Laia Antich Ferrer, graduada en Nutrición Humana y Dietética y persona con alergias alimentarias, ha centrado su trabajo de final de grado en un tema que conoce muy de cerca. Su estudio pionero en su campo, analiza cómo afecta la alergia alimentaria en la vida adulta, no solo a nivel físico y nutricional, sino también emocional y social. Desde la edad del diagnóstico hasta la seguridad al comer fuera de casa, sus conclusiones aportan claves fundamentales para comprender la realidad de quienes conviven con esta condición.
- ¿Cuál fue la motivación principal para llevar a cabo este estudio sobre el impacto de las alergias alimentarias en adultos en España?
Mi motivación principal es personal porque yo padezco alergias alimentarias. Desde que empecé la carrera de Nutrición tenía muy claro que mi trabajo de final de carrera tenía que ser sobre alergias. Tenía varias ideas que no sabía muy bien cómo desarrollar, una de ellas era cómo afectan las alergias a nivel nutricional y el impacto que tienen en la vida de las personas con alergias. Hablando con mi tutora, fue ella quien me ayudó a centrar mis ideas y me sugirió la idea de que podíamos hacer una encuesta.
- ¿Cuáles fueron los hallazgos más relevantes en relación con la calidad de vida de los adultos con alergias alimentarias?
Los hallazgos más importantes fueron:
- La edad en que se diagnostica la alergia influye más que el género.
- A los diagnosticados en la adolescencia les molesta más que se subestime el problema de las alergias.
- A los diagnosticados de niños les asusta más tener una reacción y son los que más se marchan de los sitios.
- A los diagnosticados en la edad adulta les da más miedo comer algo por error y miran más la carta antes de ir a comer.
- Los hombres tienen más miedo a tomar algo por error, pero las mujeres se sienten más excluidas.
- Existe una sensación de inseguridad general a la hora de comer fuera de casa, principalmente por el miedo a una mala comunicación de los alérgenos o a la falta de formación y empatía del personal.
- Usar pictogramas puede ayudar a mejorar la calidad de vida de las personas con alergias, ya que permite identificar los alérgenos de forma fácil tanto en el etiquetado de productos como en la carta de los restaurantes.
- En su estudio, se observan diferencias en la percepción del impacto emocional y social entre hombres y mujeres. ¿A qué cree que se deben estas diferencias?
En este trabajo, estas diferencias creo que están sesgadas, porque la mayoría de las respuestas nos las dieron las mujeres. Investigando otros estudios para apoyar mis resultados, todos sugieren que, aunque hay una tendencia a pensar que afecta más social y emocionalmente a las mujeres, es necesario investigar más.
- ¿Cómo influye la edad de diagnóstico en la forma en que las personas afrontan su alergia alimentaria?
En mi opinión, si se diagnostica en la infancia o adolescencia, puede ser más fácil afrontar las alergias, ya que se convierten en adultos que ya están acostumbrados a gestionar sus alergias y también saben cómo reaccionar ante un síntoma. En cambio, cuando la alergia se diagnostica ya en la edad adulta, puede costar quizás un poco más adaptarse, ya que no existen esos hábitos que tienen quienes han convivido con las alergias desde pequeños.
- Uno de los aspectos clave es la seguridad alimentaria al comer fuera de casa. ¿Qué percepción tienen los participantes sobre este aspecto?
La percepción de los participantes respecto a la seguridad alimentaria cuando comen fuera de casa es mala. Las principales causas están relacionadas con la comunicación de las alergias, el menú de alérgenos y la gestión de los alérgenos en cocina.
- La dificultad para comunicar las alergias se debe a que al personal le falta formación o porque no muestra comprensión ante el problema.
- El menú de alérgenos no garantiza seguridad, ya que muchos se han encontrado con que tienen que cambiar su elección a pesar de que el menú de alérgenos dice que es seguro.
- La gestión de los alérgenos en cocina, a pesar del menú, no garantiza que no haya contaminación cruzada, y eso hace que muchos abandonen los establecimientos.
- En base a los resultados del estudio, ¿Qué medidas cree que podrían mejorar la calidad de vida y la seguridad de las personas con alergias alimentarias en España?
Medidas que podrían mejorar la calidad de vida y la seguridad serían:
- Formación obligatoria y constante en materia de gestión de alergias al personal de restauración.
- Uniformizar la forma de presentar los alérgenos y el uso de pictogramas tanto en la restauración como en el etiquetado de los productos.
- En cuanto al etiquetado y a la industria alimentaria, sería más estricta con los controles de alérgenos para reducir el número de etiquetas con “Puede contener trazas de…”.
- ¿Qué impacto espera que tenga este estudio en futuras investigaciones o en la implementación de políticas relacionadas con las alergias alimentarias?
Me gustaría que este estudio sirviese como punto de partida para investigar cómo afectan las alergias alimentarias en la población española en su totalidad. Que se hicieran nuevos estudios similares a este, pero utilizando cuestionarios adaptados a cada grupo de edad y también haciendo cuestionarios específicos para conocer los conocimientos que tiene el ámbito de la restauración en materia de alergias. Todo ello puede servir como base para evaluar la situación actual y plantear soluciones que mejoren la calidad de vida de las personas con alergias alimentarias.
El estudio completo (en inglés) se puede leer aquí.
















