Declaración Institucional Día Mundial de la Alergia
Con motivo del Día Mundial de la Alergia, la Declaración Institucional promovida por AEPNAA fue leída en los parlamentos de Madrid, Cataluña y Canarias. Un respaldo institucional que pone el foco en la necesidad de avanzar hacia entornos más seguros para las personas con alergias alimentarias y riesgo de anafilaxia, especialmente en el ámbito educativo.

El Día Mundial de la Alergia, celebrado el pasado 8 de julio, dejó un importante avance en la labor de sensibilización e incidencia institucional que AEPNAA desarrolla desde hace años. La Declaración Institucional impulsada por la asociación fue leída en la Asamblea de Madrid, el Parlament de Catalunya y el Parlamento de Canarias, llevando las reivindicaciones de las personas con alergias alimentarias y sus familias a tres cámaras autonómicas.

Un compromiso con las personas que conviven con alergias

La Declaración reconoce el impacto que las enfermedades alérgicas tienen en la vida de millones de personas y subraya la necesidad de reforzar la prevención, la formación y la capacidad de respuesta ante una anafilaxia.

El texto pone especial atención en los centros educativos, donde niños y adolescentes pasan buena parte de su jornada y donde una reacción alérgica grave requiere una actuación inmediata.

Por ello, hace un llamamiento a impulsar medidas que garanticen una escolarización más segura mediante protocolos claros, formación del personal, disponibilidad de medicación de emergencia y una mejor coordinación entre los ámbitos sanitario y educativo.

Un trabajo de incidencia que sigue dando resultados

La lectura de esta Declaración en tres parlamentos autonómicos representa un nuevo paso en el trabajo de incidencia institucional que AEPNAA viene desarrollando junto a sociedades científicas, profesionales sanitarios, familias y representantes públicos.

Este avance se suma a otras iniciativas impulsadas por la asociación durante los últimos meses, como la presentación en el Congreso de los Diputados del Manifiesto «Cada minuto cuenta», las reuniones mantenidas con distintas administraciones públicas y el reciente anuncio del Govern de las Illes Balears de un marco común para la atención de la anafilaxia en los centros educativos públicos.

Un mensaje común: la protección no puede depender del lugar donde se viva

Que tres parlamentos autonómicos hayan dado lectura a esta Declaración supone un importante respaldo institucional a las reivindicaciones de las personas con alergias alimentarias y sus familias.

Desde AEPNAA seguimos trabajando para que este compromiso se traduzca en medidas concretas y homogéneas en todo el territorio nacional, porque la protección frente a una anafilaxia no puede depender de la comunidad autónoma en la que viva cada familia.

Gracias por hacerlo posible

Este nuevo avance ha sido posible gracias al trabajo conjunto de muchas personas: familias, profesionales sanitarios, sociedades científicas, representantes institucionales y voluntarios que, desde hace años, impulsan cambios para conseguir una sociedad más segura e inclusiva.

AEPNAA continuará colaborando con las administraciones públicas para que las medidas que han recibido respaldo institucional se conviertan en una realidad en todos los centros educativos de España y que miles de familias dejen de sentirse invisibles. Aunque el verdadero objetivo es que ese compromiso institucional se traduzca en protocolos, formación y medidas que salven vidas. En AEPNAA seguiremos trabajando para conseguirlo.

Etiquetado erróneo

La información sobre los alérgenos es esencial para que las personas con alergias alimentarias puedan elegir con seguridad los productos que consumen. Sin embargo, no siempre el etiquetado resulta tan claro como debería.

Hace unas semanas, una socia de AEPNAA nos trasladó una duda que probablemente algunos consumidores se hayan planteado alguna vez.

En un mismo envase encontró información sobre posibles trazas de alérgenos en dos lugares diferentes. Junto a la lista de ingredientes aparecía la advertencia de posibles trazas de huevo y leche, mientras que, en otra zona del envase, junto al lote y la fecha de consumo preferente, se indicaban además posibles trazas de soja y mostaza.

La pregunta era sencilla: ¿es correcto informar de los alérgenos de esta manera?

AEPNAA trasladó la consulta a la Comunidad de Madrid

Con el objetivo de ofrecer una respuesta rigurosa, trasladamos la consulta a la Subdirección General de Seguridad Alimentaria y Sanidad Ambiental de la Comunidad de Madrid. La respuesta recibida es clara.

Aunque actualmente no existe una normativa europea que armonice completamente el etiquetado precautorio de alérgenos (las conocidas “trazas”), la información voluntaria debe cumplir unos requisitos básicos: no puede inducir a error, ser ambigua ni confusa para el consumidor.

Los alérgenos deben aparecer agrupados

La Comunidad de Madrid recuerda que la Comisión Europea considera que el etiquetado precautorio debe presentarse como una declaración independiente situada junto a la lista de ingredientes y con un formato similar, de manera que toda la información relacionada con los alérgenos sea fácilmente localizable para el consumidor.

¿Es correcto repartir la información por el envase? La respuesta es no.

✔️ Los alérgenos y las trazas deben presentarse de forma clara y agrupada.

❌ No es correcto repartir la información sobre posibles alérgenos en distintos lugares del envase, ya que puede inducir a error al consumidor.

Según el criterio trasladado por la Comunidad de Madrid: presentar la información sobre posibles trazas de alérgenos en dos lugares distintos del envase no es una práctica correcta, ya que puede inducir a error al consumidor. Si el fabricante necesita incorporar nuevos alérgenos precautorios, debería modificar el etiquetado para que toda la información aparezca agrupada y sea fácilmente visible.

¿Por qué es tan importante?

Cuando una persona con alergia alimentaria consulta la etiqueta de un producto necesita encontrar toda la información relevante en un único lugar, de forma clara y sin contradicciones.

Dispersar la información sobre alérgenos obliga al consumidor a revisar todo el envase y aumenta el riesgo de pasar por alto una advertencia importante.

En cuestiones de seguridad alimentaria, la claridad no es un detalle: puede marcar la diferencia entre consumir un alimento con tranquilidad o exponerse a una reacción alérgica.

Seguimos resolviendo vuestras dudas

Desde AEPNAA agradecemos a nuestra socia que compartiera esta consulta y a la Comunidad de Madrid por la claridad con la que ha respondido.

Si encuentras un etiquetado que te genere dudas o detectas una posible irregularidad relacionada con los alérgenos, puedes dirigirte a la autoridad responsable de la seguridad alimentaria de tu Comunidad Autónoma o hacérnoslo llegar, trasladaremos la consulta para ofrecer una respuesta fundamentada y útil para toda la comunidad.

Escuelas seguras frente a la anafilaxia

El Govern de les Illes Balears ha dado un paso decisivo para proteger a los niños y adolescentes con alergias alimentarias en el entorno escolar. Coincidiendo con el Día Mundial de la Alergia, las consejerías de Salud y Educación han presentado una instrucción conjunta que establece un marco común de prevención y actuación ante las reacciones alérgicas graves en los centros educativos públicos no universitarios.

Desde AEPNAA celebramos esta medida, que responde a una reivindicación histórica de las familias y marca un precedente de enorme importancia para el resto de comunidades autónomas.

Protocolos, formación y medicación de emergencia

La nueva instrucción contempla protocolos específicos para prevenir, detectar y atender una anafilaxia, así como formación para el personal educativo y criterios homogéneos de actuación en todos los centros.

También refuerza la coordinación entre los ámbitos sanitario y educativo, aporta seguridad jurídica a las personas que tengan que intervenir ante una urgencia vital y garantiza la disponibilidad de medicación de emergencia, incluidos autoinyectores de adrenalina.

Uno de los aspectos más relevantes es que esta disponibilidad no se limitará a los colegios en los que haya alumnos con un diagnóstico conocido, sino que se extenderá a todos los centros educativos públicos.

Esta medida es fundamental porque una primera reacción anafiláctica puede producirse en el colegio, antes de que el niño o adolescente haya sido diagnosticado y disponga de su propia medicación.

La seguridad no puede depender de cada centro

El presidente de AEPNAA, Ángel Sánchez, asistió a la presentación de la iniciativa y trasladó el respaldo de la asociación a una medida que recoge las principales demandas de las familias.

«Por fin una comunidad autónoma avanza hacia un marco común que reconoce que la seguridad de los alumnos con alergias alimentarias no puede depender de la buena voluntad de cada centro, sino de protocolos claros, formación, medicación disponible y protección para el personal que actúa ante una emergencia».

Las alergias alimentarias deben tomarse en serio en todos los espacios en los que participan niños y adolescentes: aulas, comedores escolares, excursiones, actividades deportivas, campamentos y espacios de ocio.

Una reacción anafiláctica es una urgencia vital. Saber identificarla, administrar adrenalina rápidamente y activar los servicios de emergencia puede salvar una vida.

Un avance que debe llegar a toda España

La iniciativa de Baleares demuestra que es posible avanzar hacia centros educativos más seguros, preparados e inclusivos. Sin embargo, la protección de los niños y adolescentes con alergias alimentarias continúa siendo desigual según la comunidad autónoma o el centro en el que estén escolarizados.

Por ello, desde AEPNAA reclamamos que este modelo sirva de impulso para la adopción de medidas similares en todo el territorio nacional.

Todos los centros educativos deberían contar con:

  • Protocolos claros de prevención y actuación ante una reacción alérgica.
  • Personal formado para reconocer una anafilaxia y responder adecuadamente.
  • Autoinyectores de adrenalina disponibles para situaciones de emergencia.
  • Planes individualizados para los alumnos con alergias conocidas.
  • Coordinación entre las familias, los centros educativos y los profesionales sanitarios.
  • Protección y seguridad jurídica para las personas que intervienen ante una urgencia.

El respaldo de las instituciones

Con motivo del Día Mundial de la Alergia, celebrado el 8 de julio, AEPNAA ha remitido una Declaración Institucional a los parlamentos autonómicos para impulsar una mayor concienciación sobre la alergia alimentaria y la anafilaxia y promover medidas comunes de protección en el ámbito educativo.

La Declaración fue leída el pasado 2 de julio en el Pleno de la Asamblea de Madrid, en el Parlament de Catalunya y también en el de las Islas Canarias. Los tres parlamentos reafirmaron su compromiso con las personas que conviven con enfermedades alérgicas y con sus familias.

Entre sus prioridades se encuentran la formación y protección del personal de los centros, la implantación de protocolos de prevención y actuación, la disponibilidad de medicación de emergencia y la coordinación efectiva entre los sistemas sanitario y educativo.

Cada minuto cuenta

Estas demandas forman parte del trabajo de incidencia que AEPNAA desarrolla desde hace meses y que tuvo uno de sus principales hitos el pasado 20 de abril, con la lectura en el Congreso de los Diputados del Manifiesto «Cada minuto cuenta».

El Manifiesto está respaldado por sociedades médicas y entidades como SEAIC, SEICAP, EAACI, el Foro Español de Pacientes y la Red Europea Global de Alergia y Asma, GA2LEN.

El avance anunciado en Baleares nos demuestra que el cambio es posible, pero debemos seguir trabajando para que la seguridad de los niños y adolescentes con alergias alimentarias no dependa del territorio en el que viven.

Ante una anafilaxia no hay tiempo que perder. Todos los centros deben saber cómo actuar y disponer de los medios necesarios para hacerlo.

Ante una reacción alérgica grave, cada minuto cuenta.

Viajar puede ser emocionante y renovador, pero viajar con alergias alimentarias requiere una mayor exigencia y tiempo de planificación. En AEPNAA recopilamos algunos consejos para ayudar a preparar el viaje y que las personas con alergias alimentarias puedan sentirse más seguras durante los días de descanso y/o vacaciones.

Prepara bien el viaje

  1. Investiga tu destino: revisa la gastronomía local y los alérgenos más comunes. Esto te ayudará a conocer qué alimentos evitar.
  2. Conoce la legislación: si viajas fuera de la Unión Europea, infórmate sobre el etiquetado de alérgenos en los alimentos y las normativas del país de destino. Te servirá para entender mejor cómo se manejan las alergias en tu destino.
  3. Aprende frases clave: si viajas al extranjero, aprende a decir “Tengo una alergia alimentaria” y “¿Esto contiene [alérgeno]?” en el idioma local. Así podrás comunicarte eficazmente en restaurantes y tiendas. Usa un diccionario o un traductor para traducir los ingredientes en los alimentos envasados.
  4. Prepara tarjetas de alergia (Chef Cards): lleva tarjetas que expliquen tus alergias en el idioma local. Pueden ser útiles en situaciones donde la comunicación verbal sea difícil.
  5. Localiza los servicios médicos de emergencia en tu lugar de destino, para estar preparado en caso de una reacción alérgica. Investiga también cómo acceder a nueva medicación en caso de que necesites reponerla.
  6. Obtén un certificado médico: si viajas en avión, un documento médico puede facilitar el paso de la medicación a través de los controles de seguridad. Y, siempre que sea posible, es preferible llevar el certificado en inglés para pasar, con mayor facilidad, los controles de seguridad en el extranjero.
  7. No olvides llevar tu Protocolo de actuación ante reacciones alérgicas, firmado por tu alergólogo.
  8. Revisa tu seguro médico: si viajas fuera de la Unión Europea, contrata una póliza de seguro que cubra emergencias relacionadas con alergias y anafilaxia en tu destino. La anafilaxia a veces conlleva hospitalización.
  9. Lleva suministros médicos: ten siempre contigo tu autoinyector de epinefrina (si lo necesitas), antihistamínicos y una copia de tu Protocolo de actuación. Controla la fecha de caducidad de la medicación.
  10. Reserva el alojamiento en lugares aptos para alérgicos: alojamientos con cocina, como apartahoteles o viviendas de alquiler turístico, te permitirán preparar tu propia comida. Esto te da control sobre los ingredientes y la preparación de tus alimentos.

Durante el viaje

  1. Comunica tu alergia con claridad: si viajas en avión o en tren informa al personal sobre tu alergia. Es fundamental que la tripulación entienda la gravedad de tu condición para evitar cualquier error.
  2. Limpia tu entorno: solicita embarcar con prioridad al personal de la compañía y usa toallitas húmedas para limpiar el asiento, los reposabrazos y la bandeja en aviones y otros transportes. Esto ayuda a reducir el riesgo de exposición a alérgenos que puedan estar presentes en superficies compartidas, sin entorpecer el embarque del resto de pasajeros.
  3. Lleva alimentos seguros: prepara alimentos aptos para tu alergia por si no encuentras opciones seguras durante el viaje. Tener tus propios alimentos te dará tranquilidad.
  4. Mantén la medicación accesible: es crucial tener acceso rápido a tus medicamentos en caso de una reacción alérgica. Lleva tu medicación en un bolso o mochila al alcance de la mano, no en la maleta de cabina y, por supuesto, nunca en el equipaje facturado ya que no es posible acceder a la medicación y existe el riesgo de que el equipaje se extravíe.

Cuando llegas a tu destino… Seguridad y Emergencias

  1. Ubica el hospital más cercano: identifica el hospital, el centro de salud o la farmacia más próximos en caso de una reacción alérgica. Esto te dará seguridad.
  2. Conoce los números de emergencia: familiarízate con el número de emergencias del país de destino (por ejemplo, 112 en España, 911 en EEUU). Saber a quién llamar en caso de emergencia es fundamental.
  3. Usa una pulsera de identificación médica: esto puede ayudar a los servicios de emergencia a brindarte la atención adecuada si no puedes comunicarte. Una pulsera con información sobre tus alergias puede ser vital en situaciones críticas.

Consejos finales

  1. Sé proactivo: no dudes en preguntar y confirmar varias veces sobre los ingredientes y la preparación de los alimentos. Es mejor ser insistente que arriesgarse a una reacción alérgica.
  2. Infórmate continuamente: mantente actualizado sobre las normativas y políticas relacionadas con las alergias en tu destino. Las regulaciones pueden cambiar, y estar informado te ayudará a estar mejor preparado.
  3. Conéctate con la comunidad local: busca grupos o asociaciones de personas con alergias en tu destino. Pueden ofrecerte consejos valiosos y apoyo durante tu estancia.
  4. Disfruta del viaje: aunque viajar con alergias requiere más planificación, disfruta de tu viaje. Explora, aprende y vive nuevas experiencias con la tranquilidad de estar bien preparado.