En AEPNAA llevamos 30 años trabajando para mejorar la vida de las personas con alergia a alimentos y látex en España. Pero muchos de los retos a los que nos enfrentamos no se detienen en nuestras fronteras: la normativa sobre etiquetado de alérgenos se decide en Bruselas, las guías clínicas se elaboran en foros europeos y las políticas de salud que marcarán el futuro se construyen en espacios internacionales.
Por eso, formar parte de la European Federation of Allergy and Airways Diseases Patients’ Associations (EFA) es mucho más que una adhesión: es una herramienta clave para defender los intereses de nuestros socios y socias allí donde realmente se toman las decisiones.
La memoria anual 2025 de EFA muestra de forma muy clara cómo esta participación se traduce en beneficios concretos.
1. Nuestra voz, presente donde se decide
EFA actúa como altavoz de los pacientes ante instituciones europeas e internacionales. En 2025 participó en consultas públicas de la Comisión Europea, mantuvo reuniones con la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) y llevó la perspectiva de los pacientes a la Asamblea Mundial de la Salud.
En el ámbito de la alergia alimentaria, EFA ha estado presente en espacios clave como el Codex Alimentarius, donde se definen las normas internacionales de etiquetado, defendiendo mejoras en el etiquetado precautorio de alérgenos (PAL) y mayor claridad en la información al consumidor.
Son estos foros los que determinan las condiciones de seguridad en algo tan cotidiano como hacer la compra.
2. AEPNAA no solo está: participa activamente
Formar parte de EFA implica trabajo y participación activa. En 2025, AEPNAA contribuyó directamente en iniciativas relevantes como:
• El taller sobre el documento de reflexión de la EMA (PED Reflection Paper), junto a otras asociaciones europeas, que dio lugar a la respuesta oficial presentada por EFA.
• La elaboración de las Guías EAACI sobre el impacto de los espacios verdes en la prevención de alergias y asma, donde se reconoce expresamente la aportación de AEPNAA.
Esto significa que la experiencia de nuestras familias se integra en documentos científicos y regulatorios de alcance europeo.
3. Formación para una representación más fuerte
EFA también impulsa la formación de representantes de pacientes. En 2025 puso en marcha la primera Academia Europea de Pacientes Respiratorios y promovió la participación en programas especializados como EUPATI.
Este tipo de iniciativas nos permite seguir avanzando hacia una representación cada vez más sólida, informada y preparada.
4. Una red para aprender y avanzar juntos
A través de sus grupos de trabajo, EFA conecta a asociaciones de distintos países que comparten retos similares. En 2025 se celebraron 26 reuniones con una participación creciente de organizaciones miembro.
Este intercambio permite compartir experiencias, coordinar mensajes y avanzar de forma conjunta en desafíos comunes.
5. Más visibilidad, más impacto
Las campañas coordinadas por EFA amplifican el alcance de los mensajes. Acciones como el Día Mundial del Eczema Atópico lograron llegar a cientos de miles de personas y multiplicar la visibilidad de las enfermedades alérgicas.
Trabajar en red permite que nuestras reivindicaciones tengan mucha más fuerza.
En resumen
Formar parte de EFA significa que cuando AEPNAA defiende un etiquetado más claro o mejores medidas de protección, esa voz también está presente en Europa y en los principales foros internacionales.
Significa formación, colaboración y capacidad de influencia.
Y, sobre todo, significa no estar solos.
En un contexto en el que muchas decisiones clave se toman a nivel europeo, estar presentes —a través de EFA— no es solo importante: es imprescindible.



