso a los tratamientos de emergencia.
  8. Mejorar la recopilación de datos y el seguimiento de los casos de anafilaxia para detectar desigualdades y evaluar la eficacia de las medidas adoptadas.

Estas propuestas constituyen una hoja de ruta para avanzar hacia una mayor coordinación europea. Su desarrollo requerirá la colaboración de las instituciones comunitarias y los Estados miembros, responsables de buena parte de las competencias sanitarias y educativas.

Aprender de los países que ya han avanzado

La Alianza también ha elaborado un documento de buenas prácticas que analiza las medidas adoptadas en distintos países europeos y permite identificar experiencias que pueden servir de referencia.

Entre los ejemplos presentados figuran Portugal, por su regulación de la formación del personal educativo ante reacciones alérgicas graves; Lituania, por la disponibilidad de autoinyectores de adrenalina en los centros escolares; e Irlanda, por sus disposiciones para facilitar la administración de adrenalina por personal autorizado.

Estas experiencias demuestran que existen soluciones concretas que pueden contribuir a mejorar la seguridad de las personas con alergias graves y que no es necesario partir de cero.

AEPNAA refuerza su trabajo por la seguridad escolar también en Europa

La incorporación de Ángel Sánchez a la copresidencia de ACT for Anaphylaxis representa un nuevo paso en el trabajo que AEPNAA viene desarrollando para conseguir entornos escolares más seguros.

En España, la asociación impulsa el manifiesto “Cada minuto cuenta”, presentado en el Congreso de los Diputados en abril de 2026, que reclama protocolos comunes, formación del personal educativo, acceso a medicación de emergencia, seguridad jurídica y coordinación entre las administraciones sanitarias y educativas.

Son reivindicaciones que ahora encuentran continuidad en el ámbito europeo a través de ACT for Anaphylaxis.

La nueva Alianza inicia su actividad con el propósito de trasladar sus propuestas a las instituciones comunitarias, participar en los procesos de consulta y promover la implantación de medidas que ya han demostrado su utilidad.

El reto es conseguir que la capacidad de responder ante una anafilaxia deje de depender del lugar donde se produzca y que todas las personas en riesgo puedan contar con una protección adecuada.