Semillas de colza desgrasadas

A partir de ahora podremos encontrar un nuevo ingrediente en muchos alimentos: el polvo de semillas de colza desgrasadas. Este ingrediente abre nuevas posibilidades en la industria alimentaria, pero también plantea algunas cuestiones importantes para las personas con alergias alimentarias.

¿Qué es un “nuevo alimento”?

En la Unión Europea se habla de “nuevo alimento” cuando se trata de un ingrediente que prácticamente no se consumía antes de 1997 y que necesita una autorización específica antes de poder utilizarse en productos alimenticios.

Antes de autorizarlo, las autoridades europeas evalúan su seguridad, composición, impacto nutricional y posible alergenicidad.

En este caso, el polvo de semillas de colza desgrasadas ha sido evaluado y se ha incluido en la lista de nuevos alimentos autorizados de la UE, lo que significa que solo puede utilizarse en determinadas categorías de alimentos, en cantidades concretas y con condiciones específicas de etiquetado.

¿Qué es el polvo de semillas de colza desgrasadas?

Se trata de un polvo seco, de color blanco o blanquecino, obtenido a partir de semillas de colza (Brassica napus y Brassica rapa) prensadas en frío, a las que posteriormente se les elimina la grasa mediante disolventes como etanol o acetato de etilo.

Procede de variedades llamadas “doble cero” (00), que no están modificadas genéticamente y contienen niveles muy bajos de determinadas sustancias indeseables presentes en la colza.

Desde el punto de vista nutricional aporta sobre todo fibra y proteínas:

  • Entre 28 % y 45 % de proteína
  • Entre 37 % y 70 % de fibra alimentaria
  • Contenido graso bajo (máximo 2 %)

El reglamento europeo también establece límites estrictos para contaminantes, disolventes residuales y microorganismos.

¿En qué alimentos puede aparecer?

La Comisión Europea ha autorizado su uso en diversas categorías de alimentos, con cantidades máximas específicas.

Algunos ejemplos son:

  • Productos de panadería (pan, panecillos, bollería): hasta 20 g/100 g
  • Cereales de desayuno y barritas: hasta 20 g/100 g
  • Pastas alimenticias (incluidas las sin gluten): hasta 10 g/100 g
  • Bebidas en polvo: hasta 5 g/100 ml reconstituidos
  • Smoothies y bebidas de frutas: hasta 3 g/100 g
  • Sucedáneos de lácteos (bebidas o yogures vegetales): hasta 5 g/100 g
  • Sucedáneos de carne y productos cárnicos: hasta 15 g/100 g
  • Sopas, salsas y purés: entre 5 y 7 g/100 g
  • Snacks y aperitivos salados: hasta 15–20 g/100 g
  • Cremas de frutos secos y productos de chocolate: hasta 7 g/100 g

También se permite su uso en:

  • Alimentos para usos médicos especiales (a partir de 10 años)
  • Complementos alimenticios (máximo 10 g al día, también desde los 10 años)

¿Por qué se ha autorizado?

La empresa NapiFeryn BioTech solicitó en 2022 la autorización para comercializar este ingrediente.

Tras analizar los datos disponibles sobre composición, toxicidad, nutrición, exposición y alergenicidad, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) concluyó en 2025 que el ingrediente es seguro siempre que se cumpla una condición:

👉 Las personas mayores de diez años no deben consumir el mismo día alimentos y complementos alimenticios que contengan este ingrediente.

La Comisión Europea autorizó finalmente su uso, estableciendo límites de consumo, requisitos de etiquetado y condiciones de comercialización.

Durante los primeros cinco años, solo la empresa solicitante podrá comercializar este ingrediente en la Unión Europea.

¿Qué implica para las personas con alergia?

Hay dos aspectos especialmente relevantes.

  1. Posible reacción en personas alérgicas a colza o mostaza

La EFSA señala que este ingrediente puede provocar reacciones alérgicas en personas alérgicas a la colza.

Además, advierte de la posibilidad de reactividad cruzada con la mostaza, por lo que algunas personas alérgicas a la mostaza podrían reaccionar también a este ingrediente.

2. Advertencia obligatoria en la etiqueta

El reglamento exige que todos los alimentos que contengan este ingrediente incluyan una advertencia clara indicando que puede provocar reacciones alérgicas en personas alérgicas a la mostaza y sus derivados.

Esta advertencia debe aparecer junto a la lista de ingredientes.

Es importante recordar que la colza no forma parte actualmente de los 14 alérgenos de declaración obligatoria del Reglamento de información alimentaria, a diferencia de la mostaza.

¿Qué debe decir la etiqueta?

El reglamento establece varias menciones obligatorias.

  • El ingrediente debe aparecer como “polvo de semillas de colza desgrasadas”.
  • En complementos alimenticios debe indicarse que:
    • No deben consumirse si ese mismo día se ingieren alimentos con este ingrediente.
    • No son aptos para lactantes ni niños menores de 10 años.
  • Todos los alimentos que lo contengan deben incluir la advertencia sobre posibles reacciones en personas alérgicas a la mostaza.

Recomendaciones desde AEPNAA

Para las personas con alergias alimentarias, la información y la lectura cuidadosa de las etiquetas siguen siendo fundamentales.

Desde AEPNAA recomendamos:

  • Leer siempre la lista de ingredientes completa, buscando específicamente “polvo de semillas de colza desgrasadas”.
  • Prestar atención a la advertencia sobre riesgo para personas alérgicas a la mostaza.
  • En caso de alergia conocida a mostaza o colza, valorar evitar productos que lo contengan hasta consultar con el alergólogo.
  • Preguntar en restaurantes o comedores colectivos si utilizan productos que puedan contener este ingrediente, especialmente en panes, pastas, salsas, sopas o sucedáneos de carne o lácteos.
  • Recordar que no se recomienda consumir el mismo día alimentos y complementos que lo contengan en personas mayores de diez años.

Este reglamento no pretende generar alarma, sino regular la entrada de un ingrediente con potencial nutricional. Sin embargo, para quienes conviven con alergias alimentarias, la información clara y la vigilancia en el etiquetado siguen siendo la mejor herramienta de prevención.

Alerta alimentaria

La AESAN informa de presencia de almendra en yogur con muesli procedente de España.

  • Nombre del producto: Yogur Bífidus Trozos Muesli y Fibra.
  • Marca: Alteza.
  • Aspecto del producto: Pack de 4 envases de 125 g cada uno.
  • Fechas de consumo preferente: 10/02/2026, 17/02/2026, 23/02/2026, 04/03/2026, 09/03/206, 17/03/2026, 24/03/2026 y 30/03/2026.
  • Peso de unidad/vol.: 500 g (pack de 4 envases de 125 g cada uno).
  • Temperatura: Refrigerado

https://goo.su/zMsizwW

 

Alerta alimentaria

La AESAN informa de presencia de leche no declarada en el etiquetado de biscotes procedentes de España.

  • Nombre del producto: Biscotes.
  • Marca comercial: PROCELI.
  • Aspecto del producto y tipo de envase: caja de cartón.
  • Números de lote: lotes comprendidos entre el lote 254801 con fecha de consumo preferente 22/06/2026 y lote 260805 con fecha de consumo preferente 18/09/2026.
  • Peso de la unidad: 150 g.
  • Temperatura:  ambiente.

https://goo.su/DBL6

Alérgenos en salsas
La AESAN informa de posible presencia de alérgenos en uno de los ingredientes (caldo de pollo), no incluidos en el etiquetado, en salsa brava de la marca Martínez.
Y también de presencia de sulfitos no incluidos en el etiquetado en de las salsas picantes: Cayena, Scorpion amarillo, Scorpion rojo, Chipotle, Ghost y Habanero de la marca Martínez.

 

Sulfitos en azúcar de coco

La AESAN ha publicado una nueva alerta presencia de sulfitos no declarados en azúcar de coco procedente de España. Los datos del producto afectado son 👇

✅ Nombre del producto: azúcar de coco sin refinar.

✅ Marca: Auchan.

✅ Aspecto del producto: bolsa de plástico.

✅ Número de lote: L /1004BE.

✅ Peso de unidad: 500 g.

✅ Temperatura: ambiente.

Alergia alimentaria en adultos

Un reciente estudio realizado en una amplia cohorte de pacientes adultos atendidos en un hospital de Países Bajos confirma algo que cada vez se observa más en consulta: la alergia alimentaria es diversa, cambiante y no se limita a los alérgenos más conocidos.

El trabajo identifica casi 200 alimentos implicados en reacciones compatibles con alergia, con un papel especialmente relevante de frutas, frutos secos, legumbres y semillas. Además, muestra que la gravedad de las reacciones no se restringe a unos pocos alimentos tradicionalmente considerados de alto riesgo.

Aunque se trata de un estudio retrospectivo realizado en un entorno hospitalario especializado —por lo que sus resultados no pueden interpretarse como prevalencias poblacionales—, ofrece una fotografía muy útil de lo que está ocurriendo en la práctica clínica real.

¿Qué nos dicen estos datos?

Algunas ideas clave que se desprenden del estudio:

  • Casi cualquier alimento puede estar implicado en una reacción alérgica, no solo los 8 grandes alérgenos clásicos o los 14 regulados en la UE.
  • En adultos europeos, frutas, frutos secos, legumbres y semillas tienen un peso especialmente importante.
  • La gravedad no es exclusiva de unos pocos alimentos: determinadas frutas (incluidas algunas tropicales) y semillas pueden asociarse a reacciones graves en personas sensibilizadas.
  • No todas las legumbres se comportan igual: el riesgo puede variar entre cacahuete, distintas judías o productos de soja según su grado de procesamiento.
  • El etiquetado obligatorio es fundamental, pero no cubre todos los alimentos capaces de provocar reacciones importantes.

¿Qué implica esto para pacientes y familias?

En la práctica diaria, estos datos refuerzan varios mensajes importantes:

  • Ante la sospecha de alergia a un alimento, es esencial acudir al alergólogo.
  • Las pruebas diagnósticas (prick test, IgE específica, estudio de componentes moleculares) son herramientas útiles, pero no siempre existen para todos los alimentos y pueden dar resultados falsamente negativos.
  • En algunos casos, la prueba de referencia sigue siendo la provocación oral controlada, realizada en un entorno sanitario.
  • Las personas con alergias moderadas o graves deben contar con un plan de acción individualizado y, cuando esté indicado, disponer de medicación de rescate, incluida adrenalina.

Un mensaje claro: diversidad, prevención e investigación

Para AEPNAA, este estudio refuerza tres líneas fundamentales de trabajo:

  • La necesidad de mejor información y etiquetado claro.
  • Más investigación en alimentos emergentes, como frutas exóticas, semillas o nuevas fuentes de proteína vegetal.
  • Un mejor acceso a los servicios de alergología, que permita una valoración individualizada y rigurosa en cada caso.

La alergia alimentaria no es una realidad estática ni limitada a unos pocos productos. Es diversa, evoluciona y exige información, formación y sistemas sanitarios preparados para dar respuesta.

Etiquetado Sin gluten erróneo

Los datos del producto sin etiquetado específico “sin gluten” son:

Nombre del producto: Dubai mochi pistachio kunafa flavor
Nombre de marca: Qlove Japanese Style
Aspecto del producto: envasado en caja de cartón
Número de lote: todos los que incluyan la leyenda “GLUTEN FREE”
Peso de unidad: 168 g
Temperatura: ambiente
Se puede consultar toda la información relativa a esta alerta en la página web de la AESAN.

 

 

Etiquetado Sin gluten erróneo

Etiquetado Sin gluten erróneo

Alerta en chocolate Toblerone

Los datos del producto implicado son:

Nombre del producto: Chocolate negro con “nougat” 10% de miel y almendras.
Marca: Toblerone.
Número de lote OOY3154711 con fecha de consumo preferente 20/05/2027 y número de lote OOY3155111 con fecha de consumo preferente 17/06/2027.
Peso de unidad: 360 g.
Temperatura: ambiente.
Se puede consultar más información en la web de AESAN, en este enlace.

Consejos para un Carnaval seguro

El Carnaval es una fiesta esperada por muchos niños y niñas: disfraces, juegos, música y celebraciones en el cole, en casa o en la calle. Sin embargo, para las familias con alergias alimentarias, también puede ser un momento de alerta extra si no se toman ciertas precauciones.

Desde AEPNAA queremos recordar que disfrutar del Carnaval con seguridad es posible, siempre que se anticipe, se informe y se cuide cada detalle.

Alimentación: el mayor foco de riesgo

En las fiestas de Carnaval es habitual que aparezcan caramelos, dulces, meriendas compartidas o alimentos caseros sin etiquetar. Para evitar sustos:

  • No compartir comida bajo ningún concepto, aunque parezca “segura”.
  • Leer siempre el etiquetado de golosinas y snacks: muchos contienen o pueden contener trazas de leche, huevo, frutos secos, soja u otros alérgenos.
  • Llevar alternativas propias desde casa, para que el niño o la niña tenga opciones seguras y no se sienta excluido.
  • En celebraciones colectivas, priorizar actividades que no giren en torno a la comida (juegos, talleres, concursos de disfraces).

Una buena idea es el llamado “cambio de dulces”: si reciben alimentos que no pueden consumir, se sustituyen después por opciones seguras.

Disfraces, maquillaje y máscaras: ojo a los materiales

No todo el riesgo está en la comida. Algunos elementos típicos del Carnaval también pueden provocar reacciones:

  • Revisar etiquetas de disfraces y complementos: algunos adornos pueden contener látex.
  • Lavar el disfraz antes de usarlo, especialmente en niños con alergias cutáneas o respiratorias, para eliminar restos químicos o ácaros.
  • Usar maquillaje hipoalergénico y hacer siempre una pequeña prueba previa en la piel.
  • Evitar purpurinas, pestañas postizas o productos que puedan irritar ojos y vías respiratorias.
  • Cuidado con las máscaras completas, sobre todo en niños con asma o alergias respiratorias: deben permitir respirar con normalidad.

Comunicación y prevención: claves para la tranquilidad

  • Informar siempre al entorno: profesorado, monitores, familias anfitrionas o responsables de la actividad deben conocer la alergia y cómo actuar ante una reacción.
  • Llevar siempre la medicación de rescate, incluida la adrenalina si está prescrita, y asegurarse de que no se queda olvidada.
  • Supervisión activa, especialmente en fiestas con muchos niños y estímulos.
  • Fomentar el lavado de manos frecuente para reducir riesgos de contaminación cruzada.

Celebrar también es cuidar

El Carnaval puede y debe ser una fiesta inclusiva. Con información, empatía y organización, ningún niño o niña debería quedarse al margen por una alergia alimentaria.

Desde AEPNAA animamos a familias, centros educativos y organizadores a convertir estas celebraciones en espacios seguros, conscientes y respetuosos, donde la diversión vaya siempre de la mano de la prevención.

Porque la alegría del Carnaval es mucho mayor cuando se vive con tranquilidad.

Menores con alergias

Garantizar que un centro educativo pueda responder con rapidez y seguridad ante una reacción alérgica grave puede salvar vidas. Con esta premisa, en AEPNAA hemos iniciado una ronda institucional por las comunidades autónomas para reclamar la implantación de protocolos efectivos y homogéneos que protejan al alumnado con alergias alimentarias y al látex en el entorno escolar.

Madrid inaugura la ronda institucional

El arranque de esta ronda ha tenido lugar en la Comunidad de Madrid, donde el presidente de AEPNAA, Ángel Sánchez, ha mantenido una reunión con el director general de Educación Infantil, Primaria y Especial. En este encuentro, hemos solicitado la adopción de medidas claras y operativas que permitan a los centros educativos actuar con seguridad ante emergencias alérgicas.

Y también una reunión con la Consejería de Sanidad madrileña, subrayando la importancia de una coordinación efectiva entre las áreas de Educación y Sanidad para que la protección del alumnado sea real y no dependa de iniciativas aisladas.

Anafilaxia: una emergencia que requiere respuesta inmediata

Desde AEPNAA recordamos que la anafilaxia es una reacción alérgica grave, de aparición súbita y potencialmente mortal, cuya atención eficaz depende de una actuación inmediata. Por ello, los colegios y otros espacios donde los menores pasan gran parte de su tiempo deben estar preparados, formados y dotados de los recursos necesarios, incluida la disponibilidad de autoinyectores de adrenalina y protocolos de actuación conocidos por el personal.

Un reto creciente de salud pública

España está viviendo un aumento significativo de las enfermedades alérgicas. Según los datos disponibles, la prevalencia de la anafilaxia podría alcanzar hasta el 2% de la población, lo que convierte esta patología en un reto creciente de salud pública, especialmente preocupante en el caso de los menores.

En AEPNAA insistimos en que corresponde a los gobiernos autonómicos, en el marco de sus competencias, desarrollar un marco legal claro y homogéneo que garantice la protección del alumnado con alergias graves, evitando desigualdades entre comunidades.

Próximas reuniones en otras comunidades

Tras el encuentro en Madrid, la ronda institucional continuará en otras comunidades autónomas. Baleares, Asturias y Cantabria serán las siguientes paradas, y posteriormente se sucederán nuevas reuniones con responsables autonómicos para trasladar las mismas demandas: prevención, formación, recursos y protocolos comunes.

Esta iniciativa se enmarca en el reciente respaldo institucional recibido por parte del Congreso de los Diputados, que aprobó por unanimidad y publicó en su Boletín Oficial una declaración institucional por el Día Mundial de la Anafilaxia, instando a los poderes públicos a reforzar la concienciación, la prevención y la respuesta ante emergencias alérgicas, especialmente en el ámbito educativo.

“No podemos perder ni un minuto más. Las alergias están creciendo y, con ellas, los casos de anafilaxia. El respaldo del Congreso es importante, pero ahora debemos pasar de las palabras a los hechos y lograr que las comunidades autónomas implanten protocolos que garanticen que los colegios puedan afrontar con seguridad estas emergencias”, ha señalado el presidente de AEPNAA, Ángel Sánchez.

Desde nuestra Asociación seguiremos trabajando para que esta ronda institucional se traduzca en medidas concretas que garanticen la seguridad y la vida de los menores con alergias en todos los centros educativos, vivan donde vivan.