La AESAN ha publicado una nueva alerta presencia de sulfitos no declarados en azúcar de coco procedente de España. Los datos del producto afectado son 👇
✅ Nombre del producto: azúcar de coco sin refinar.
✅ Marca: Auchan.
✅ Aspecto del producto: bolsa de plástico.
✅ Número de lote: L /1004BE.
✅ Peso de unidad: 500 g.
✅ Temperatura: ambiente.
Un reciente estudio realizado en una amplia cohorte de pacientes adultos atendidos en un hospital de Países Bajos confirma algo que cada vez se observa más en consulta: la alergia alimentaria es diversa, cambiante y no se limita a los alérgenos más conocidos.
El trabajo identifica casi 200 alimentos implicados en reacciones compatibles con alergia, con un papel especialmente relevante de frutas, frutos secos, legumbres y semillas. Además, muestra que la gravedad de las reacciones no se restringe a unos pocos alimentos tradicionalmente considerados de alto riesgo.
Aunque se trata de un estudio retrospectivo realizado en un entorno hospitalario especializado —por lo que sus resultados no pueden interpretarse como prevalencias poblacionales—, ofrece una fotografía muy útil de lo que está ocurriendo en la práctica clínica real.
¿Qué nos dicen estos datos?
Algunas ideas clave que se desprenden del estudio:
- Casi cualquier alimento puede estar implicado en una reacción alérgica, no solo los 8 grandes alérgenos clásicos o los 14 regulados en la UE.
- En adultos europeos, frutas, frutos secos, legumbres y semillas tienen un peso especialmente importante.
- La gravedad no es exclusiva de unos pocos alimentos: determinadas frutas (incluidas algunas tropicales) y semillas pueden asociarse a reacciones graves en personas sensibilizadas.
- No todas las legumbres se comportan igual: el riesgo puede variar entre cacahuete, distintas judías o productos de soja según su grado de procesamiento.
- El etiquetado obligatorio es fundamental, pero no cubre todos los alimentos capaces de provocar reacciones importantes.
¿Qué implica esto para pacientes y familias?
En la práctica diaria, estos datos refuerzan varios mensajes importantes:
- Ante la sospecha de alergia a un alimento, es esencial acudir al alergólogo.
- Las pruebas diagnósticas (prick test, IgE específica, estudio de componentes moleculares) son herramientas útiles, pero no siempre existen para todos los alimentos y pueden dar resultados falsamente negativos.
- En algunos casos, la prueba de referencia sigue siendo la provocación oral controlada, realizada en un entorno sanitario.
- Las personas con alergias moderadas o graves deben contar con un plan de acción individualizado y, cuando esté indicado, disponer de medicación de rescate, incluida adrenalina.
Un mensaje claro: diversidad, prevención e investigación
Para AEPNAA, este estudio refuerza tres líneas fundamentales de trabajo:
- La necesidad de mejor información y etiquetado claro.
- Más investigación en alimentos emergentes, como frutas exóticas, semillas o nuevas fuentes de proteína vegetal.
- Un mejor acceso a los servicios de alergología, que permita una valoración individualizada y rigurosa en cada caso.
La alergia alimentaria no es una realidad estática ni limitada a unos pocos productos. Es diversa, evoluciona y exige información, formación y sistemas sanitarios preparados para dar respuesta.
Los datos del producto sin etiquetado específico “sin gluten” son:
Nombre del producto: Dubai mochi pistachio kunafa flavor
Nombre de marca: Qlove Japanese Style
Aspecto del producto: envasado en caja de cartón
Número de lote: todos los que incluyan la leyenda “GLUTEN FREE”
Peso de unidad: 168 g
Temperatura: ambiente
Se puede consultar toda la información relativa a esta alerta en la página web de la AESAN.

Etiquetado Sin gluten erróneo
Los datos del producto implicado son:
Nombre del producto: Chocolate negro con “nougat” 10% de miel y almendras.
Marca: Toblerone.
Número de lote OOY3154711 con fecha de consumo preferente 20/05/2027 y número de lote OOY3155111 con fecha de consumo preferente 17/06/2027.
Peso de unidad: 360 g.
Temperatura: ambiente.
Se puede consultar más información en la web de AESAN, en este enlace.


El Carnaval es una fiesta esperada por muchos niños y niñas: disfraces, juegos, música y celebraciones en el cole, en casa o en la calle. Sin embargo, para las familias con alergias alimentarias, también puede ser un momento de alerta extra si no se toman ciertas precauciones.
Desde AEPNAA queremos recordar que disfrutar del Carnaval con seguridad es posible, siempre que se anticipe, se informe y se cuide cada detalle.
Alimentación: el mayor foco de riesgo
En las fiestas de Carnaval es habitual que aparezcan caramelos, dulces, meriendas compartidas o alimentos caseros sin etiquetar. Para evitar sustos:
- No compartir comida bajo ningún concepto, aunque parezca “segura”.
- Leer siempre el etiquetado de golosinas y snacks: muchos contienen o pueden contener trazas de leche, huevo, frutos secos, soja u otros alérgenos.
- Llevar alternativas propias desde casa, para que el niño o la niña tenga opciones seguras y no se sienta excluido.
- En celebraciones colectivas, priorizar actividades que no giren en torno a la comida (juegos, talleres, concursos de disfraces).
Una buena idea es el llamado “cambio de dulces”: si reciben alimentos que no pueden consumir, se sustituyen después por opciones seguras.
Disfraces, maquillaje y máscaras: ojo a los materiales
No todo el riesgo está en la comida. Algunos elementos típicos del Carnaval también pueden provocar reacciones:
- Revisar etiquetas de disfraces y complementos: algunos adornos pueden contener látex.
- Lavar el disfraz antes de usarlo, especialmente en niños con alergias cutáneas o respiratorias, para eliminar restos químicos o ácaros.
- Usar maquillaje hipoalergénico y hacer siempre una pequeña prueba previa en la piel.
- Evitar purpurinas, pestañas postizas o productos que puedan irritar ojos y vías respiratorias.
- Cuidado con las máscaras completas, sobre todo en niños con asma o alergias respiratorias: deben permitir respirar con normalidad.
Comunicación y prevención: claves para la tranquilidad
- Informar siempre al entorno: profesorado, monitores, familias anfitrionas o responsables de la actividad deben conocer la alergia y cómo actuar ante una reacción.
- Llevar siempre la medicación de rescate, incluida la adrenalina si está prescrita, y asegurarse de que no se queda olvidada.
- Supervisión activa, especialmente en fiestas con muchos niños y estímulos.
- Fomentar el lavado de manos frecuente para reducir riesgos de contaminación cruzada.
Celebrar también es cuidar
El Carnaval puede y debe ser una fiesta inclusiva. Con información, empatía y organización, ningún niño o niña debería quedarse al margen por una alergia alimentaria.
Desde AEPNAA animamos a familias, centros educativos y organizadores a convertir estas celebraciones en espacios seguros, conscientes y respetuosos, donde la diversión vaya siempre de la mano de la prevención.
Porque la alegría del Carnaval es mucho mayor cuando se vive con tranquilidad.
Dirección
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