Anafilaxia en vuelo

Viajar en avión forma parte de la vida cotidiana de millones de personas. Sin embargo, un reciente estudio internacional publicado en JAMA Network Open recuerda que los eventos médicos en vuelo son más frecuentes de lo que solemos pensar y que, entre ellos, las reacciones anafilácticas representan una situación de especial riesgo para las personas con alergia alimentaria.

El estudio analizó 77.790 emergencias médicas ocurridas a bordo de aviones comerciales de 84 aerolíneas entre 2022 y 2023. Los datos son contundentes: se produce una emergencia médica cada 212 vuelos, y aunque la mayoría son de baja gravedad, algunas ponen en riesgo inmediato la vida de la persona afectada.

¿Dónde queda la anafilaxia?

Las reacciones alérgicas graves no son las más frecuentes, pero sí están entre las que con mayor probabilidad llevan a un aterrizaje de emergencia. Según el estudio, los episodios de anafilaxia multiplican la probabilidad de desvío del avión, una cifra comparable a la de otras emergencias graves como convulsiones o alteraciones neurológicas.

Esto no es un dato menor. En un entorno cerrado, a miles de metros de altura, con recursos médicos limitados y acceso retardado a atención hospitalaria, una anafilaxia puede evolucionar de forma muy rápida. La administración precoz de adrenalina es clave, pero no siempre está garantizada ni en tiempo ni en forma.

Volar no debería aumentar el riesgo

Las personas con alergia alimentaria —y especialmente quienes tienen riesgo de anafilaxia— no deberían asumir que volar implica un peligro añadido inevitable. Y, sin embargo, hoy por hoy, en muchos países (incluida España) las medidas preventivas durante el embarque y el vuelo son escasas, desiguales o inexistentes, y dependen en gran medida de la buena voluntad de la aerolínea o de la iniciativa individual del pasajero.

Frente a esta realidad, llama la atención que medidas sencillas, de bajo coste y alto impacto, apenas estén sistematizadas.

Medidas simples que pueden salvar vidas

A partir de la evidencia científica y de la experiencia de las propias familias, hay acciones claras que podrían reducir de forma significativa el riesgo de anafilaxia en vuelo:

  • Información previa y visible: permitir que el pasajero con alergia comunique su situación en el embarque y que esta información llegue de forma efectiva a la tripulación.
  • Protocolos claros para la tripulación sobre alergia alimentaria y anafilaxia, más allá de los primeros auxilios generales.
  • Evitar el servicio de alimentos de riesgo (por ejemplo, frutos secos) cuando se identifica a una persona con alergia grave en el vuelo.
  • Anuncios preventivos no estigmatizantes, informando de la presencia de una persona con alergia grave, cuando sea necesario.
  • Acceso rápido a la medicación de emergencia, incluyendo formación específica en el reconocimiento precoz de la anafilaxia.
  • Respeto y apoyo a las medidas de autoprotección del pasajero (limpieza de asiento, uso de comida propia, etc.).

Ninguna de estas medidas requiere cambios estructurales complejos. Todas son compatibles con la seguridad aérea y con la operativa habitual de los vuelos.

¿Y en España?

A diferencia de otros países, España carece de una política sobre alergia alimentaria en el transporte aéreo. No existen protocolos públicos específicos, ni obligaciones claras para las aerolíneas en materia de prevención de anafilaxia a bordo. Esto deja a las personas con alergia —incluidos niños y adolescentes— en una situación de incertidumbre y desprotección, obligadas a negociar cada vuelo como si fuera una excepción.

El estudio que comentamos demuestra que las emergencias médicas en vuelo no son anecdóticas. La anafilaxia está ahí, ocurre y tiene consecuencias operativas y clínicas relevantes. Ignorarla no es una opción responsable.

Volar con seguridad también es un derecho

Para las personas con alergia alimentaria, la seguridad no empieza cuando ocurre la emergencia, sino mucho antes: en la prevención, en la información y en el reconocimiento de un riesgo real y evitable.

Como sociedad, y como sistema de transporte, tenemos margen para hacerlo mejor. Y hacerlo mejor, en este caso, puede marcar la diferencia entre un susto y una tragedia.

Campamento AEPNAA 2026

El verano se acerca y, con él, una de las citas más importantes de AEPNAA: nuestro Campamento de Verano 2026. Queremos volver a reunir a niños, niñas y adolescentes en un entorno seguro y enriquecedor, donde puedan disfrutar, aprender y convivir con tranquilidad, acompañados por un equipo que entiende sus necesidades.​

Este año nos vamos al Albergue El Nogal, en Valdeavellano de Tera (Soria), y compartiremos campamento del 20 al 28 de junio de 2026. La actividad está dirigida a participantes de 7 a 17 años, y del 1 al 25 de febrero se abre el período de inscripción.

Como en ediciones anteriores, todo el proceso se realizará de forma online a través de CAMPAPP.

Pagos y gestión

El pago se realizará de forma fraccionada en dos cuotas, según lo establecido en el proceso de inscripción. Es importante respetar las dos cuotas y los plazos indicados para facilitar la correcta gestión del campamento.

Recordando el campamento 2025

El campamento del año pasado en Alborache volvió a ser una de las citas más especiales de AEPNAA: unos días para convivir, hacer amistades, ganar autonomía y compartir experiencias en un entorno cuidado, donde la seguridad y el acompañamiento fueron parte esencial de cada jornada.

Dudas y contacto

Para cualquier duda o si necesitáis ayuda con el proceso de inscripción, podéis escribirnos a campamentos@aepnaa.org.

¡Esperamos compartir con vuestros hijos un verano inolvidable lleno de aprendizaje, convivencia y diversión!

Congreso frente anafilaxiaç

El Congreso de los Diputados ha instado a los poderes públicos a reforzar la protección de la ciudadanía frente a las reacciones alérgicas graves, con especial atención a los menores de edad en el ámbito educativo. Lo ha hecho mediante la lectura en el Pleno de una declaración institucional por el Día Mundial de la Anafilaxia, promovida desde AEPNAA y que ha sido publicada en el Boletín Oficial de la Cámara Baja.

La declaración fue leída el pasado 11 de diciembre y aprobada por unanimidad de todos los grupos parlamentarios, un respaldo institucional sin precedentes que reconoce la anafilaxia como una emergencia sanitaria grave, de aparición súbita y potencialmente mortal, que requiere una actuación inmediata.

Un llamamiento claro a la prevención, la formación y la respuesta

El texto aprobado subraya la necesidad de reforzar las políticas públicas de concienciación, prevención, formación y respuesta ante las emergencias alérgicas, poniendo el foco de manera expresa en los colectivos más vulnerables, y en particular en niños y niñas.

En este sentido, el Congreso destaca la importancia de garantizar entornos seguros y preparados en los centros educativos, así como en otros espacios donde los menores desarrollan actividades de ocio y tiempo libre. La escuela debe ser un espacio seguro también para el alumnado con alergias alimentarias y al látex.

Autoinyectores de adrenalina: una medida que salva vidas

Desde AEPNAA recordamos que la disponibilidad de autoinyectores de adrenalina en colegios y otros espacios frecuentados por menores puede resultar decisiva para salvar vidas ante una reacción alérgica grave.

Para que esta protección sea real y efectiva, es imprescindible que las comunidades autónomas, en el marco de sus competencias, impulsen un marco legal claro y homogéneo, acompañado de una coordinación efectiva entre las áreas de Sanidad y Educación.

Un problema de salud pública en aumento

España está viviendo un aumento significativo de las enfermedades alérgicas. Según los últimos datos disponibles, la prevalencia de la anafilaxia podría alcanzar hasta el 2% de la población, lo que convierte esta patología en un desafío creciente de salud pública que exige respuestas urgentes y coordinadas.

AEPNAA inicia una ronda institucional por las comunidades autónomas

En este contexto, AEPNAA ha iniciado, en enero de 2026, una ronda institucional por las comunidades autónomas para reclamar la adopción de medidas urgentes de prevención, la mejora de la preparación de los entornos educativos y la implantación de un marco común de protección frente a las emergencias alérgicas en todo el territorio.

“Estamos pidiendo medidas sencillas y de fácil aplicación. Queremos que las comunidades autónomas legislen cuanto antes para proteger a los colectivos más vulnerables a las reacciones alérgicas graves, y ahora es el momento gracias al apoyo expreso del Congreso de los Diputados a nuestras demandas”, señala Ángel Sánchez, presidente de AEPNAA.

El compromiso del Parlamento frente a la anafilaxia

La declaración institucional leída en el Pleno recoge el compromiso del Parlamento con la concienciación, la prevención y la protección de la vida frente a una reacción alérgica grave, y reconoce la labor de asociaciones de pacientes, familias y profesionales sanitarios, reafirmando el objetivo común de avanzar hacia una sociedad más consciente, segura, formada y solidaria frente a la anafilaxia.

Desde AEPNAA seguiremos trabajando para que este respaldo institucional se traduzca en medidas concretas que protejan la vida y la seguridad de los menores en los centros educativos.

Alergia cacahuete

Analizamos qué dice la ciencia y qué significa para las familias.

Durante muchos años, a las familias se les recomendó retrasar la introducción de alimentos potencialmente alergénicos, como el cacahuete, en la alimentación de los bebés. La intención era protegerles. Sin embargo, la investigación científica más reciente está demostrando que esa estrategia pudo no ser la más adecuada.

Un artículo publicado en noviembre de 2025 en JAMA recoge nuevos datos que apuntan a un mensaje esperanzador: la alergia al cacahuete en la infancia está disminuyendo en los países donde se siguen las recomendaciones de introducción temprana. ¿Qué ha cambiado en las recomendaciones?

A principios de los años 2000, se aconsejaba evitar el cacahuete hasta los 3 años de edad. Sin embargo, los casos de alergia no dejaron de aumentar. Estudios posteriores, especialmente el conocido ensayo clínico LEAP (Learning Early About Peanut Allergy), demostraron que introducir el cacahuete de forma temprana y mantenida reduce de manera muy significativa el riesgo de desarrollar alergia.

Como resultado de dicha investigación:

  • En 2015 se publicaron recomendaciones para introducir cacahuete de forma temprana en bebés de alto riesgo (por ejemplo, con eccema grave o alergia al huevo).
  • En 2017 se ampliaron estas recomendaciones a bebés de riesgo moderado.
  • En 2021, las guías internacionales recomendaron la introducción temprana de cacahuete, huevo y otros alérgenos principales en todos los bebés, independientemente de su nivel de riesgo, alrededor de los 6 meses de edad.

¿Qué muestran los nuevos datos? El estudio analizado en JAMA revisó datos reales de atención primaria en Estados Unidos y comparó la incidencia de alergia al cacahuete antes y después de la aplicación de estas guías. Los resultados son claros:

  • La alergia al cacahuete disminuyó aproximadamente un 33% tras la introducción de las recomendaciones de 2015.
  • Tras las guías de 2017, el descenso fue aún mayor.
  • De forma paralela, también se observó una reducción global de las alergias alimentarias mediadas por IgE, las más relacionadas con reacciones graves como la anafilaxia.

Aunque los autores señalan que aún existen limitaciones (por ejemplo, no se puede confirmar en todos los casos que las familias siguieran exactamente las recomendaciones), la tendencia general es positiva y coherente con los ensayos clínicos previos.

¿Por qué introducir antes puede proteger? Una de las hipótesis más aceptadas es que el sistema inmunitario aprende a tolerar los alimentos cuando estos se introducen por vía digestiva en etapas tempranas de la vida. En cambio, si el primer contacto con el alérgeno se produce a través de la piel (especialmente en bebés con eccema), el organismo puede “interpretarlo” como una amenaza y generar alergia. Como resumen sencillo que citan los expertos: “Si entra por la piel, la alergia empieza; si entra por la dieta, suele permanecer en silencio”.

¿Se están siguiendo las recomendaciones? A pesar de la evidencia, la adopción de estas guías no es completa:

  • Muchos profesionales sanitarios siguen mostrando cautela.
  • Solo una parte de las familias introduce cacahuete antes de los 7 meses, incluso tras las guías más recientes. Esto indica que todavía es necesario mejorar la información, la formación y el acompañamiento a las familias, para que puedan introducir alimentos de forma segura y con confianza. Un mensaje clave para las familias.

Desde AEPNAA queremos subrayar un mensaje fundamental: La prevención y la seguridad van de la mano de la información rigurosa y actualizada. La introducción temprana de alimentos alergénicos no debe hacerse sin orientación, especialmente en bebés con antecedentes de riesgo. Ante cualquier duda, es fundamental consultar con el alergólogo. Al mismo tiempo, estos avances refuerzan la importancia de:

  • La investigación científica basada en datos reales.
  • La actualización continua de las recomendaciones.

Políticas de salud pública que protejan tanto la prevención como la atención a las personas que ya viven con alergia alimentaria. Seguiremos informando desde AEPNAA para que las familias dispongan de conocimiento fiable, comprensible y útil para tomar de

Desde AEPNAA queremos compartir con nuestra comunidad una noticia importante: Izaskun Martín Cabrejas, miembro de la asociación y profesora de la Universidad Complutense de Madrid, ha formado parte de la consulta externa de personas expertas organizada por la FAO y la OMS sobre la evaluación del riesgo de alérgenos alimentarios, en este caso centrada en las dosis de referencia para cereales que contienen gluten.

La reunión tuvo lugar del 3 al 7 de noviembre en la sede de la FAO en Roma, con el objetivo de ofrecer asesoramiento científico en respuesta a una solicitud de la Comisión del Codex Alimentarius.

Su participación supone un paso muy relevante: la voz de quienes convivimos con alergias y patologías relacionadas con los alimentos está presente en espacios donde se toman decisiones que afectan a nuestra seguridad diaria.

¿Por qué se ha reunido este grupo de expertos?

El gluten —presente en trigo, cebada o centeno— puede provocar reacciones graves incluso a niveles muy bajos en personas con enfermedad celiaca y, en algunos casos, también en personas con alergia al trigo, que pueden sufrir episodios tan serios como la WDEIA (Wheat-Dependent Exercise-Induced Anaphylaxis – Anafilaxia inducida por ejercicio dependiente del trigo).

Por eso, FAO y OMS trabajan en definir dosis de referencia (RfDs): cantidades máximas que se consideran seguras para la mayor parte de las personas sensibles. Estos valores son clave para:

  • mejorar el etiquetado de alimentos,
  • orientar medidas para evitar el contacto cruzado,
  • y reforzar los estándares internacionales de seguridad alimentaria.

¿Qué aportó AEPNAA?

Gracias a la experiencia científica y al conocimiento de la realidad de las personas afectadas, Izaskun contribuyó a integrar la perspectiva del paciente en las discusiones técnicas del comité. Que AEPNAA esté presente en estos procesos implica que las necesidades reales de quienes vivimos con alergias y sensibilidades alimentarias se tengan en cuenta desde el origen de las decisiones.

Un poco de contexto

FAO y OMS iniciaron este trabajo en 2020 y, periódicamente, lanzan convocatorias abiertas para que profesionales con experiencia acreditada puedan participar como expertos independientes. A través de EFA, AEPNAA tuvo acceso a esta llamada y promovió que miembros cualificados se presentaran, con el objetivo de que nuestra comunidad estuviera representada.

Seguimos avanzando juntos

Desde AEPNAA continuaremos impulsando que la voz de los pacientes forme parte de los procesos internacionales que influyen en nuestra seguridad y calidad de vida. La participación en esta consulta FAO/OMS es un ejemplo del camino que queremos seguir: más presencia, más conocimiento y más protección para nuestra comunidad.

Aquí puedes consultar toda la información con las conclusiones.

Una niña con alergia grave a frutos secos, de un colegio en Cantabria, ha tenido que ser atendida recientemente por los servicios de urgencias tras una nueva exposición a alérgenos en su centro escolar que le provocó un shock anafiláctico.

Su familia ya había advertido de su alergia. Había solicitado medidas de precaución básicas. Pero ni el entorno escolar ni algunos compañeros han respetado la situación, permitiendo el consumo de frutos secos en su presencia.

😔 No es un capricho. Es una cuestión de salud, y puede costar una vida.

Desde AEPNAA queremos alzar la voz por ella, por su familia y por todas las personas que conviven con alergias alimentarias graves. La escolarización segura es un derecho. Y la prevención, una obligación.

💛 La empatía y el compromiso de toda la comunidad educativa salvan vidas.

@McDonald’s ha actualizado recientemente su carta de alérgenos, incorporando información más detallada, incluyendo la presencia de trazas en todos sus productos. Una medida que valoramos positivamente por su transparencia y compromiso con la seguridad alimentaria.

Sin embargo, no podemos dejar de lamentar que esta actualización haya supuesto también un aumento en la presencia de alérgenos como la proteína de leche de vaca, haciendo que muchas familias con hijos alérgicos dejen de considerar McDonald’s como una opción segura.

Para muchos niños, comer en McDonald’s no era solo una comida: era un momento de ilusión, integración y normalidad.

En AEPNAA aunque agradecemos el esfuerzo por mejorar la información… estamos trabajando para remitir nuestra preocupación a la empresa para que puedan considerar nuestra situación y avancen para que la inclusión alimentaria llegue a sus restaurantes.

Con el ánimo de seguir creciendo y de ser una Asociación cada día más fuerte, con más recursos para garantizar y reclamar con contundencia los derechos de las personas alérgicas, este año os ofrecemos de nuevo participaciones de Lotería de Navidad.

Con el fin de poder recaudar fondos y seguir trabajando por nuestro colectivo, ponemos a vuestra disposición el número 19327, con un coste de 6 euros la participación (5 euros es la cantidad jugada y 1 euro la parte de donativo).

Como el año pasado, la compra será en exclusiva de manera virtual.

La adquisición ya está disponible a través de la plataforma https://web.tulotero.es/

Para conseguir tus participaciones, hay que proceder igual que en cualquier compra online. Deberás crearte un usuario (bien a través de la web anterior o descargando la aplicación móvil). Recarga tu monedero, selecciona el número de participaciones que quieres (sección Lotería Navidad > Empresas > Unirse a AEPNAA25) y descarga tu participación. ¡Así de sencillo!

En vuestro perfil de usuario podréis consultar vuestras compras (apartado “mis boletos” del menú inferior de la app o a la derecha de la pantalla si accedéis por web). Será a través de esta misma plataforma como podamos recibir el premio ¡si este año nos llega la suerte! (apartado “saldo” y “retirar”).

De cualquier modo, para cualquier consulta, no dudéis en contactarnos a través del email loterias.aepnaa@gmail.com

Os animamos a participar en este próximo sorteo de Navidad, deseando que el azar reparta suerte y mucha salud para poder seguir trabajando con la mirada siempre puesta en los objetivos de nuestra asociación.

¡Con cada participación, todos ganamos!

Con la vuelta al cole, muchas familias con hijos e hijas con alergias alimentarias o al látex se enfrentan a una pregunta crucial: ¿está el centro escolar preparado para prevenir y actuar ante una posible reacción alérgica? Desde AEPNAA recopilamos los principales recursos y recomendaciones disponibles para lograr una escolarización segura, informada y coordinada.

Material escolar y alérgenos ocultos

A menudo pasamos por alto que materiales como plastilina, pinturas, gomas, globos o adhesivos pueden contener alérgenos, incluyendo proteínas alimentarias o látex. Es fundamental revisar la composición de los materiales y evitar exposiciones innecesarias.

Desde AEPNAA, facilitamos una guía con información sobre posibles alérgenos en material escolar. (editado en castellano, catalán, euskera, gallego e inglés).

Dossier Material Escolar 2025/2026

Protocolos de actuación en el centro escolar

En caso de reacción, la rapidez salva vidas. Por eso, es esencial que el centro cuente con un protocolo de actuación ante anafilaxia, donde se defina quién hace qué, dónde se guarda la medicación y cómo proceder si ocurre una reacción.

AEPNAA ha elaborado varios documentos clave:

  • Protocolo de actuación ante una reacción alérgica en la escuela (editado en castellano, catalán, euskera gallego e inglés).  

Protocolo de actuación ante una reacción alérgica

  • Guía dirigida al profesorado y al personal de cocina y comedor de los centros educativos

Guía de profesores

Ambos aportan herramientas prácticas para la prevención, detección y respuesta inmediata ante una situación de riesgo.

La familia como parte activa del proceso

Las familias tienen un papel fundamental en la prevención. Aportar el informe médico, facilitar el plan de actuación personalizado y mantener comunicación fluida con el equipo educativo son pasos clave. Además, deben estar pendientes de la caducidad de la medicación.

Recomendaciones de la AEP para niños con enfermedades crónicas

La Asociación Española de Pediatría ha elaborado un documento en el que insiste en la necesidad de planes personalizados para la reincorporación escolar de los menores con enfermedades crónicas, entre ellas las alergias. La implicación del centro escolar y del entorno familiar es clave para garantizar una inclusión real y sin riesgos.

Una responsabilidad compartida

La seguridad del alumnado con alergias no puede depender únicamente de la familia. Es clave que el centro cuente con:

  • Protocolos actualizados y visibles.
  • Formación específica del personal docente y del resto de la comunidad educativa (personal de cocina,…).
  • Colaboración continua con la familia.
  • Acceso rápido a la medicación de rescate.

Desde AEPNAA seguiremos trabajando para que ningún menor vea limitado su derecho a la educación por razones de salud. La prevención comienza con la información.

Porque una escuela segura e inclusiva es tarea de todos.

Compartimos el testimonio de Isabel, una niña con dermatitis atópica y múltiples alergias, y de su familia

Isabel tiene 10 años, es una niña muy alegre, parlanchina, inteligente y con una gran madurez. Le gusta la música —toca la batería—, disfruta leyendo, pintando y compartiendo tiempo con sus amigos. Los juegos de mesa le apasionan y siempre está con ganas de aprender algo nuevo.

Desde que nació convive con dermatitis atópica. A los 13 meses le diagnosticaron también alergias alimentarias. Ese primer año fue especialmente duro. Los tratamientos intensivos que recibió para su piel le provocaron una inmunodepresión cutánea que desencadenó una infección por moluscos, obligándola a pasar por quirófano para eliminar más de 80 lesiones. A esto se sumaron los diagnósticos de asma, alergia alimentaria y piel atópica: la llamada “triple A”.

Sus alergias alimentarias incluyen: huevo, leche, frutos secos, mariscos, moluscos y cefalópodos. Desde muy pequeña, su piel presentaba rojeces, erupciones y picores constantes. Siendo solo un bebé, se rascaba contra las paredes de gotelé de casa. Sin saber que era alérgica a la leche, tras tomarla vomitaba y pedía agua —su primera palabra fue “abba”, su forma de decir “agua”.

El diagnóstico cambió muchas rutinas en casa: se eliminaron los huevos del entorno, se aprendió a leer etiquetas, se cambió la forma de cocinar y se incorporaron productos sin leche ni frutos secos. Si come fuera, siempre lleva su comida hasta asegurarse de que el lugar es seguro.

Tiempo después, se diagnosticó alergia a los epitelios de perro. Y la familia tuvo que tomar una dura decisión: Tártalo, su perrito shih tzu, fue a vivir con los abuelos. Aunque está bien cuidado y feliz, Isabel lo echa mucho de menos.

Cuidar la piel… y también lo emocional

Los cuidados diarios son exigentes: ducha rápida, crema hidratante, tratamientos como Adventan o Elidel (según la zona), y más recientemente vaselina cuando la piel está muy irritada. En el último brote fuerte, al final del verano, se recurrió al tratamiento oclusivo con plástico transparente, con buenos resultados.

La familia reconoce lo duro que es ver a una niña pequeña sufriendo picores constantes, con heridas y señales en la piel. La ropa, especialmente el uniforme escolar, también ha sido un desafío. Deben encargar prendas de 100% algodón con mucha antelación, forrar faldas y añadir capas para evitar el contacto con materiales irritantes como lana o acrílico.

A nivel emocional, acompañan siempre a Isabel. Fueron incluso a una psicóloga infantil que les animó a continuar como hasta ahora, destacando la seguridad y apoyo que le brindan como familia. Actualmente, Isabel sigue un tratamiento de ITO (inducción de tolerancia oral) con leche, que implica dos horas diarias de reposo. No es fácil, pero lo afrontan con paciencia y cariño.

La piel de Isabel “habla”

A lo largo de estos años, la familia ha aprendido a observar su piel como una forma de comunicación. La piel les habla: cuando hay nervios, cuando vuelve al cole, cuando ha estado en contacto con pelos de animales, con tiza o con plásticos. Es un reflejo tanto de lo que pasa en el cuerpo como de lo que ocurre en su entorno emocional.

“El viaje con Isabel —cuentan sus padres— es un aprendizaje constante. Caminamos a su lado, ayudándole a cuidarse y a quererse.”

La piel es el órgano más grande del cuerpo. Y como tal, merece el mismo cuidado y respeto que cualquier otro. Hoy, 14 de septiembre, en el Día de la Dermatitis Atópica, compartimos esta historia como homenaje a todas las personas y familias que viven esta realidad con fortaleza, entrega y amor.